El PP presentará una moción para paralizar los arcos chinos en Pelayo por la falta de consenso con los vecinos

Els populars recorden que els veïns ja han recollit més de 800 signatures en contra del projecte més del doble dels quals el van secundar en els pressupostos participatius

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calle pelayo
calle pelayo

La portavoz adjunta del Grupo Popular, María José Ferrer San Segundo, ha anunciado que el PP presentará una moción para que se paralice la instalación de arcos chinos en la entrada de la calle Pelayo en pleno barrio Jerusalén por la falta de consenso con vecinos y comerciantes de la zona.

Los vecinos ya han recogido más de 800 firmas contra del proyecto y hemos podido saber la postura en contra de entidades como la Academia de San Carlos, Lo Rat Penat, la RACV y la Federación de Vecinos de Valencia, quienes señalan que debe seguir como barrio de Jerusalén.

"Con esta oposición es necesario paralizar el proyecto y no imponer una actuación en un barrio porque la falta de consenso con las personas que residen en el mismo es más que evidente, a lo que hay que añadir la opinión de entidades de reconocido prestigio que también han rechazado esta actuación que quiere llevar adelante el Gobierno de Ribó y PSOE", explicó la concejala Ferrer San Segundo.

La portavoz adjunta popular ha explicado que "para invocar la participación como justificación, o pretexto, de una actuación municipal, es necesario averiguar cuál es la auténtica, o al menos muy mayoritaria, voluntad de los vecinos afectados, como también, del alma representativa de la ciudad."

"Y para determinar cuál es la real voluntad mayoritaria -ha proseguido- no basta con atajos superficiales, que no profundizan, respaldados por 60, 150 ó 300 personas, sino que, cuando se aprecia divergencia o conflicto con otros vecinos mayoritarios, hay también que escucharlos, indagar a fondo para saber qué piensan de verdad los afectados y, si se constata que no coinciden con el proyecto, revisar las propuestas."

"Los procesos como el "DecidimVLC", si se organizan adecuadamente, pueden ser un instrumento de participación. Pero no deben dar nunca la espalda a la auténtica voluntad ciudadana, ni renunciar a determinar cuál es ésta. Para ello es preciso que los ciudadanos puedan manifestar su disconformidad con el proyecto que se plantea para su barrio, porque pueden tener razones muy justificadas, como en los referéndums se puede votar un sí, un no o una abstención, siendo igual de democráticas todas las posturas. Así lo hemos propuesto varias veces en Mociones del Grupo Popular Municipal, pero Ribó-Compromís y PSPV, aunque tanto hablan de la transparencia y la participación, lo vienen rechazando sistemáticamente. Pero lo seguiremos proponiendo, porque eso es realmente escuchar a todos." - ha concluido Ferrer San Segundo.

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