Más de 9.500 hectáreas calcinadas en la Sierra de Espadán: la Generalitat activa un plan de recuperación urgente con los municipios afectados

La Generalitat diseña un plan de recuperación para la Sierra de Espadán tras un incendio que arrasó 9.568 hectáreas y afectó a siete municipios.

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Imagen de un incendio forestal   Foto de  Leirao (GettyImages)
Imagen de un incendio forestal Foto de Leirao (GettyImages)
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El fuego no ha terminado cuando se apaga la última llama. Para los municipios que rodean la Sierra de Espadán, lo que viene ahora —la reconstrucción, la vuelta a la normalidad, la recuperación de un paisaje que tardará años en cicatrizar— puede ser tan exigente como el propio incendio. La Generalitat Valenciana ha puesto en marcha la planificación de un plan de recuperación integral para restaurar el entorno natural, las infraestructuras y los servicios dañados en los municipios afectados, en lo que se perfila como una de las respuestas medioambientales y territoriales más ambiciosas de los últimos tiempos en la Comunitat.

Un incendio de proporciones devastadoras

Los datos hablan por sí solos: el incendio ha afectado a una superficie total de 9.568,9 hectáreas, de las que 8.509,9 —el 88,9%— corresponden a terreno forestal y 1.058,9 hectáreas —el 11,1% restante— a superficie no forestal. Para hacerse una idea de la magnitud, esa extensión equivale a más de 13.000 campos de fútbol arrasados. Además, las llamas alcanzaron 3.688 hectáreas del Parc Natural de la Serra d'Espadà, lo que supone que aproximadamente el 12% del parque natural ha quedado calcinado.

El municipio más castigado ha sido Artana, con 3.160,9 hectáreas afectadas, seguido de la Vall d'Uixó (1.450,5 ha), Alcudia de Veo (908 ha), Onda (818,4 ha), Alfondeguilla (770,2 ha), Eslida (755,4 ha) y la Vilavella (270,2 ha). Las llamas atravesaron solanas, umbrías, laderas, cumbres y enclaves históricos, dejando tras de sí una profunda cicatriz desde el entorno de Carbonaire y el Castell hasta la Font de Cabres, el Puntal de Artana y las trincheras de la Vilavella.

El fuego ha calcinado uno de los pulmones verdes más importantes de la Comunidad Valenciana, con un gran valor ecológico. El presidente de la junta rectora del parque natural ha lamentado la pérdida de miel y corcho, aunque ha destacado que se han salvado muchos alcornoques, uno de los bosques más importantes de la zona. La delegada del Gobierno ha afirmado que el origen del fuego "sería intencionado", hipótesis que cobra fuerza dado que el SEPRONA de la Guardia Civil mantiene abiertas las líneas de investigación sobre unas causas que "no son naturales y que podrían parecer intencionales", tras localizar hasta dos focos en un espacio cercano.

El vicepresidente tercero visita sobre el terreno los daños

Vicente Martínez Mus, vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio y de la Recuperación, se desplazó hasta las poblaciones de Artana, la Vilavella y Alfondeguilla para ver con sus propios ojos lo que las cifras apenas pueden describir. La visita in situ tenía un objetivo claro: identificar las necesidades más urgentes y coordinar las primeras actuaciones con los ayuntamientos.

"Estamos preparando ya lo que tiene que ser el plan de recuperación de todo el entorno de la Sierra de Espadán y de estos municipios, que van a necesitar mucha ayuda. Necesitamos esa interacción continua con los ayuntamientos para que no se quede fuera ninguno de los ámbitos que más preocupan a cada municipio" - Vicente Martínez Mus, vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio de la Generalitat Valenciana

La premisa del plan es la velocidad. El conseller subrayó que actuar de forma rápida es la consigna trasladada directamente por el president de la Generalitat. No es una retórica vacía: hay municipios que en estas fechas de verano reciben visitantes y celebran sus fiestas patronales, y la parálisis tiene un coste económico y social inmediato.

Qué contempla el plan: pistas forestales, agua potable y espacios recreativos

El plan de recuperación no se limitará a plantar árboles. El conseller detalló un abanico de actuaciones que combina infraestructuras de prevención, servicios básicos y recuperación del tejido natural y social. En primer lugar, se trabajará en la reparación y mejora de las pistas forestales, que cumplen una función doble: facilitar el acceso a los montes y actuar como cortafuegos en futuros episodios. También se repararán los depósitos y demás instalaciones vinculadas a la prevención de incendios, que resultaron dañados durante el siniestro.

Entre las urgencias más concretas trasladadas por los consistorios destaca la recuperación del abastecimiento de agua potable en Artana, cuya conducción quedó dañada por el fuego. A esto se suma la reparación de instalaciones agrícolas, en especial los sistemas de riego, cuya paralización amenaza directamente a las explotaciones del entorno. La agricultura, que en muchos de estos pueblos es parte central de la economía local, no puede esperar a que el paisaje se recupere.

"Queremos ayudar a la naturaleza a recuperar cuanto antes todo el paisaje y el entorno del parque natural" - Vicente Martínez Mus, vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio de la Generalitat Valenciana

Las áreas recreativas y los espacios de mayor afluencia de cada localidad también forman parte de las prioridades del plan. La lógica es sencilla pero poderosa: si los vecinos y visitantes no pueden volver a sus lugares habituales, la herida psicológica y económica se prolonga mucho más allá del humo.

Un parque natural que deberá reinventarse

Los bosques afectados constituyen una de las principales señas de identidad del Parc Natural de la Serra d'Espadà, un espacio protegido de gran valor natural, paisajístico y ecológico, y el paso del incendio por estas zonas supone un golpe especialmente duro para unos parajes que albergan vegetación mediterránea, fauna y hábitats de enorme importancia. La recuperación de un ecosistema de estas características no se mide en semanas ni en meses, sino en décadas. La intervención humana puede acelerar parte del proceso —estabilizando taludes, repoblando con especies autóctonas, restaurando los cauces—, pero la naturaleza tiene sus propios ritmos.

El plan que la Generalitat está diseñando representa, en ese sentido, algo más que una hoja de ruta técnica: es el primer paso para devolver a estos municipios la confianza en que lo que el fuego destruyó en días puede reconstruirse, con tiempo, con recursos y con la implicación de cada ayuntamiento. Artana, la Vilavella, Alfondeguilla y el resto de pueblos de la Sierra de Espadán afrontan ahora la tarea más lenta y, quizá, la más difícil: levantar lo que las llamas se llevaron.