Cuando el termómetro supera los 35 grados en Valencia y los andenes del metro se convierten en el único refugio fresco de muchos viajeros, el aire acondicionado deja de ser un lujo para convertirse en una necesidad. Metrovalencia lo sabe y ha dado un paso concreto para garantizarlo: la empresa pública ha publicado la licitación de un contrato de 6.360.425,50 euros (IVA incluido) para el mantenimiento de los equipos de climatización de su flota durante los próximos cinco años.
55 vehículos bajo revisión: metros y tranvías incluidos
El contrato afecta a un total de 55 unidades de material móvil de la red provincial de Valencia. En concreto, se trata de 32 unidades de la serie 4300 de metro y 23 unidades de la serie 4200 de tranvía, dos de las familias más representativas de la flota actual de Metrovalencia. La serie 4300 es la columna vertebral del servicio suburbano del Metro de Valencia, sustituyendo a series anteriores en las líneas 1, 2, 3, 5, 7 y 9. Por su parte, los tranvías de la serie 4200 fueron concebidos para el servicio urbano de la red valenciana.
No es un mantenimiento ordinario. Los trabajos que contempla este contrato responden al llamado mantenimiento preventivo de ciclo largo, una revisión exhaustiva que el Plan de Mantenimiento del Material Móvil de Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV) establece con periodicidad quinquenal para todos los equipos de climatización. Dicho de otro modo: cada cinco años, cada unidad pasa por una puesta a punto integral de sus sistemas de frío, tanto en la sala de pasajeros como en la cabina del conductor.
Revisión completa y reparación de lo que falle
Los trabajos incluyen la revisión completa de los equipos de refrigeración, y no se limitan a un simple chequeo: cualquier defecto que se detecte durante la inspección deberá corregirse en el mismo proceso. Es decir, el contrato combina el mantenimiento preventivo con las actuaciones correctivas necesarias, lo que convierte esta licitación en una operación integral de puesta a punto.
La inversión total —más de seis millones de euros repartidos en cinco años— equivale a unos 115.644 euros por unidad a lo largo del periodo contratado. Una cifra que puede parecer elevada hasta que se recuerda que algunas unidades de la serie 4300 tienen capacidad para hasta 750 pasajeros , y que un fallo en el sistema de climatización en pleno agosto no solo compromete el confort, sino también la seguridad de decenas de personas en cada convoy.
El confort como compromiso institucional
Los trenes de la serie 4300 fueron fabricados entre 2005 y 2012 , lo que significa que las unidades más antiguas de esta flota ya acumulan cerca de dos décadas de servicio. Mantener en óptimas condiciones los sistemas de aire acondicionado de vehículos con esa antigüedad exige planificación, presupuesto y regularidad. Este contrato responde exactamente a esa lógica.
Para FGV, el mantenimiento de la climatización no es una cuestión menor ni meramente técnica. Es, en realidad, parte del estándar de calidad que la empresa pública se ha autoimpuesto frente a sus viajeros. En una ciudad donde el verano puede durar cinco meses y las temperaturas raramente dan tregua, circular en un vagón sin frío funcional no es solo una incomodidad: es un fracaso de servicio público. La licitación formaliza, con cifras concretas, el compromiso de que eso no ocurra.


