La vuelta a la normalidad de la línea ferroviaria entre Valencia y Zaragoza tendrá que esperar más de lo previsto. El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) ha vuelto a modificar el calendario de los trabajos que mantienen cortada esta conexión desde febrero de 2025 y retrasa ahora hasta marzo de 2027 la recuperación del tráfico ferroviario en todo el recorrido.
El nuevo plazo afecta especialmente al tramo entre Caminreal y Cariñena, en la provincia de Teruel, que tenía previsto recuperar la circulación este otoño. Sin embargo, las dificultades encontradas durante las obras han obligado a reajustar los trabajos y ampliar los tiempos de ejecución.
De esta forma, aunque la conexión ferroviaria pueda recuperar parte de su actividad antes, la línea entre Sagunto y Zaragoza no volverá a estar completamente operativa hasta marzo de 2027, según la nueva planificación comunicada por Adif.
Los problemas del terreno vuelven a retrasar las obras
La nueva demora responde a diferentes dificultades que han aparecido durante la ejecución de los trabajos. Adif explica que ha tenido que adaptar la planificación a una serie de circunstancias que no estaban contempladas inicialmente y que han afectado al desarrollo de las actuaciones.
Entre los principales obstáculos figuran las características geotécnicas del terreno y los fenómenos meteorológicos de especial intensidad registrados en la zona. Las lluvias ya habían condicionado el calendario en anteriores ocasiones, pero las incidencias detectadas durante las obras han obligado a realizar nuevos ajustes.
Según la explicación de Adif, estas circunstancias han provocado problemas de estabilidad en varios puntos del trazado, especialmente en los taludes naturales, los accesos a los túneles y el interior de estas infraestructuras. Los contratiempos han reducido el ritmo de ejecución de los trabajos y han aumentado tanto el alcance de las actuaciones necesarias como el tiempo previsto para completarlas.
Uno de los puntos que más dificultades está generando es el tramo entre Caminreal y Cariñena, donde los problemas geotécnicos afectan a unos 70 kilómetros de recorrido. Para hacer frente a las incidencias detectadas, Adif ha tramitado dos expedientes de emergencia y mantiene en marcha estudios detallados en nueve túneles.
Los análisis han llevado a modificar los métodos constructivos previstos inicialmente y a incorporar refuerzos en las estructuras afectadas. El objetivo es garantizar la estabilidad de las infraestructuras y del terreno antes de recuperar la circulación ferroviaria. Estas intervenciones requieren más tiempo del calculado en primera instancia y han terminado por retrasar la fecha prevista para la reapertura.
Además, Adif continúa realizando inspecciones y estudios para determinar las causas de los problemas y encontrar las soluciones técnicas adecuadas en cada punto. La empresa pública busca así garantizar la seguridad de las estructuras y evitar que se produzcan nuevas incidencias durante los trabajos.
Una conexión cerrada desde febrero de 2025
El cierre de la línea ferroviaria entre Valencia y Zaragoza se mantiene desde febrero de 2025, cuando comenzaron las actuaciones que afectan a esta conexión. Desde entonces, los sucesivos cambios en la planificación han ido desplazando la fecha prevista para recuperar el servicio completo.
El último calendario contemplaba la reapertura del tramo entre Caminreal y Cariñena durante este otoño, pero las dificultades encontradas han obligado a modificar nuevamente los plazos. Con el nuevo horizonte fijado en marzo de 2027, la recuperación total de la conexión entre Sagunto y Zaragoza tendrá que esperar varios meses más.


