Tres perforaciones bajo el asfalto de la carretera nacional N-337. Eso es, en esencia, lo que el Ayuntamiento de Gandia acaba de aprobar para dar un paso más hacia la culminación del polígono Sanxo Llop, uno de los desarrollos urbanísticos más ambiciosos que ha emprendido la ciudad en las últimas décadas. Una solución tan discreta en apariencia como decisiva en la práctica: conectar bajo tierra los servicios de alcantarillado, agua potable y electricidad entre Sanxo Llop y el Projecte d'Interés Autonòmic (PIA) impulsado por Ale-Hop junto al sector. El presupuesto de la actuación ronda los 300.000 euros.
Actuar antes de que sea tarde
Hay una lógica de fondo en esta decisión que merece ser subrayada: no esperar a que el polígono esté acabado para resolver un problema que ya se ve venir. Maite Alonso, coordinadora general de Urbanismo del Ajuntament de Gandia, lo explicó sin rodeos al anunciar la aprobación del proyecto.
"Una actuación de planificación preventiva, ya que permitirá ejecutar estas conexiones antes de que finalice la urbanización de Sanxo Llop y evitar así tener que intervenir posteriormente sobre un sector ya acabado." - Maite Alonso, coordinadora general de Urbanismo del Ajuntament de Gandia
En otras palabras: abrir zanjas y romper pavimento recién puesto sale mucho más caro —económica y urbanísticamente— que aprovechar el momento en que las obras aún están en marcha. Las tres perforaciones bajo la N-337, la carretera de acceso al puerto, serán ejecutadas por Grimalt Patrimonial, empresa del grupo Ale-Hop, y está previsto que comiencen en las próximas semanas.
Un polígono que avanza, con matices
Las obras de urbanización de Sanxo Llop ya alcanzaron el 73% de ejecución, y aunque el grueso principal de los trabajos estará previsiblemente finalizado entre septiembre y finales de este año, el Ayuntamiento prevé que durante 2027 el sector quede completamente rematado, una vez culminen los trabajos vinculados al suministro eléctrico y otros servicios auxiliares. En ese contexto, la conexión con el PIA de Ale-Hop se convierte en una pieza más de un puzle que, poco a poco, va tomando forma.
En paralelo a las obras de perforación, el Ayuntamiento tramita una modificación del 10% del proyecto de urbanización del sector, necesaria para poder cerrar los trabajos con éxito. La buena noticia para los propietarios de parcelas: esa modificación no implicará ningún aumento de las cuotas urbanísticas, ya que los costes previstos se mantienen por debajo del precio de licitación inicial.
La rotonda del acceso sur, en la recta final
A pocas manzanas de distancia, en la avinguda de les Palmeres, frente al pont d'Alacant, otra obra lleva meses condicionando la circulación del sur de la ciudad: la rotonda de acceso sur. Según la última información facilitada por la constructora, el tráfico podría reabrirse a finales del próximo mes o a principios del siguiente. Pero el Ayuntamiento ha sido cauto al respecto, y con razón.
El municipio ha reconocido que la fecha exacta de apertura depende también de gestiones con empresas suministradoras externas, entre ellas Iberdrola, que debe eliminar una torre de baja tensión situada actualmente en el trazado del anillo de la rotonda. Esos flecos, pequeños en apariencia, son los que suelen alargar los plazos en este tipo de intervenciones.
Más que cemento: un modelo de ciudad en construcción
El Ayuntamiento confía en que Sanxo Llop se convierta en un polo de atracción para empresas vinculadas especialmente al ámbito sociosanitario. "No teníamos prácticamente suelo industrial disponible y este sector permitirá atraer nuevas empresas y generar empleo de alto valor añadido", señaló el alcalde José Manuel Prieto.
El proyecto ha permitido desbloquear una situación urbanística enquistada durante años , lo que da una idea de la magnitud del cambio que representa. La actuación supone una inversión de más de 13 millones de euros y abarca una superficie de 300.000 metros cuadrados. Y el catálogo de usos previstos es tan variado como revelador: parcelas de suelo comercial al detalle y minorista, suelo para uso terciario-hotelero-sanitario, y suelo para uso industrial y almacenes.
Las obras de conexión con el PIA de Ale-Hop se suman, además, a una cadena de anuncios recientes que dibujan un sector en plena ebullición: la concesión de licencia de obras para una nueva residencia de mayores y para un centro destinado a personas con problemas de salud mental, el inicio de las obras del futuro hotel Holiday Inn y la licitación del centro de día para personas con diversidad funcional. Gandia lleva tiempo diciendo que Sanxo Llop es su gran apuesta de futuro. Tres perforaciones bajo una carretera nacional son, quizás, la mejor prueba de que esa apuesta va en serio.


