Un relevo con alma de barrio: la nueva propietaria de Compás continúa la tradición de un comercio histórico del Cabanyal

Esta es la historia de Yahosca Uriarte, nueva propietaria de Compás que ha tomado el relevo de un negocio con más de 40 años de historia

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Yahosca Uriarte, propietaria de la Papelería Compás
Yahosca Uriarte, propietaria de la Papelería Compás

En la calle de la Alegría, en pleno barrio valenciano del Cabanyal, hay un escaparate que estos días ha respirado transición, pero también la esperanza de seguir manteniendo vivo uno de esos negocios 'de toda la vida'. Tras más de cuatro décadas de persianas levantadas cada mañana, la papelería Compás ha cambiado de manos, pero no de espíritu. Desde el 2 de febrero, Yahosca Uriarte sostiene el timón de este pequeño comercio que durante 42 años fue la vida entera de Mari Carmen, su anterior propietaria. 

A principios de 2025, un cartel colgado en la puerta sorprendió al barrio: “Nos jubilamos. Hay que tener valor para dejarlo y valor para tomarlo. Nos duele irnos, pero tenemos la ilusión de que siga siendo un negocio de barrio, un negocio de proximidad como lo ha sido estos últimos 42 años.” Mari Carmen había abierto la tienda con 18 años, junto a su madre. Ahora, con su marido diez años mayor, quería disfrutar de una jubilación compartida. Era el momento.

Yahosca pasaba por delante cada día paseando a su perro. Lleva cinco años viviendo en el barrio y casi trece en España, después de emigrar desde Nicaragua. “Dentro de mí existís esa necesidad de arraigo”, confiesa. Se detenía frente al cartel y lo leía una y otra vez. Y es que la papelería no era solo un negocio; era un punto de apoyo para la gente mayor que necesita un regalo de última hora, para quien cose y busca papel de manila para patrones, para madres y padres que olvidan una cartulina. Era (y es) un servicio esencial, pequeño pero decisivo.

Un Domingo de Resurrección del año pasado, Yahosca le dijo a su compañera de piso: “Pregúntale”. Hubo otras personas interesadas, pero no prosperaron. Cuando Yahosca entró a presentarse, la historia empezó a escribirse sola. “Desde que te vi entrar supe que eras la persona adecuada”, le dijo Mari Carmen. Y así comenzó un proceso lento, respetuoso, sin prisas.

Yahosca Uriarte, propietaria de la Papelería Compás
Yahosca Uriarte, propietaria de la Papelería Compás

Yahosca no venía del mundo del comercio; había trabajado como monitora de comedor, estudió marketing, algo de filosofía, terminó siendo educadora infantil y hasta hace apenas un mes trabajaba en una escuela. Pero desde abril empezó a venir cada día, a aprender, a entender la gestión, a consultar con el gestor. No podían hacer el traspaso en plena campaña de vuelta al cole, ni en Navidad; había que cerrar bien cada ciclo, como se cierran los cuadernos al final de curso. Finalmente, en enero de 2026, el traspaso se hizo efectivo.

La ubicación sigue siendo estratégica: frente al colegio La Pureza y con el Colegio Hogar a la espalda. “Ya casi no quedan papelerías en la zona”, explica. Atiende a vecinos del barrio, pero también a clientes que vienen desde la Patacona porque aquí encuentran algo que escasea: variedad. Material escolar, libros, juegos, carboncillo, cuadernos de acuarela. Hace unos días, una turista francesa entró buscando precisamente eso. Y lo encontró.

La acogida ha sido una mezcla de emociones. Tristeza por la despedida de Mari Carmen, que ha acompañado a varias generaciones de familias, y alegría porque la persiana no se ha bajado definitivamente. “Yo venía aquí con mi madre y ahora vengo con mi tercer hijo”, le dicen. Yahosca sonríe: en menos de un mes ya se sabe muchos nombres. Y eso, en un barrio, es casi una declaración de intenciones.

Papelería Compás
Papelería Compás

Un espacio para la cultura y el encuentro

Pero Yahosca no quiere que Compás sea solo una papelería que resiste, sino que se ha propuesto que se convierta en un pequeño foco cultural en el barrio. De hecho, ya ha comenzado a organizar presentaciones de libros y tiene en mente impulsar un club de lectura. “Creo que es importante acercar la cultura a la gente y tenerla accesible”, explica. Frente a un colegio, rodeada de familias, el potencial es evidente. La idea no es competir con las grandes superficies, sino ofrecer algo que ellas no pueden: cercanía, conversación, comunidad.

El horario acompaña ese compromiso: de lunes a viernes, de 8:30 a 15:00 —para coincidir con las entradas y salidas escolares— y por la tarde de 17:00 a 19:30. Un ritmo pensado para el barrio.

Yahosca Uriarte, propietaria de la Papelería Compás
Yahosca Uriarte, propietaria de la Papelería Compás

En un tiempo en el que muchos comercios tradicionales bajan la persiana, Compás vuelve a empezar. Con otra dueña, otras experiencias vitales, pero con la misma vocación de siempre: ser parte del tejido cotidiano. Y es que, a veces, echar raíces también consiste en sostener las que otros plantaron antes.