El Cabanyal vuelve a estar en el centro de la transformación urbanística de Valencia. La licitación para construir el futuro Edificio Astilleros ha despertado un notable interés entre las constructoras: diez empresas han presentado oferta para levantar los dos bloques de vivienda pública, el aparcamiento subterráneo y una nueva plaza ajardinada que cambiarán el aspecto de una parcela hoy vacía entre las calles Drassanes, Vicent Guillot Tio Bola y Eugènia Viñes. Un barrio históricamente marcado por décadas de abandono institucional que, poco a poco, empieza a ver cómo las promesas se convierten en obras.
Un proyecto de 51 viviendas y casi 15 millones de inversión
La sociedad municipal Plan Cabanyal-Canyamelar (PCC) —participada al 50% por el Ayuntamiento de Valencia y al 50% por la Generalitat Valenciana— es la promotora del proyecto. La actuación contempla la construcción de 51 viviendas públicas, un aparcamiento subterráneo con 53 plazas y una nueva plaza pública que se abrirá al barrio como zona de convivencia. El presupuesto base de licitación asciende a 14.764.734,60 euros (IVA incluido), con un plazo de ejecución previsto de 20 meses: algo más de año y medio para levantar lo que será una pieza clave del nuevo Cabanyal.
El proyecto, redactado por la UTE Ceroarquitectura–Voluar Arquitectura, se organiza en dos bloques residenciales de planta baja más dos alturas, una escala intencionadamente humana que respeta la tipología tradicional del barrio. Las 51 viviendas se distribuyen en 45 apartamentos de dos dormitorios —con 72 m² útiles cada uno— y seis de un dormitorio, de 55 m², tres de ellas adaptadas para personas con movilidad reducida. No habrá vecino sin su trastero ni sin plaza para la bicicleta: el edificio incluirá 51 de cada.
Verde, eléctrico y eficiente: el edificio del siglo XXI
Más allá de los números de viviendas, el Edificio Astilleros aspira a convertirse en un referente de construcción sostenible en el distrito marítimo. El edificio contará con certificación energética A e incorporará 96 paneles fotovoltaicos para autoconsumo, lo que reducirá la factura energética de sus futuros inquilinos. Entre los dos bloques nacerá un jardín público de 1.114,52 m² —equivalente a casi dos canchas de baloncesto y media—, del que el 30% se reservará a arbolado de gran porte. Una nueva calle peatonal de cinco metros de ancho completará la intervención, conectando el espacio verde con el entramado del barrio.
El aparcamiento subterráneo, que ocupará toda la parcela de 2.779 m², dispondrá de 53 plazas en total: tres de ellas reservadas a personas con movilidad reducida y dos equipadas con punto de recarga eléctrica. Un detalle menor en apariencia, pero que refleja la apuesta por una movilidad que ya no es futura, sino presente.
La clave del realojo de los Bloques Portuarios
Hay una razón de peso por la que este edificio va más allá de ser un simple proyecto residencial. El Edificio Astilleros está llamado a desempeñar un papel fundamental dentro del plan de realojos de los Bloques Portuarios, una actuación estratégica para la transformación urbanística de la zona. Los llamados Bloques Portuarios son un conjunto de inmuebles en situación de deterioro cuya solución urbanística lleva años sobre la mesa y cuya gestión recae también en el Plan Cabanyal-Canyamelar. Sin viviendas alternativas donde alojar a sus residentes, cualquier intervención sobre esos bloques es, sencillamente, imposible.
"El Plan Cabanyal-Canyamelar es una herramienta fundamental para la regeneración urbana de todo el Marítim y la participación de la Generalitat en este sentido sigue siendo muy necesaria, entre otras acciones de la sociedad, para impulsar acciones como la construcción de las nuevas viviendas que sustituirán a los bloques portuarios" , ha subrayado el concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Valencia.
Un barrio con ambición: cerca de mil viviendas públicas en una legislatura
La construcción del Edificio Astilleros se enmarca en el Plan + Vivienda impulsado por la alcaldesa María José Catalá, cuyo objetivo es incorporar cerca de un millar de viviendas públicas a lo largo de la legislatura. La medida se enmarca dentro del Plan + Vivienda, impulsado por el consistorio con el objetivo de incrementar la oferta de vivienda asequible en la ciudad. El Cabanyal, con sus necesidades históricas y su creciente presión turística, es uno de los territorios donde esa apuesta tiene mayor impacto real sobre la vida de las personas.
"En el Cabanyal habrá entre 850 y 1.000 casas del parque público de vivienda para atemperar los precios. Será el mayor parque público de vivienda de toda València" , se ha llegado a afirmar desde el área de Urbanismo. Una cifra que, de cumplirse, convertiría a este barrio marinero en el mayor experimento de vivienda pública de la ciudad, en un momento en que el acceso a la vivienda se ha convertido en la preocupación social más urgente de buena parte de España. El Edificio Astilleros, con sus 51 llaves y su jardín abierto al vecindario, es todavía una promesa sobre el papel —diez empresas compiten ahora por hacerla realidad—, pero también es una señal de que el Cabanyal del futuro se está empezando a construir, ladrillo a ladrillo, desde el presente.


