Dinosaurios gigantes toman La Rambleta esta Navidad: llega Jurassic Game, el musical

Hablamos con Rafa Alarcón, autor y actor de Jurassic Game, sobre esta aventura familiar que pone en valor la importancia de compartir tiempo con nuestros hijos

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Jurassic Game, el musical
Jurassic Game, el musical

Dinosaurios gigantes, mundos virtuales y una gran aventura familiar aterrizan estas fiestas en La Rambleta con Jurassic Game, el musical que convierte el escenario en un espectacular videojuego lleno de acción, humor y emociones. Del 29 de diciembre al 4 de enero, el público valenciano podrá sumergirse en esta propuesta pensada para toda la familia, donde conviven princesas poco convencionales, indios, villanos y criaturas jurásicas de varios metros de altura en una historia que apuesta tanto por el entretenimiento como por los valores.

Producido por Comedyplan y Olympia Metropolitana, Jurassic Game es mucho más que un show visual: es una invitación a reflexionar sobre el tiempo compartido entre padres e hijos, el poder de la imaginación y la importancia de vivir aventuras juntos. Con música original, coreografías impactantes y una escenografía inmersiva, el espectáculo se ha consolidado como una de las propuestas familiares más atractivas de estas Navidades.

Jurassic Game, el musical
Jurassic Game, el musical

Con motivo de su llegada a Rambleta València, hablamos con Rafa Alarcón, autor y actor del musical, que nos cuenta cómo nació la idea del espectáculo, el papel fundamental de la relación padre-hijo en la historia y los retos de dar vida a dinosaurios gigantes sobre el escenario.

Jurassic Game, el musical nace con la idea de acercar el mundo de los dinosaurios desde un punto de vista diferente...

Bueno, en realidad lo que quería era contar una aventura familiar y crear un espectáculo en el que, sobre todo, se hablase de la relación entre padres e hijos, en este caso entre un padre y su hijo. A través de esa aventura aparecen los dinosaurios: se conocen, se ven, hay que huir de ellos y también de unos villanos. Al final es una gran aventura en la que intervienen dinosaurios, una princesa, un indio… pero lo más importante es el mensaje: el valor del tiempo de calidad que muchas veces dejamos de dedicar a nuestros hijos por el trabajo u otras cosas que no son tan importantes como pasar tiempo con ellos.

¿Qué papel juega ese vínculo entre el padre y el hijo dentro de un show tan visual? 

Todo empieza porque el niño quiere jugar con su padre, quiere hacer cosas con él, pero el padre está siempre ocupado trabajando. El niño juega a la videoconsola porque es la única manera de estar cerca de él. Entonces se duerme soñando con vivir una aventura juntos y, de repente, como en Alicia en el país de las maravillas o El mago de Oz, se despierta dentro de un videojuego.

El niño es muy aficionado a los dinosaurios y en ese videojuego un peluche que tiene se convierte en un dinosaurio real pequeño, que además es secuestrado por unos malvados. Entonces se alía con su padre, que es un científico un poco friki, pero al entrar en el juego cambian sus parámetros y se convierte en un auténtico aventurero. Juntos se lanzan a rescatar al pequeño dinosaurio.

Durante la aventura se encuentran con un indio, con una princesa, con un lagarto gigante… y al final aparece también un triceratops enorme, que resulta ser el padre del bebé dinosaurio. Todo acaba bien. El niño se despierta y el padre, ya de nuevo en su papel de científico, decide dejar de trabajar durante un par de días para pasar tiempo con su hijo.

¿Qué ha sido lo más divertido de hacer este espectáculo?

Lo más divertido ha sido vivir toda la aventura, porque realmente es un espectáculo de acción. Hay coreografías de baile, pero también coreografías de lucha. Los propios actores somos quienes nos metemos dentro de los dinosaurios y les damos vida. Estamos hablando de dinosaurios de cuatro metros de largo y dos metros y medio de alto, que manejas desde dentro: bailan, pelean, corren de un lado a otro. El dinosaurio grande mide seis metros y van dos personas dentro. Coordinar toda esa vorágine ha sido lo más divertido… y también lo más intenso.

El espectáculo es una aventura sobre el escenario, pero detrás de bambalinas también lo es, porque no paramos.

Jurassic Game, el musical
Jurassic Game, el musical

Estrenáis en La Rambleta este lunes, ¿cómo van los nervios?

Llevamos ya más de un año haciendo la función y estamos muy contentos. Es un espectáculo muy divertido porque, aunque es una aventura para niños con dinosaurios, todo está escrito en clave de comedia. Hay momentos emocionantes por la relación padre-hijo, pero también muchísimo humor. Por ejemplo, viajan a la selva de Murcia, aparece un indio murciano con acento murciano, una princesa que baila twerking y enseña a bailar al público, dinosaurios que en lugar de atacar se ponen a bailar… Todo eso hace que la gente esté muy metida y se lo pase genial.

¿Qué crees que se va a llevar el espectador cuando termine de ver Jurassic Game, el Musical?

Creo que el espectador se va a llevar una sonrisa a casa. Los niños salen encantados porque se lo pasan muy bien y los adultos se van con una sensación de alegría de haber pasado un buen rato, pero también con la reflexión de que tenemos que dedicar más tiempo a nuestra gente, especialmente a nuestros hijos.

Vivimos en una vorágine constante: trabajo, redes sociales, noticias… todo nos roba tiempo. Creo que este espectáculo invita a parar y a enfocarnos un poco más en los pequeños. Así, que invitamos a la gente a venir a verla. Es muy divertida, muy espectacular y, además, habla de cosas muy bonitas.

Podrá disfrutarse en varias funciones durante estas fiestas, concretamente el lunes 29 y martes 30 de diciembre a las 18.00 horas; el viernes 2 de enero a las 17.00 horas; y el sábado 3 y domingo 4 de enero a las 12.00 horas. Las entradas pueden adquirirse ya en La Rambleta, tanto en taquilla como a través de este enlace: https://larambleta.com/jurassic-game/