La amenaza de un posible veto al transporte urbano de VTC ha sacado este jueves a centenares de vehículos a las calles de Valencia. El sector ha organizado una marcha lenta para advertir al Consell de que un decreto ley que limite su actividad podría suponer la pérdida de miles de empleos y el cierre de cientos de empresas en la Comunitat Valenciana.
La protesta, convocada por el Sindicato Libre de Transporte (SLT) y respaldada por las patronales UNAUTO VTC, MOVVA y FENEVAL-VTC, ha arrancado a primera hora de la mañana con dos columnas de vehículos. Una ha partido a las 08.00 horas desde la Pista de Silla y la otra a las 08.30 desde la avenida de Cortes Valencianas. Ambas han confluido en la calle Guillem de Castro, a la altura de la parroquia de Santa Catalina y San Agustín, en pleno centro de la ciudad.
Desde allí, la caravana ha recorrido algunas de las principales vías de Valencia: Guillem de Castro, Blanqueries, Conde de Trenor, Pintor López, General Palanca, Porta de la Mar, Colón, Xàtiva, Àngel Guimerà, Linares y Cid, hasta finalizar en la plaza 9 d’Octubre, frente a la Conselleria de Infraestructuras y Territorio. Durante el trayecto, los vehículos han circulado a baja velocidad como medida de presión para visibilizar su rechazo a la normativa que, aseguran, prepara la Generalitat.
El secretario de Organización del SLT, José María Cazallas, ha explicado que la movilización responde a informaciones recibidas “por una vía no formal” que apuntan a que el Consell podría aprobar este viernes un decreto ley por vía urgente que impediría a las VTC realizar transporte urbano en la Comunitat Valenciana.
Según Cazallas, esta restricción tendría un impacto directo sobre el empleo. “El 80% de la actividad de las VTC es urbana, especialmente en ciudades como Valencia y Alicante”, ha señalado. En cifras, el sector calcula que podrían perderse alrededor de 5.000 puestos de trabajo si se prohíbe el servicio urbano, ya que la mayor parte de su facturación depende de trayectos dentro de los núcleos urbanos.

El presidente de la Asociación Profesional de la Movilidad de la Comunidad Valenciana (MOVVA), Ricardo González, ha detallado que actualmente existen 1.800 licencias VTC en la Comunitat Valenciana y que todas ellas desarrollan actividad urbana. A su juicio, una limitación del servicio en ciudad “abocaría a que miles de empleos se perderían en la Comunitat Valenciana y cientos de empresas tendrían que desaparecer”, con un coste económico estimado en más de 200 millones de euros.
Desde el sector insisten en que no se oponen a una regulación, pero reclaman que sea clara y consensuada. En este sentido, Cazallas ha defendido que el transporte en VTC es “un agente de la movilidad” que ha generado mayor demanda de servicios y que ha demostrado su funcionamiento en grandes ciudades. “En Valencia no se le está quitando trabajo a nadie; al contrario, se está fomentando más la movilidad en las ciudades a través de otros medios de transporte alternativos”, ha asegurado.
Respuesta a las críticas del taxi
Uno de los puntos de fricción históricos entre el taxi y las VTC es el supuesto intrusismo. Sobre esta cuestión, Ricardo González ha sido tajante al rechazar por completo la acusación. Ha recordado que las licencias VTC “son legales”, han sido respaldadas judicialmente y están sujetas a normativa y controles de transporte.
“Existe la convivencia actualmente”, ha subrayado, asegurando que no hay taxistas que no puedan vivir de su actividad ni empresas VTC en esa situación. No obstante, ha reconocido que el diálogo con la Generalitat se encuentra “en punto muerto”. Por su parte, el presidente ejecutivo nacional de la patronal Unauto VTC, José Manuel Verzal, ha insistido en la necesidad de negociar una legislación que permita seguir realizando servicios urbanos en toda la Comunitat Valenciana.
La movilización de este jueves evidencia el debate sobre el modelo de movilidad en la Comunitat Valenciana. El posible decreto del Consell podría redefinir el papel de las VTC en el transporte de pasajeros y, mientras no se confirme lo contrario, el sector mantiene la incertidumbre y no descarta nuevas movilizaciones.