Hay fechas que quedan grabadas en la memoria de una ciudad. El 2 de febrero de 2025, Gustavo Dudamel y Pacho Flores subieron al escenario del Palau de la Música de València para arropar a un pueblo herido por la DANA. Poco más de dos años después, la música vuelve a tender un puente entre Valencia y Venezuela, esta vez en sentido inverso: el 2 de julio de 2027, la Sala Iturbi acogerá el concierto extraordinario 'València i Veneçuela: unides per la música', un acto artístico, conmemorativo y solidario que cerrará la temporada del 40.º aniversario del Palau de la Música.
Un programa de altura para una ocasión excepcional
Gustavo Dudamel dirigirá la Orquestra de València a las 19.30 horas en un programa que no deja margen para la indiferencia. La primera parte correrá a cargo del trompetista venezolano Pacho Flores, artista en residencia del propio Palau, con el Concierto para trompeta y orquesta en Mi mayor de Johann Nepomuk Hummel. La segunda parte, la Sinfonía n.º 5 en Do sostenido menor de Gustav Mahler, una de las cumbres absolutas del repertorio sinfónico, cerrará la velada. Pocas obras encajan mejor con un momento cargado de emoción colectiva: la Quinta de Mahler transita desde la tragedia hasta la exaltación de la vida con una intensidad que pocas partituras alcanzan.
El vínculo venezolano del concierto no se agota en Dudamel y Flores. Christian Vásquez, director asociado de la Orquestra de València esta temporada, también de procedencia venezolana, participará como asistente del maestro, reforzando la dimensión artística y humana de una propuesta que convierte la nacionalidad en argumento musical.
La sombra del terremoto de junio
El concierto nace directamente de la tragedia. El pasado 24 de junio, Venezuela sufrió un devastador doblete sísmico de magnitudes 7,2 y 7,5. En un lapso de apenas 40 segundos, dos potentes movimientos telúricos sacudieron el centro y el occidente del país, dejando una profunda huella en la población, especialmente en Caracas y en el estado de La Guaira. El número de víctimas mortales ascendió a más de 6.400 personas, junto con más de 73.000 heridos. Según el balance oficial, hay unos 856 edificios afectados y 190 colapsados.
Ante semejante catástrofe, el Palau de la Música y la Orquestra de València no han tardado en responder. El concierto se plantea explícitamente como un homenaje al pueblo venezolano, una forma de devolver con música el apoyo que Dudamel y Flores brindaron a València cuando la ciudad lo necesitaba. La reciprocidad tiene nombre y apellidos, y en este caso también tiene partitura.
La Fila Cero, para quien no pueda estar en la Sala Iturbi
Más allá de lo que ocurra sobre el escenario, el Palau quiere que la solidaridad llegue también a quienes no puedan comprar una entrada. Para ello, se habilitará una Fila Cero que permitirá canalizar aportaciones económicas de cualquier ciudadano que quiera sumarse a la causa. Los detalles concretos se comunicarán a través de los canales oficiales del Palau de la Música.
Las entradas tendrán tres precios: 40 euros para patio de butacas y anfiteatro, 30 euros para tribunas, y 20 euros para fondos y coro, con las bonificaciones habituales para diferentes colectivos.
El peso simbólico de un 40.º aniversario
No es casual que este concierto sea el elegido para clausurar una temporada tan especial. El Palau de la Música de València cumple cuatro décadas como referente cultural de la ciudad, y sus responsables han buscado un cierre que trascienda lo puramente musical.
"Este concierto reúne muchos de los elementos que queríamos que estuvieran presentes en la celebración de nuestros 40 años: una Orquesta de València en un gran momento artístico, un director del magisterio y de la dimensión internacional de Gustavo Dudamel, y músicos tan estrechamente vinculados a nosotros como Pacho Flores y Christian Vásquez." - Vicente Llimerá, director gerente del Palau de la Música de València
"Queremos que sea, además, una expresión de solidaridad y de los profundos vínculos que la música ha creado entre València y Venezuela. La música tiene una extraordinaria capacidad para unir a las personas y, en momentos especialmente difíciles, también para transmitir cercanía y apoyo." - Vicente Llimerá, director gerente del Palau de la Música de València
Pocas veces un aniversario encuentra una forma tan genuina de celebrarse. Cuarenta años no se conmemoran solo con brillo institucional: se conmemoran también eligiendo estar al lado de quienes sufren. El 2 de julio de 2027, la Sala Iturbi no será solo un escenario. Será, por unas horas, el lugar donde dos países se reconocen el uno al otro a través de algo que ningún terremoto puede destruir.


