El Mercat de Russafa se convierte en el nuevo escudo contra la violencia machista en València, que ya suma 78 puntos violeta en la ciudad

El emblemático mercado del barrio de Russafa se incorpora a la red municipal de puntos violeta, que ya cuenta con 78 espacios en toda la ciudad.

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Mercat de Russafa
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Un mercado de barrio puede parecer, a simple vista, el último lugar donde buscar ayuda ante una situación de violencia machista. Y, sin embargo, esa es exactamente la lógica que hay detrás de la nueva medida del Ayuntamiento de València: llevar los recursos de protección y sensibilización precisamente allí donde la gente va cada día sin pensárselo dos veces. El Mercat de Russafa se ha incorporado este martes a la red de puntos violeta de sensibilización de la ciudad, una iniciativa impulsada conjuntamente por la Concejalía de Igualdad y la Concejalía de Comercio y Mercados.

Un espacio cotidiano con una nueva función

Los mercados municipales tienen algo que pocas instituciones pueden presumir: la confianza de la gente de a pie. Son espacios de trato, de conversación, de rutina compartida. Por eso mismo, convertirlos en puntos de información y atención frente a la violencia de género no es solo una decisión práctica, sino también simbólica. La instalación contará con formación y material específico para que el personal pueda detectar posibles situaciones de violencia machista y orientar a las víctimas hacia los recursos municipales disponibles.

"Los mercados son puntos de encuentro diario, forman parte del pulso de los barrios, y por eso son el lugar idóneo para que la ciudadanía cuente con información y conozca los recursos municipales a su alcance" - Santiago Ballester, concejal de Comercio y Mercados Municipales del Ayuntamiento de València

La concejala de Igualdad también valoró la incorporación del mercado russafer, subrayando el peso simbólico del enclave elegido.

"Con esta incorporación de un espacio tan emblemático en el barrio de Russafa, València gana un nuevo punto de información para seguir trabajando la prevención y sensibilización en materia de igualdad" - Rocío Gil, concejala de Igualdad del Ayuntamiento de València

Una red que crece: ya son 78 puntos en toda la ciudad

Con la llegada del Mercat de Russafa, la red municipal de puntos violeta de València suma ya 78 espacios repartidos por toda la ciudad. No es un número menor. Y llama la atención un dato: la mayoría de estos enclaves son comisiones falleras, lo que dice mucho sobre cómo la ciudad ha ido tejiendo esta red desde sus propias tradiciones festivas y comunitarias. Los puntos violeta son espacios útiles para la sensibilización y la prevención de agresiones sexistas, así como para trasladar un mensaje de rechazo a la violencia machista y establecer canales más inmediatos y accesibles para la denuncia y la atención a víctimas.

Los participantes en la red reciben formación básica en conceptos como la violencia machista, las desigualdades, la socialización diferencial, la violencia sexual en contextos festivos y protocolos de actuación y recursos en caso de violencia sexual. En el caso del Mercat de Russafa, esa formación se adaptará al contexto propio de un mercado municipal, con sus dinámicas y su perfil de usuarios.

La puerta está abierta todo el año

El Ayuntamiento no tiene intención de detenerse en 78. La estrategia municipal apunta a seguir ampliando la red a lo largo del año, y cualquier entidad u organización interesada puede solicitar su adhesión a través de la página web de la Concejalía de Igualdad. El plazo de solicitud permanece abierto de forma permanente, sin fecha límite.

Desde estos dispositivos se prestan dos funciones diferenciadas: informar y atender. La parte informativa abarca explicar qué son los puntos violeta, qué es la violencia sexual y cuáles son los servicios que tienen el Ayuntamiento y las administraciones públicas a disposición de la ciudadanía. La parte de atención radica en la detección de alguna posible situación de violencia sexual o de género, ofreciendo los recursos de apoyo y derivación oportunos según el caso. Una doble función que, en el entorno de un mercado de barrio con cientos de visitas diarias, puede marcar la diferencia para quien más lo necesita.

El Mercat de Russafa lleva décadas siendo uno de los corazones sociales del barrio más cosmopolita de València, un lugar donde conviven vecinos de toda la vida con recién llegados, donde el trato es cercano y la confianza se construye compra a compra. Que ese espacio se convierta ahora también en un punto de apoyo frente a la violencia machista no es solo un gesto institucional: es la confirmación de que la lucha contra este problema necesita estar donde está la gente, no al final de un pasillo burocrático.