El 30 de junio de 1906, el alcalde de València José Sanchís Bergón colocaba la primera piedra de lo que estaba llamado a convertirse en el gran palacio cívico de la capital mediterránea. Ciento veinte años después, el Ayuntamiento de València conmemora esa efeméride con el lanzamiento del primer vídeo divulgativo sobre la historia y el patrimonio de la Casa Consistorial, un recurso audiovisual producido en valenciano, castellano e inglés con subtítulos integrales para garantizar su accesibilidad universal.
Un edificio que tardó décadas en completarse
Pocos edificios públicos de España acumulan tantas capas de historia como esta manzana trapezoidal en el corazón de la plaza del Ayuntamiento. El proyecto, que sufrió notables modificaciones y retrasos, fue acometido en sucesivas fases por los arquitectos Carlos Carbonell y Francisco Mora, quienes materializaron una construcción imponente, capaz de afirmar el prestigio político y la pujanza económica de la capital. No fue una obra rápida ni sencilla: las obras se vieron interrumpidas en 1936 al estallar la guerra civil. El edificio que hoy conocen residentes y turistas es, en realidad, el resultado de décadas de trabajo, ambición arquitectónica y vicisitudes históricas.
El arquitecto municipal Carlos Carbonell Pañella presentó en 1904 un proyecto con una doble finalidad: dotar al Ayuntamiento del espacio necesario para ubicar piezas tan destacadas como la alcaldía, salas de juntas y salón de recepciones, y significar externamente la sede de la municipalidad como palacio cívico. Para ello, Carbonell y Mora recurrieron a un lenguaje neorenacentista con ornamentación barroca para diseñar la fachada noble del nuevo palacio cívico. El resultado es uno de los ejemplos más reconocibles del eclecticismo arquitectónico español de principios del siglo XX.
La riqueza de los fondos documentales e histórico-artísticos custodiados en el Archivo y Museo Histórico Municipal otorga un interés extraordinario a la Casa Consistorial, razón por la que fue declarada monumento histórico-artístico de carácter nacional. Entre sus tesoros se encuentran el Llibre dels Furs, el Consolat del Mar o la Real Senyera. Y, desde 1967, ese balcón desde el que cada marzo los valencianos viven las Fallas como nadie más en el mundo podría hacerlo.
Un audiovisual para acercar el patrimonio a todos
El nuevo recurso no es un simple vídeo institucional. Propone un viaje por la historia de València y su transformación como gran capital mediterránea a lo largo de las últimas doce décadas, con un lenguaje visual adaptado a las narrativas de las plataformas digitales actuales. El objetivo es doble: servir de herramienta para quienes preparan su visita y acompañar a quienes ya recorren sus estancias queriendo entender qué hay detrás de cada mármol, cada pintura y cada sala.
La concejala de Turismo, Innovación e Inversiones, Paula Llobet, fue la encargada de presentar el proyecto y subrayó el sentido de la iniciativa:
"Queremos que cada residente o cada persona que llegue a nuestra ciudad descubra mucho más, que pueda adentrarse en su historia, en su arquitectura, en sus barrios y en todos esos elementos que conforman nuestra identidad; porque despertar la curiosidad de la ciudadanía y conocer mejor nuestro patrimonio es también una forma de valorarlo, de protegerlo y de sentirlo más cercano." - Paula Llobet, concejala de Turismo, Innovación e Inversiones del Ayuntamiento de València
Llobet también destacó la coincidencia del lanzamiento con el aniversario del edificio y recordó que, desde la colocación de su primera piedra hace 120 años, la Casa Consistorial ha acompañado el crecimiento y la transformación de la ciudad siendo testigo de toda su evolución.
Más de 200.000 visitas al año
La Casa Consistorial supera ya las 200.000 visitas anuales, lo que la sitúa entre los espacios públicos y patrimoniales más frecuentados de la ciudad. Miles de personas cruzan cada año sus puertas atraídas por la relevancia de su balcón, la monumentalidad del Salón de Cristal y la riqueza histórica que acumulan sus muros. Un flujo de visitantes que convierte este edificio no solo en sede del poder municipal, sino en uno de los principales activos turísticos y culturales de València.
La apuesta por la accesibilidad es uno de los elementos centrales del proyecto. El vídeo ha sido producido en tres idiomas —castellano, valenciano e inglés— e incluye subtitulado integral para facilitar su comprensión a personas con dificultades auditivas. Una decisión que no es solo técnica: responde a la convicción de que el patrimonio solo cobra su máximo valor cuando es capaz de llegar a todo el mundo, sin excepción. En un momento en que el debate sobre la turistificación y la identidad urbana ocupa cada vez más espacio en la conversación pública, que el propio consistorio impulse herramientas para que sus ciudadanos se reapropien de su historia dice mucho sobre cómo se quiere gestionar ese equilibrio.

