El asfalto que silencia la ciudad: València renueva la Gran Vía Marqués del Turia por primera vez en 35 años con pavimento que reduce el ruido un 10 dB

València asfalta de noche la Gran Vía Marqués del Turia con pavimento fonoabsorbente en la primera renovación integral del eje en 35 años.

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Obras Gran Vía Marqués del Turia
Obras Gran Vía Marqués del Turia
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De madrugada, cuando los vecinos duermen y los coches desaparecen de las calles, dos máquinas de asfaltado trabajan en silencio sobre la gran vía Marqués del Turia de València. No es una imagen poética: es una decisión logística. El Ayuntamiento de València ha arrancado la fase de fresado y asfaltado de uno de sus ejes urbanos más emblemáticos en horario nocturno, de domingo a jueves, para que las obras causen el menor trastorno posible a quienes viven y trabajan en la zona. La alcaldesa, María José Catalá, ha visitado personalmente los trabajos para supervisar el avance de esta nueva etapa.

Treinta y cinco años de espera

El dato más revelador de esta intervención no está en los metros cuadrados ni en los millones de euros invertidos, sino en el tiempo transcurrido desde la última vez que alguien se ocupó en serio de esta vía: 35 años sin una renovación integral. La gran vía Marqués del Turia no había recibido una actuación de esta envergadura desde finales de los años ochenta, cuando la ciudad era otra y los coches que la recorrían, también. En ese tiempo, el tráfico ha dejado su huella en el pavimento, en los bordillos y en los niveles de ruido que soportan los vecinos.

La intervención abarca 22.126 metros cuadrados en el tramo comprendido entre la avenida de Jacinto Benavente y la confluencia de la avenida del Regne de València con la calle de Russafa, con una inversión municipal de 1,24 millones de euros. Las obras comenzaron el pasado 22 de junio, una vez concluido el curso escolar, con una primera fase diurna centrada en las aceras y los sistemas de drenaje.

Un asfalto que también escucha

El material elegido para esta renovación no es el asfalto convencional. El pavimento fonoabsorbente, conocido técnicamente como microaglomerado de granulación discontinua, se extiende en capas de tres centímetros de grosor y, gracias al mayor espacio existente entre sus componentes, absorbe parte del ruido generado por los automóviles a su paso. En la práctica, esto se traduce en una reducción de diez decibelios en el ruido del tráfico rodado y un 20% menos de emisiones de CO₂. La práctica está extendida en ciudades europeas como París y Ámsterdam.

Para quien no esté familiarizado con la escala de decibelios, conviene una aclaración: cada 3 dB corresponden al doble o a la mitad de la intensidad sonora, por lo que reducir 6 dB supone disminuir el ruido a una cuarta parte. Una bajada de diez decibelios, la que promete este pavimento, supone una transformación acústica perceptible a oídos de cualquier peatón. El asfalto no solo repara la calle; la hace más silenciosa.

La renovación se completa con la instalación de rigola, el bordillo que delimita la calzada, para evitar la acumulación de charcos y corregir los puntos hundidos del pavimento. Pequeños detalles que, acumulados a lo largo de más de 22.000 metros cuadrados, cambian la experiencia de circular o pasear por una gran vía.

Noche de lunes a jueves, pausa el fin de semana

La organización de los trabajos refleja un equilibrio pensado al milímetro. La fase de fresado y asfaltado se ejecuta con dos máquinas que operan simultáneamente en horario nocturno, de domingo a jueves, sin actividad las noches de viernes y sábado. Durante el día, la circulación se mantiene en el carril libre y en la totalidad del sentido contrario. Solo de noche se produce el corte total del tráfico para permitir el fresado y el asfaltado. La previsión es que el conjunto de la obra finalice en la tercera semana de agosto.

El plan no se diseñó en despachos ajenos a la realidad del barrio. El calendario y el modelo de ejecución se coordinaron con la asociación vecinal del Pla del Remei - Gran Vía, con representantes del comercio del centro, la delegación de Movilidad, la EMT y la empresa adjudicataria. Las seis paradas de autobús del entorno seguirán operativas durante toda la intervención; solo se producirán traslados puntuales para adaptarlas al avance de las obras, sin que se suprima ninguna línea.

Más de 130.000 metros cuadrados en toda la ciudad

La gran vía Marqués del Turia no es un caso aislado. La alcaldesa Catalá ha enmarcado esta actuación dentro de una estrategia municipal más amplia para extender el pavimento fonoabsorbente en las grandes vías y en los nuevos desarrollos urbanos de la ciudad. En conjunto, el Ayuntamiento impulsa más de 130.000 metros cuadrados de este tipo de firme en distintos puntos de València: la calle Colón, el eje Pérez Galdós-Giorgeta, la avenida de les Corts Valencianes, General Avilés en el barrio de Campanar, y el PAI de Malilla Sur, entre otros.

La apuesta por el asfalto fonoabsorbente no es nueva en València. En su momento, el ayuntamiento ya reasfaltó con este material más de 200.000 metros cuadrados en las avenidas de Campanar, Peset Aleixandre o Primado Reig, entre otras vías. La diferencia ahora es la escala de la estrategia y la voluntad de convertirla en una seña de identidad urbana. Una ciudad que decide cómo suena, además de cómo se ve, es una ciudad que está pensando en sus vecinos. Y eso, a veces, empieza por una máquina asfaltadora trabajando de madrugada.