La Generalitat Valenciana amplía a 40.000 nuevos estudiantes las ayudas de 500 euros para material escolar por la dana, con una bolsa de 20 millones

El Consell aprueba un nuevo decreto para dar 500 € a alumnos afectados por la dana que quedaron fuera de la primera convocatoria.

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Casi un año después de que la dana del 29 de octubre de 2024 arrasara decenas de municipios de la Comunitat Valenciana, todavía hay estudiantes que no han recibido ni un euro de ayuda para reponer los libros, cuadernos y materiales que el agua se llevó por delante. El Consell acaba de corregir esa laguna: ha aprobado un nuevo decreto que extiende las ayudas extraordinarias de 500 euros para material escolar a colectivos de alumnos que, pese a haber sufrido las consecuencias de la catástrofe, quedaron fuera de la convocatoria anterior.

Una segunda oportunidad para los que se quedaron atrás

La primera gran convocatoria, regulada por el Decreto 148/2025 de 14 de octubre, nació bajo el paraguas del Plan Endavant con el objetivo de compensar la pérdida de material escolar en los centros de los municipios afectados. A través de cinco resoluciones parciales, aquella convocatoria benefició a 26.000 estudiantes de un total previsto de casi 69.000, con un importe global que superaba los 100 millones de euros. Un dispositivo ambicioso, sin duda, pero que dejó en el camino a numerosos alumnos cuya situación no encajaba en los criterios establecidos.

¿Quién se quedó fuera? Estudiantes de segundo de Bachillerato, de ciclos formativos de grado superior o de enseñanzas deportivas superiores. También jóvenes que vivían en municipios damnificados pero que estudiaban en centros situados fuera de la zona afectada por la dana. Y otros casos aún más específicos: alumnado vinculado a centros docentes extranjeros, personas que tuvieron que trasladar su residencia o sus estudios tras las inundaciones, o quienes, por circunstancias administrativas debidamente acreditadas, no pudieron formalizar su matrícula dentro de los plazos previstos. Perfiles dispersos, pero con un denominador común: haber perdido material, haberse visto perjudicados por el temporal y no haber cobrado ni un euro de las ayudas anteriores.

20 millones de euros para 40.000 alumnos

El nuevo decreto aprobado por el Consell pone sobre la mesa un presupuesto máximo de 20 millones de euros con cargo a los presupuestos de la Generalitat para 2026, suficiente para atender a 40.000 estudiantes. La ayuda es única e igual para todos: 500 euros por alumno, sin necesidad de justificar su uso de forma previa, concedida de forma directa dado el carácter excepcional de la situación. Una cifra que, en términos prácticos, puede cubrir desde los libros de texto de un curso hasta el material tecnológico básico que muchos alumnos perdieron.

La finalidad principal de estas ayudas es facilitar la reposición del material escolar dañado o destruido, aliviar la carga económica de las familias afectadas y contribuir al restablecimiento de la normalidad en el funcionamiento de los centros educativos. Un objetivo que, visto el tiempo transcurrido desde la catástrofe, adquiere un significado adicional: para muchas familias, esta ayuda puede llegar cuando el curso ya está en marcha y las deudas acumuladas pesan más que nunca.

Un mosaico de situaciones sin resolver

Lo que distingue a esta nueva convocatoria no es tanto su importe como su voluntad de no dejar huecos. Casos como el de familias que viven en las zonas más afectadas pero cuyos hijos están escolarizados en municipios no dañados, o estudiantes que cursan estudios en centros extranjeros dentro de la Comunitat Valenciana, habían quedado pendientes de regulación específica. Este decreto viene a cerrar precisamente esas grietas del sistema.

La concesión se tramitará de manera directa, sin concurrencia competitiva, tal y como permite la normativa en situaciones de emergencia. No habrá que competir por la ayuda ni demostrar una situación económica determinada: basta con acreditar que se es estudiante afectado y que no se recibió la ayuda anterior. Una fórmula ágil que la Generalitat ya empleó en la primera convocatoria y que ahora replica para garantizar que nadie quede descolgado de la red de apoyo educativa desplegada tras la dana.

Más de nueve meses después de que el barro cubriera aulas, mochilas y libros en buena parte de la provincia de Valencia, el sistema educativo valenciano sigue dando pasos para cerrar las heridas abiertas por la catástrofe. Este nuevo decreto no es el punto final, pero sí una señal de que el compromiso institucional con los afectados no ha caducado con el paso de los meses.