Este domingo, 14 de junio, los alrededores de la Universitat Politècnica de València se transformarán en un circuito de competición ciclista. El II Gran Premio de Ciclismo UPV, prueba de carácter nacional, congregará a corredoras de distintas categorías en un trazado urbano que combina el interior del campus de Vera con algunas de las vías más transitadas del norte de la ciudad. Para los vecinos de la zona, la jornada viene acompañada de cortes de tráfico, desvíos de autobús y restricciones de aparcamiento que conviene conocer con antelación.
Una carrera que ya tiene historia propia
La Universitat Politècnica de València vuelve a convertirse en epicentro del ciclismo femenino con esta segunda edición, que consolida su crecimiento dentro del calendario nacional. La cita eleva el nivel respecto al año anterior con una dotación total de 2.125 euros repartidos entre todas las categorías, un reconocimiento económico al esfuerzo deportivo que sitúa esta prueba entre las más atractivas del calendario autonómico. No es poca cosa para una competición universitaria que arrancó hace apenas un año y que ya apunta a consolidarse como referente del ciclismo femenino en la Comunitat Valenciana.
El evento congregará a corredoras desde categoría cadete hasta máster 60 en un recorrido urbano que combina el interior del campus con las vías adyacentes. Este formato facilita además el seguimiento por parte del público, permitiendo a la comunidad universitaria y al entorno ciudadano disfrutar de la competición en diferentes puntos del circuito. En otras palabras: no hace falta ser aficionado al ciclismo para disfrutar del espectáculo; basta con acercarse al camino de Vera un domingo por la mañana.
El recorrido: cinco o diez vueltas según la categoría
El trazado arranca desde el interior del campus y sale al camino de Vera, continúa por la Ronda Nord hasta la rotonda de Alboraia, donde se ejecuta un giro de 180 grados para volver hacia la avenida de Tarongers con Enginyer Fausto Elío. Otro giro y de nuevo al campus, entrando por las calles Galileo Galilei, Agustí Alaman y Rodrigo. Un circuito técnico, compacto y pensado para el espectáculo.
Las categorías cadete, máster 40 y máster 50 disputarán cinco vueltas al circuito, equivalentes a 36 km, mientras que junior, sub-23, élite y máster 30 completarán diez vueltas, es decir, 72 km. La prueba de 36 km se celebrará de 9:30 a 10:45 horas; la de 72 km, de 10:45 a 13:00 horas. Dos bloques de competición que, encadenados, ofrecen más de tres horas de ciclismo en directo a pie de calle.
Lo que cambia en el tráfico este domingo
Aquí viene la parte práctica para quienes viven o circulan por la zona. Los cortes al tráfico podrán comenzar ya a las 7:30 de la mañana, casi dos horas antes de que suene el pistoletazo de salida. En la rotonda de la Torre Miramar se habilitarán carriles para la circulación interior, pero la vía de servicio de conexión con la V-21 —tanto de entrada como de salida— permanecerá cerrada durante toda la prueba. El paso inferior, no obstante, no se verá afectado. En la Ronda Nord y en la avenida de Tarongers, el corte se limitará al carril más al norte.
Las restricciones de aparcamiento entran en vigor incluso antes: desde el sábado 13 a las 22:00 horas y hasta el domingo 14 a las 13:00 horas, queda prohibido estacionar en la avenida de Tarongers entre Enginyer Fausto Elío y la avenida de Catalunya, en Agustí Alaman y Rodrigo entre José Calavera Ruiz y el camino de Vera, y en el camino de Vera entre Agustí Alaman y Rodrigo y la rotonda de acceso desde la Ronda Nord.
Cuatro líneas de la EMT con desvío
Los autobuses urbanos también se verán afectados. Con motivo del II Gran Premio de Ciclismo UPV, la EMT de València ha planificado desvíos en cuatro de sus líneas. Las nuevas rutas pueden consultarse en la sección "Última Hora" de la web de la EMT, así como en su aplicación móvil y en sus redes sociales.
La organización de esta prueba supone una demostración de la capacidad de la UPV en la gestión de grandes eventos deportivos, con una planificación que implica la coordinación de recursos técnicos, humanos y logísticos, así como la colaboración con entidades federativas y autoridades locales. Que un campus universitario sea capaz de detener el tráfico de una ciudad y convertir sus calles en meta de una carrera nacional dice mucho sobre cómo el deporte femenino va ganando, vuelta a vuelta, el espacio que merece.


