El Palacio de Congresos de València invierte 45.000 euros en alianzas con entidades sociales para eliminar todas las barreras antes de 2029

El recinto firmará acuerdos con AVAPACE, Asindown y Mira'm para alcanzar la accesibilidad universal en sus instalaciones y eventos antes de diciembre de 2029.

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Palacio de Congresos.
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Hay barreras que se ven a simple vista: un escalón, una rampa ausente, una puerta demasiado estrecha. Pero hay otras que son igual de reales y mucho más difíciles de detectar: una señal incomprensible, un entorno sonoro que desorienta, una información que nadie ha traducido a un lenguaje sencillo. El Palacio de Congresos de València ha decidido atacar ambos frentes a la vez, y lo hará de la mano de tres entidades especializadas en discapacidad con las que acaba de firmar sendos acuerdos de colaboración.

El objetivo es claro y tiene fecha límite: alcanzar la accesibilidad universal antes de diciembre de 2029. Para lograrlo, el recinto destinará un total de 45.000 euros —15.000 euros a cada entidad— a AVAPACE, la Fundación Asindown y la Fundació Mira'm, organizaciones que ya forman parte del Comité de Accesibilidad del edificio y que llevan meses realizando visitas técnicas para analizar sus instalaciones desde una perspectiva integral.

La firma de los convenios contó con la presencia de Paula Llobet, concejala de Turismo, Innovación e Inversiones del Ayuntamiento de València y presidenta del Consejo de Administración del Palacio de Congresos.

"Queremos avanzar hacia un edificio sin barreras visibles ni invisibles y convertirlo, antes de finalizar 2029, en un referente de accesibilidad en el sector MICE" - Paula Llobet, concejala de Turismo, Innovación e Inversiones del Ayuntamiento de València

Un plan que va mucho más allá de la rampa de acceso

El sector MICE —acrónimo de Meetings, Incentives, Conferences and Exhibitions— mueve millones de asistentes en todo el mundo y ha consolidado al Palacio de Congresos como uno de los recintos de referencia en España. Desde su inauguración en 1998, el edificio ha acogido más de 3.000 eventos y 2 millones de asistentes. Con ese volumen de actividad, garantizar que cualquier persona pueda participar en igualdad de condiciones no es una cuestión menor: es una deuda pendiente con una parte significativa de la sociedad.

Los acuerdos firmados contemplan actuaciones en cuatro dimensiones complementarias de la accesibilidad: física, sensorial, cognitiva y comunicativa. No se trata de adaptar un par de aseos y colocar algún cartel en braille, sino de transformar la experiencia completa de quienes visitan, trabajan o participan en un evento en el edificio.

Para ello, las tres entidades ya han realizado auditorías, diagnósticos y valoraciones técnicas sobre el terreno. Los informes resultantes se integrarán en un único documento técnico que servirá de hoja de ruta para las mejoras, elaborado en coordinación con la Oficina Municipal de Accesibilidad del Ayuntamiento de València.

Tres entidades, tres especialidades, un mismo fin

Cada organización abordará un ámbito diferente pero complementario. AVAPACE se centrará en la accesibilidad motora y comunicativa: formará al personal del Palacio para atender y comunicarse adecuadamente con personas con dificultades motoras o del habla, y trabajará en la creación de un kit de comunicación aumentativa y alternativa, una herramienta que permite expresarse a quienes no pueden hacerlo de forma oral convencional.

La Fundación Asindown asumirá el trabajo en torno a la accesibilidad cognitiva y la inclusión laboral. Una de sus actuaciones más innovadoras será la elaboración de un mapa de puestos inclusivos: un análisis de qué funciones dentro del Palacio pueden ser desempeñadas por personas con discapacidad intelectual, qué apoyos necesitarían y cómo debería estructurarse su acogida.

Por su parte, la Fundació Mira'm se ocupará de la accesibilidad cognitiva y sensorial. Entre sus propuestas figura la habilitación de una sala de regulación sensorial —conocida internacionalmente como Quiet Room— durante los eventos, un espacio diseñado para personas con autismo u otras condiciones que impliquen hipersensibilidad sensorial y que necesitan un lugar tranquilo para regularse sin tener que abandonar el recinto.

"El objetivo es construir una accesibilidad real y cotidiana, presente en cada recorrido y en cada interacción" - Paula Llobet, concejala de Turismo, Innovación e Inversiones del Ayuntamiento de València

Un comité que vigilará que las promesas se cumplan

Uno de los elementos que distingue este plan de otras iniciativas similares es la existencia de un mecanismo de seguimiento real. Las tres entidades mantendrán una presencia estable en el Comité Asesor de Accesibilidad del Palacio, desde donde aportarán criterios técnicos y supervisarán que las medidas acordadas se llevan a cabo en los plazos previstos. Además, participarán en la elaboración de una Guía de Eventos Inclusivos, un documento que podría convertirse en referencia para otros recintos del sector.

La accesibilidad universal —entendida como el derecho de cualquier persona a usar un espacio con autonomía y sin necesidad de pedir ayuda— lleva décadas en la agenda política española, pero su aplicación efectiva sigue siendo desigual. Apostar por ella en un recinto de la dimensión e influencia del Palacio de Congresos de València no solo mejora la experiencia de miles de asistentes: contribuye a consolidar un modelo de turismo que incorpora la inclusión social y la accesibilidad universal como pilares de su desarrollo. En un sector tan competitivo como el MICE, eso también es una ventaja.