Las fuentes de agua gratuita de València evitan 2,4 millones de botellas de plástico en un verano marcado por las olas de calor

El consumo de las 78 fuentes PUSDAR sube un 38,2% este verano y evita 380 toneladas de CO₂ en el primer semestre de 2026.

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Imagina colocar en fila todas las botellas de plástico que una ciudad deja de consumir en un verano. Si lo hiciera València, la hilera mediría más de 227 kilómetros: exactamente la distancia por carretera hasta Alicante. La red de 78 fuentes de agua refrigerada PUSDAR del Ayuntamiento de València ha evitado ya la producción de 2,4 millones de botellas de plástico de 500 ml y la emisión de 380 toneladas de CO₂ solo en el primer semestre de 2026. Los datos, presentados este miércoles por la presidenta de EMIVASA y alcaldesa en funciones, María José Ferrer San Segundo, convierten a la ciudad en un referente nacional en políticas de sostenibilidad urbana y economía circular.

Un verano de récord: más calor, más consumo

El calor extremo que ha castigado a la Comunitat Valenciana este verano ha actuado, paradójicamente, como el mejor aliado de estas fuentes públicas. Durante las dos olas de calor registradas entre junio y agosto, las diez fuentes PUSDAR con mayor afluencia superaron los 7.000 litros de agua suministrados al día. El resultado es un incremento del consumo del 38,2% respecto al mismo período de 2025: los ciudadanos pasaron de consumir 373 m³ a 515 m³ de agua en esos tres meses.

"El consumo ha aumentado un 38,2% en lo que llevamos de verano, al pasar de 373 m³ a 515 m³, lo que representa todo un éxito" - María José Ferrer San Segundo, presidenta de EMIVASA y alcaldesa en funciones del Ayuntamiento de València

Desde enero de 2026, el conjunto de la red ha suministrado un total de 1.206 m³ de agua. Estas fuentes están diseñadas específicamente para espacios exteriores y cuentan con tecnología avanzada que garantiza la máxima seguridad e higiene, siendo capaces de dispensar hasta 120 litros por hora de agua refrigerada y filtrada. Además, incorporan un sistema de uso sin contacto mediante sensores de movimiento y se complementan con sistemas de limpieza mediante ozono y lámparas ultravioleta con función antibacteriana, así como filtros de sedimentos y carbón activo que mejoran la calidad y el sabor del agua.

Las fuentes más utilizadas, un mapa del verano valenciano

No todas las fuentes funcionan igual. Las ubicadas en zonas de gran tránsito turístico y de ocio se han llevado la palma. La fuente del Jardí del Túria, en el tramo cercano a la Ciutat de les Arts i les Ciències, es la más demandada de toda la red con 24 m³ consumidos durante el verano, seguida por la de CACSA con 18 m³ y las dos fuentes de La Marina, con 18 m³ y 15 m³ respectivamente. También destacan las de Músic Ayllón en el Parc de l'Oest, la Casa de la Misericòrdia, Santiago Rusiñol, Jardins del Real, la plaza de la Reina y las Torres dels Serrans, cada una con entre 10,5 y 12 m³ registrados.

En cuanto a los barrios con mayor consumo acumulado a lo largo de todo el año, el listado lo encabezan El Grau, Sant Francesc, Benimàmet, La Fonteta de Sant Lluís y La Seu, seguidos de Benicalap, El Carme, Favara, Benimaclet y Nou Moles. Una geografía del consumo que refleja tanto la densidad de población como la implantación territorial de la red.

De 22 fuentes en 2022 a 78 en 2026: el crecimiento de una apuesta municipal

La historia de las PUSDAR en València es también la historia de una idea que fue ganando tracción. En 2022, el consumo total de las 22 PUSDAR con las que contaba la ciudad fue de 1.183 m³ , una cifra que hoy se alcanza ya solo en el primer semestre del año. En 2023 la ciudad pasó de contar con 25 fuentes a disponer de 46; un año después la cifra alcanzó las 54 unidades y, entre 2025 y principios de 2026, la red se amplió hasta las 77 fuentes operativas. Hoy son ya 78.

La implantación de estas fuentes ha experimentado un crecimiento constante en los últimos años. Su implantación combina zonas de gran afluencia de personas, como la Ciutat de les Arts i les Ciències, La Marina o los Jardines del Túria, con barrios y pedanías, acercando este servicio a toda la ciudadanía. El Ayuntamiento prevé continuar ampliando la red durante este año para mejorar la cobertura en nuevos espacios estratégicos de la ciudad.

Menos plástico, menos carbono: la aritmética de la sostenibilidad

Detrás de cada sorbo en una fuente PUSDAR hay una cadena de impactos ambientales que no se producen: la extracción de petróleo para fabricar el envase, el transporte, el almacenamiento en frío, la gestión del residuo. Desde el consistorio destacan que esta medida ayuda a disminuir el impacto ambiental asociado a la fabricación, distribución y tratamiento de estos envases, reforzando las políticas municipales de sostenibilidad y economía circular.

Solo entre junio y agosto, el consumo se disparó un 40% respecto al mismo período de 2025, lo que se tradujo en la evitación de 1.032.000 botellas de medio litro en apenas tres meses. Si se extiende el cálculo a todo el primer semestre del año, la cifra asciende a 2,4 millones de botellas y 380 toneladas de CO₂ no emitidas a la atmósfera. Para un ciudadano que recorre la ciudad a diario, el impacto es tan concreto como invisible: agua fría, gratuita y sin envase de un solo uso, al alcance de la mano en casi cualquier barrio de la ciudad. En un contexto de veranos cada vez más duros y de creciente presión sobre los recursos hídricos, la apuesta de València por estas infraestructuras empieza a rendir cuentas con datos que difícilmente admiten discusión.