Avanza la construcción del canal de acceso de Valencia, que permitirá el soterramiento de las vías ferroviarias que parten en dos la zona sur de la ciudad. Una actuación de gran envergadura que, a medida que avance, afectarán temporalmente la movilidad en la capital del Turia. Desde hace más de un año, las obras del canal de acceso de Adif restringen la circulación en el barrio de Malilla, concretamente por la vía de servicio norte de la avenida de Fernando Abril Martorell (incluido su carril bici) hasta la intersección con la carretera de Malilla.
Sin embargo, desde este lunes, día 18 de mayo, y durante dos meses y medio, se dejará un único carril de circulación de entrada al barrio de Malilla desde el bulevar sur. La salida, por el contrario, deberá realizarse por la calle Oltà, por la calle Illa Cabrera o por la calle Illa Formentera hasta el camino del Molí de la Fonteta o hasta la avenida de Ausiàs March para volver a enlazar con el bulevar sur.
Unos cortes en la circulación que, por supuesto, afectarán también a las líneas 8 y 18 de EMT Valencia (puedes consultar el cambio en el recorrido en la página web oficial).

Así avanzan las obras del canal de acceso en Valencia
En noviembre de 2025, se adjudicaba el nuevo cambiador de ancho de La Font de Sant Lluís, permitiendo avanzar hacia la continuidad de los servicios y la transformación urbana. El futuro cambiador, que construirá Adif AV, sustituirá al que existe actualmente a la salida de la estación de València-Joaquín Sorolla y durante las diferentes fases de las obras del Canal de Acceso permitirá, junto con otras actuaciones que se desarrollarán simultáneamente, dar continuidad a los servicios de ancho convencional con sentido Castelló-Vinaròs-Barcelona y Gandia y viceversa.
Con los esquemas funcionales de explotación de la estación de València-Joaquín Sorolla en fases provisionales y en fase definitiva, esta terminal dispondrá únicamente de vías en ancho estándar para todas las circulaciones con llegada o salida.
Una vez se ponga en servicio el tramo Alacant-València a través del Nudo de la Encina, por el futuro cambiador se dará continuidad a los servicios procedentes de Alicante que en València-La Font de Sant Lluís cambiarán de ancho estándar a convencional para seguir hasta Barcelona. Asimismo, cuando todo el Corredor Mediterráneo disponga del ancho estándar o UIC, este cambiador dará servicio a la relación Madrid-Gandia.

Otras infraestructuras clave: la Estación Central de Valencia
La ingeniería Sener Mobility ha sido seleccionada por Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) para redactar el proyecto de la futura Estación Central de Valencia, en el marco de un concurso público al que se han presentado trece propuestas. El contrato se estructura en dos grandes fases claramente diferenciadas: en la primera se definirá la solución funcional de la estación, es decir, cómo se organizará el conjunto ferroviario y qué criterios estructurarán su explotación. Este trabajo servirá de base para la elaboración de un anteproyecto y para establecer un plan de fases que ordene la ejecución de las obras.
La segunda fase consistirá en la redacción de los proyectos básicos y de construcción, documentos técnicos que permitirán iniciar la ejecución material de la infraestructura una vez sean aprobados. En paralelo, la sociedad Valencia Parque Central será la encargada de desarrollar la transformación urbanística del entorno, una pieza clave en la integración de la estación con la ciudad de Valencia.
El diseño previsto contempla una gran terminal subterránea que integrará servicios ferroviarios de ancho convencional y ancho estándar, consolidando así el papel de Valencia como nodo estratégico del Corredor Mediterráneo. El trazado quedará soterrado en un tramo aproximado de 1.200 metros, enlazando con el canal de acceso ferroviario actualmente en ejecución.

El proyecto no se limita a la infraestructura ferroviaria, sino que abarca también la definición de todos los espacios asociados a la estación. Se incluirán zonas de acceso, vestíbulos, áreas de espera, controles de seguridad y acceso a andenes, así como aparcamientos públicos, espacios comerciales, restauración y dependencias técnicas. Uno de los aspectos más relevantes será la integración urbana, con especial atención a la movilidad peatonal y a la conexión con los distintos tejidos urbanos y metropolitanos.
La Estación Central se concibe, además, como una estación pasante, lo que permitirá que los trenes atraviesen la ciudad de norte a sur sin necesidad de maniobras de cambio de sentido. Esta configuración supone una mejora significativa respecto al modelo actual, al reducir tiempos de operación y aumentar la eficiencia del sistema ferroviario.


