El belén del Ayuntamiento de València rendirá homenaje al Corpus de 700 años y al pintor José Vergara en una instalación de casi 40 metros cuadrados

El Saló de Cristall acogerá desde el 2 de diciembre un belén monumental con escenas del Corpus, la Degolla y un tributo al pintor José Vergara

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Un Belén en el Saló de Cristall del Ayuntamiento de València
Un Belén en el Saló de Cristall del Ayuntamiento de València
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El Saló de Cristall del Ayuntamiento de València se convertirá una Navidad más en el escenario de una de las tradiciones más queridas de la ciudad: el belén monumental. Pero esta edición llega cargada de significado. La instalación, de casi 40 metros cuadrados, no solo recreará el Nacimiento de Cristo, sino que se transformará en un homenaje a siete siglos de historia valenciana, con el Corpus Christi y el pintor José Vergara como protagonistas destacados.

Un año redondo para el Corpus

No es casualidad que el Corpus Christi ocupe un lugar central en el belén de este año. La conocida popularmente como la Festa Grossa cumple en 2026 700 años y lo celebra con una procesión general, tapices florales y una candidatura en marcha ante la UNESCO que podría situar a la ciudad en el mapa del patrimonio inmaterial de la humanidad. En València, la procesión se instauró en 1355 gracias al obispo Hugo de Fenollet, marcando el inicio de una tradición que ha perdurado más de siete siglos. Guerras, epidemias y cambios de régimen político: nada ha logrado interrumpirla.

El Ayuntamiento de València ha acordado por unanimidad impulsar la candidatura de los festejos del Corpus Christi a Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO. La propuesta recuerda que el Corpus Christi de València, documentado desde el siglo XIV y reconocido como Bien de Interés Cultural Inmaterial, constituye una de las expresiones festivas y patrimoniales más antiguas y representativas del pueblo valenciano. En ese contexto, el belén navideño se suma a la conmemoración como un guiño artesanal y festivo.

La conexión entre el pesebre y el Corpus se materializará en una escena concreta: un taller de carpintería en el que un artesano trabaja en la construcción de una de las Rocas de la procesión. Las Rocas son los carros triunfales que desde hace siglos recorren las calles del centro histórico de València en la jornada grande de la fiesta, y verlas representadas en miniatura dentro de un belén supone una imagen tan inusual como evocadora.

La Degolla y otros guiños a la tradición festiva valenciana

El Corpus no será la única referencia a las tradiciones locales. El montaje incluirá también una calle en la que aparecerá representado el grupo de la Degolla, una de las manifestaciones propias de la tradición festiva valenciana. Quien no conozca esta figura puede imaginársela como uno de esos elementos populares que, generación tras generación, han dado carácter propio a las celebraciones valencianas. Su presencia en el belén refuerza la idea de que Navidad y tradición local no solo son compatibles, sino que pueden enriquecerse mutuamente.

"El Corpus, la Degolla y la figura de José Vergara forman parte de ese patrimonio que debemos conocer, conservar y transmitir. La Navidad no está reñida con nuestras tradiciones de València, sino que es una magnífica oportunidad para ponerlas en valor", ha explicado Mónica Gil, concejala de Fiestas y Tradiciones del Ayuntamiento de València.

Homenaje a José Vergara, el gran pintor valenciano del siglo XVIII

El tercer eje del belén es la figura del pintor valenciano José Vergara Gimeno, del que en 2026 se cumple el 300 aniversario de su nacimiento. Vergara es uno de los nombres fundamentales de la pintura valenciana del Setecientos, y la Asociación de Belenistas de València recreará una escena directamente inspirada en una de sus obras para incorporarlo al conjunto. Es, en cierto modo, un museo y un pesebre al mismo tiempo.

Casi 40 metros cuadrados de trabajo artesanal todo el año

Detrás del resultado final hay un trabajo que no se improvisa. La Asociación de Belenistas de València, responsable del diseño, construcción, traslado, montaje, desmontaje y mantenimiento de la instalación, dedica a esta labor prácticamente los doce meses del año. El belén tendrá unas dimensiones de 4,10 metros de fondo por 9,40 metros de largo, con un estilo bíblico abierto y panorámico que recreará paisajes, construcciones y ambientes de época. Las escenas clásicas estarán todas presentes: el nacimiento, la anunciación a los pastores, la llegada de los Reyes Magos y distintos oficios tradicionales.

Las figuras oscilan entre los 35 centímetros y los 3 centímetros de altura, una diferencia de escala deliberada que genera perspectiva y sensación de profundidad. Las piezas proceden de los fondos propios de la asociación, de adquisiciones realizadas expresamente para el montaje y de colecciones de figuras con palillos, con ejemplares exclusivos realizados por reconocidos artesanos nacionales e internacionales. El conjunto se completa con vegetación —palmeras, arbustos y plantas crasas—, construcciones, mercados, fuentes y ambientes fluviales, todo ello iluminado con luz interior y ambiental para resaltar cada escena.

Para su elaboración se emplean materiales como corcho, espuma de poliuretano, escayola y pintura, en un proceso artesanal que combina técnica y vocación en partes iguales.

"Detrás de este belén hay muchas horas de trabajo, dedicación y conocimiento. La Asociación de Belenistas lleva años demostrando que esta tradición puede seguir creciendo sin perder su esencia", ha añadido Mónica Gil, concejala de Fiestas y Tradiciones del Ayuntamiento de València.

Inauguración el 1 de diciembre, entrada libre

La inauguración oficial tendrá lugar el 1 de diciembre de 2026 en el Saló de Cristall del Ayuntamiento de València. A partir del día siguiente, el 2 de diciembre, la instalación podrá visitarse de forma gratuita durante toda la campaña de Navidad y Reyes. El Ayuntamiento trabaja junto con las administraciones y entidades competentes para impulsar las iniciativas necesarias que permitan avanzar hacia el reconocimiento del Corpus Christi de València como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO , y el belén se convierte así en una pequeña pieza más de ese rompecabezas: una manera de acercar la historia a quienes, quizá sin saberlo, están a punto de descubrirla entre figuras de barro, palmeras en miniatura y la luz cálida de un nacimiento.