Cuando los 55 usuarios del Centro Ocupacional Municipal Isabel de Villena regresen en septiembre, encontrarán un espacio renovado. El Ayuntamiento de València ha invertido 43.493,51 euros en reformar este recurso de atención diurna para personas con discapacidad intelectual, ubicado en la calle Isabel de Villena, 125, en el barrio de la Malva-rosa. Las obras arrancaron el pasado 20 de julio y están previstas para concluir a mediados de septiembre, justo antes de que los usuarios retomen su actividad tras el parón estival.
La concejala de Servicios Centrales Técnicos y alcaldesa en funciones, Julia Climent, visitó este martes los trabajos en curso. La imagen que dejó la visita es reveladora: operarios trabajando en un centro que, durante años, ha dado servicio continuado sin que sus instalaciones recibieran una puesta al día integral. Ahora, la empresa Hemosfer 2009 Soluciones Constructivas, S.L., adjudicataria del contrato, tiene por delante semanas de trabajo para transformar lo que los usuarios y trabajadores ven cada día.
Qué cambia y por qué importa
La intervención no es solo estética. Los trabajos contemplan la reparación y sustitución del pavimento en varias salas, la renovación de puertas interiores deterioradas y el pintado de paredes y techos en las áreas reformadas y las zonas comunes. Pero quizás el detalle más cotidiano —y más agradecido en pleno verano valenciano— es la instalación de nuevos toldos en la fachada este del edificio. El objetivo es reforzar el confort térmico de las salas de trabajo, algo que, en una ciudad donde las temperaturas estivales superan con frecuencia los 35 grados, deja de ser un lujo para convertirse en una necesidad funcional.
El proyecto también incluye el desmontaje de las estructuras de los toldos existentes, la retirada de puertas antiguas de madera y de acero, la colocación de pavimento vinílico con acabado madera y rodapiés, y la instalación de una nueva puerta exterior de acero galvanizado. Son reformas de las que no se suele hablar, pero que marcan la diferencia en la vida diaria de quienes pasan horas en esas dependencias.
"Con ello lo que queremos es que cuando los usuarios vuelvan en septiembre encuentren el centro mucho más mejorado, mucho más confortable y estén todos muy contentos, pues se lo merecen" - Julia Climent, concejala de Servicios Centrales Técnicos y alcaldesa en funciones del Ayuntamiento de València
Un recurso imprescindible en la red municipal
El COM Isabel de Villena atiende a personas con discapacidad intelectual de entre 16 y 65 años. Sus 55 plazas se cubren con un programa de actividades que va mucho más allá de la ocupación del tiempo: formación laboral, atención psicoterapéutica, actividades expresivas y reuniones periódicas con las familias para orientarlas y apoyarlas. El centro dispone además de servicio de transporte y comedor, lo que lo convierte en un apoyo estructural para muchas familias valencianas.
Valencia cuenta con tres centros ocupacionales municipales de este tipo: el COM Gravador Planes, el COM Isabel de Villena y el COM Juan de Garay. El Ayuntamiento de Valencia es titular de los tres, que forman parte de la red de centros para la atención a personas con discapacidad. Su función no se limita a ofrecer una ocupación terapéutica: también trabajan el aprendizaje de técnicas profesionales orientadas a la integración laboral y el desarrollo de habilidades sociales para favorecer la participación en la comunidad.
Detrás de esa misión hay una lógica social concreta. Estos centros impulsan la autonomía de las personas con discapacidad y refuerzan su vínculo con el entorno familiar y social, lo que contribuye a evitar internamientos que no sean necesarios ni deseados. Son recursos especializados y abiertos a la comunidad desde los que se ofrecen programas personalizados de atención integral para quienes los necesitan. La reforma del Isabel de Villena, modesta en cifras pero significativa en impacto diario, es una muestra de que mantener en buen estado estas infraestructuras es también una forma de cuidar a las personas que las utilizan.

