Hay enfermedades que no se ven en los medios de comunicación tanto como deberían. El TDAH en adultos, el cáncer de pulmón o la esclerosis múltiple no siempre copan titulares, pero afectan a millones de personas en España y a sus familias enteras. Este domingo 8 de noviembre, el paseo de L'Albereda de València se convertirá en el escenario de la segunda edición de la Carrera per la Solidaritat, una jornada deportiva pensada para poner esas realidades en el centro, con zapatillas puestas o desde la barrera.
Una carrera, tres causas y todas las edades
La prueba, organizada por la Fundación Deportiva Municipal del Ayuntamiento de València con la colaboración de la Fundación Trinidad Alfonso, arrancará a las 9:00 horas con una carrera competitiva de cinco kilómetros. Solo cinco minutos después, a las 9:05, tomará la salida la marcha popular de la misma distancia; y a las 9:30, la de dos kilómetros. Para los más pequeños, desde las 10:20 habrá carreras infantiles con recorridos adaptados a las categorías sub14, sub12, sub10, sub8 y menores de seis años. Al terminar las pruebas, los participantes podrán disfrutar de talleres y una clase de zumba.
El tramo elegido, entre el Pont de les Flors-Alcaldessa Rita Barberá y el Pont de l'Exposició, ofrece un entorno privilegiado junto al río Turia, lo que convierte la jornada en algo más parecido a una fiesta ciudadana que a una simple competición deportiva.
El dinero de cada dorsal tiene destino elegido por quien lo lleva
Uno de los aspectos más originales de esta edición es el modelo de distribución de los fondos recaudados. Cada participante podrá elegir a qué causa destina el 70% de su cuota de inscripción, mientras que el 30% restante se reparte a partes iguales entre las otras dos iniciativas. Así, nadie queda fuera: apoyar una causa no implica ignorar las demás.
Las cuotas son accesibles: 10 euros para las modalidades de cinco kilómetros, 5 euros para la marcha de dos kilómetros y 3 euros para las pruebas infantiles. Quien quiera colaborar sin ponerse el dorsal también tiene su hueco: el llamado Dorsal 0 permite hacer aportaciones económicas sin necesidad de participar en ningún recorrido. Además, durante la inscripción se puede adquirir la camiseta oficial por 5 euros. El plazo para apuntarse cierra el miércoles 5 de noviembre.
"Detrás de cada una de estas tres causas hay personas, hay historias, hay familias que necesitan apoyo, comprensión y esperanza" - María José Catalá, alcaldesa de València
Tres realidades que merecen más visibilidad
Las tres entidades que participan en la carrera trabajan en ámbitos que, pese a su impacto social, siguen siendo poco conocidos por el gran público. El 97% de los adultos españoles con TDAH no están diagnosticados, y la prevalencia del trastorno en adultos se sitúa en torno al 4,4%, según datos de la Sociedad Española de Neurología. Pese a ello, las estimaciones apuntan a que entre el 80% y el 90% de los adultos con TDAH en España están sin diagnosticar: de cada diez personas, entre ocho y nueve no lo saben. La Asociación +16 TDAH Valencia trabaja precisamente en ese espacio invisible, promoviendo la inclusión, la comprensión y la autonomía de jóvenes y personas adultas con el trastorno.
En el ámbito de la esclerosis múltiple, el grupo de investigación en Neuroinmunología del Instituto de Investigación Sanitaria La Fe colabora con las asociaciones de pacientes ACVEM y ADEMVA para mejorar el conocimiento y el abordaje de una enfermedad que, aunque crónica, puede vivirse con mayor calidad de vida gracias al avance científico. Por su parte, la Asociación Española de Afectados de Cáncer de Pulmón (AEACaP) centra su labor en dar visibilidad a un tipo de cáncer que sigue siendo uno de los más mortales, defender los derechos de los afectados e impulsar la igualdad en el acceso a los tratamientos.
De tres pruebas separadas a una sola jornada con más fuerza
No es casualidad que estas tres causas compartan cartel. La Carrera per la Solidaritat nació precisamente para unificar lo que antes eran pruebas independientes, ganando así masa crítica, visibilidad y recursos. La apuesta por la suma frente a la dispersión es, en sí misma, un mensaje: que el deporte popular puede ser una herramienta de transformación social cuando se organiza con propósito.
En una ciudad como València, acostumbrada a llenar sus calles con eventos multitudinarios, esta cita tiene algo diferente: no busca récords ni marcas, sino que cada paso cuente para alguien. Porque a veces, lo más solidario no es correr más rápido, sino saber por qué corres.


