El Ayuntamiento de Valencia inició este martes la instalación de los primeros toldos en las plazas de España y de América como prueba piloto del futuro Plan de Sombras impulsado por el consistorio. El objetivo es generar espacios de sombra en las plazas del centro y, progresivamente, en todos los barrios de la ciudad.
Esta iniciativa forma parte de la estrategia municipal para incorporar elementos de protección climática en los espacios urbanos y hacer frente a las cada vez más frecuentes olas de calor durante el verano. Para ello, el Ayuntamiento ha encargado recientemente un estudio sobre la generación de zonas de sombra mediante un contrato menor de servicios.
Durante un plazo de ejecución de cuatro meses se analizarán plazas y calles singulares incluidas en el ámbito del Plan Valentia, así como otros espacios de distintos barrios seleccionados por sus especiales necesidades de arbolado o sombra.
Los trabajos parten del análisis de soluciones implantadas en otras ciudades y de un estudio de soleamiento de cada emplazamiento, teniendo en cuenta las condiciones urbanísticas, técnicas y patrimoniales de cada espacio.
Asimismo, el estudio evaluará aspectos como la instalación, el montaje y desmontaje, el almacenamiento y el mantenimiento de estos elementos. A partir de sus conclusiones, el Ayuntamiento elaborará unas directrices que servirán de base para una futura ordenanza municipal. El contrato contempla la elaboración de una ficha resumen para cada emplazamiento y un calendario de trabajo que se extenderá desde el mes de agosto hasta noviembre de 2026.
"Instalamos dos nuevas zonas de sombra en las plazas de España y de América como primer paso de un proyecto muy ambicioso que permitirá determinar la mejor solución para generar sombra en todas las plazas de Valencia", ha afirmado el concejal de Urbanismo, Juan Giner.
Medidas frente a las altas temperaturas
La instalación de estos toldos responde a una estrategia más amplia impulsada por la alcaldesa de Valencia, María José Catalá, que apuesta por incorporar soluciones de diseño urbano capaces de responder de forma estructural al aumento de las temperaturas y al estrés climático.
En este sentido, el equipo de gobierno ha fijado tres prioridades en sus actuaciones: reducir la contaminación acústica y atmosférica, aumentar las zonas de sombra mediante la plantación de arbolado y mejorar los parques infantiles y la accesibilidad como criterios transversales de todos los proyectos.
Uno de los ejemplos es la futura reurbanización de la plaza de San Agustín, cuyas obras continúan en su fase final. El proyecto contempla un incremento de la vegetación con la plantación de 69 árboles y la instalación de más de 300 metros cuadrados de pérgolas para crear nuevas zonas de sombra.
A estas actuaciones se sumarán los proyectos que están redactando la Concejalía y el Organismo Autónomo Municipal de Parques y Jardines, financiados a través de los presupuestos participativos de 2025 y 2026. El objetivo es proteger del calor las áreas de juegos infantiles de distintos barrios de la ciudad.
Las actuaciones prevén cubrir zonas de juegos en, al menos, cinco distritos, entre ellos la plaza José María Jiménez Fayos, en Benicalap, además de otros espacios situados en Patraix, Nou Moles, Benimaclet y la plaza del Professor López-Ibor, en Campanar. Asimismo, el Ayuntamiento contempla extender este tipo de soluciones a los patios de varios centros educativos.


