La Llibreria de Campanar, el proyecto que nace de la pasión por los libros y el desencanto de la sanidad

Esta es la historia de Carlos Vaqué, un cirujano que apuesta por devolver a Campanar un espacio cultural: "si funciona, dejaré la medicina"

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La Llibreria de Campanar
La Llibreria de Campanar

Después de años sin un espacio dedicado a los libros, Campanar vuelve a tener una librería. No es solo un local lleno de estanterías y novedades editoriales; es el resultado de una decisión valiente, casi vital, de dos médicos que un día entendieron que ya no podían seguir igual. La Llibreria de Campanar – ubicada en la calle Aparicio Albiñana, 13 – nace del cansancio, pero también del amor por la cultura, del deseo de volver a sentir que el trabajo tiene sentido y de la necesidad de crear un lugar que haga barrio.

Carlos ha pasado años cuidando de otros en un sistema sanitario que, asegura, cuida poco a quienes lo sostienen. Desencantado con la precariedad y la falta de conciliación, decidió dar un paso al frente y apostar por un proyecto propio que devolviera a Campanar un espacio cultural perdido. En el caso de Carlos, cirujano de profesión, la apuesta ha sido total: ha reducido su jornada en el hospital a 32 horas semanales para dedicar el resto de su tiempo a levantar la librería. “Si el proyecto funciona, dejaré la medicina”. 

Con Carlos Vaqué hablamos sobre el desgaste de la profesión sanitaria, el vértigo de cambiar de rumbo y la ilusión de levantar, libro a libro, un proyecto que devuelve vida cultural a Campanar.

¿Cómo nació la idea de montar una librería? ¿Fue una idea que fue creciendo poco a poco?

Sí, llegó un momento en el que empecé a plantearme una salida del hospital, y una de mis pasiones siempre ha sido la lectura. Pero ha sido un proceso para el que me he preparado, es decir, cuando decidí dar el paso, estuve un año formándome haciendo cursos para saber cómo ser librero, al mismo tiempo que iba buscando un local adecuado. Yo tenía claro que lo quería hacer. Cuando lo comentaba con la gente, al principio todo el mundo pensaba que era una locura, pero cuando vieron que iba en serio, mis socios me dijeron que me apoyaban y aquí estamos todos encantados.

Vienes de una profesión muy vocacional, ¿la librería también tiene un poco de eso?

Hombre, totalmente. Esto te tiene que gustar porque, al final, la librería es un negocio como cualquier otro. Es un trabajo de abrir cajas, colocar libros, recibir pedidos, ordenar estanterías… Los momentos de librero de verdad no son tan importantes en el tiempo, son menos frecuentes que este tipo de gestión. Entonces, una cosa tiene que compensar con la otra, si no esto se convierte en una tienda.

¿Y cómo lo compaginas? Porque tú sigues trabajando como sanitario...

Yo sigo trabajando, sí. Entonces lo que hago es que tengo una reducción de jornada y hago 32 horas seguidas en el hospital (con una reducción de jornada, imagínate si no la tuviera). Entonces, el resto del tiempo ya puedo estar aquí a tope.

Carlos Vaqué, propietario de Llibreria Campanar
Carlos Vaqué, propietario de Llibreria Campanar

¿Te ha cambiado la vida a mejor?

Sí, porque soy más feliz; estoy más contento con lo que hago, con mi vida; estoy más satisfecho conmigo mismo. Al final, el trabajo es un trabajo, pero es importante estar contento con lo que uno hace y con el tiempo que invierte y yo ahora lo estoy. Antes no lo estaba, porque no estaba contento con lo que el sistema me permitía hacer a los pacientes en el hospital.

Entonces, ¿se podría decir que ha sido la situación sanitaria la que te ha llevado a cambiar de rumbo?

Sí. Primero, el maltrato a los profesionales, que es un maltrato que va a peor. No sé cómo clasificarlo, pero es que no nos tienen en cuenta para nada. Nosotros no somos nada. La sanidad no tiene ningún tipo de conciliación con nosotros en absoluto. 

Y luego, con los pacientes tampoco: los pacientes son un número al que hay que solventar y ya está. Se le da más importancia al paciente que se queja para que no ponga una reclamación o para cumplir objetivos, que al paciente que realmente lo necesita. Y al final, eso se hace duro todos los días.

¿Hay muchos sanitarios que estén pensando en buscar alternativas?

Pues mira, todos con los que he hablado me dan la razón. Lo entienden y me dicen: “¿me contratas?”. No hay nadie que me haya dicho “¿qué has hecho?”. Todo el mundo lo ha entendido. Todo el mundo sabe a lo que me refiero cuando lo explico. Esa sensación es unánime.

Es triste al final, ¿no?

Es una profesión muy dura y muy poco agradecida por parte del empleador. Cada vez las condiciones son peores. Llega un punto en el que dices: ¿qué estoy haciendo aquí? Si estoy sufriendo porque no puedo hacer las cosas bien, porque tengo unas condiciones muy malas, ¿por qué estoy aguantando? Porque me gusta lo que hago. Bueno, me pueden gustar más cosas.

Y, ¿por qué elegiste Campanar? ¿Qué te une a este barrio?

Yo soy de aquí, de Campanar. Yo vivo aquí desde hace 10 años. Fui a casa de mis padres y me vine aquí a vivir. Y no había ninguna librería en Campanar, desde que yo estoy aquí por lo menos. Pensé que hacía falta, porque siempre he pensado que iría a muchas cosas si las tuviera cerca, porque al final desplazarse es más complicado. Entonces pensé, como sé que hace falta una y no hay ninguna, pues la abro yo.

La Llibreria de Campanar
La Llibreria de Campanar

Y, ¿qué tal está siendo la acogida?

Espectacular. Está siendo buenísima. Viene muchísima gente. Estamos vendiendo muchísimo, nos preguntan un montón por actividades... El público está deseando que hagamos cosas: “¿cuándo vas a hacer cuentacuentos?”, “¿cuándo un club de lectura?”, “¿cuándo presentaciones?”. Viene mucha gente, incluso autores de Campanar, diciendo: “por fin tenemos un sitio para hacer cosas”. Hacía falta un espacio cultural. Se nota un montón. No doy abasto a gestionar todo lo que me piden, no solo lo que se me ocurre a mí. Así que súper bien.

Porque la idea es implementar todas estas ideas en la librería...

Claro, estamos en ello. Este viernes viene Rafa Lahuerta; tenemos ya un club de lectura; un cuentacuentos programado para el día 28 y el mes que viene igual. Vamos a tope porque nos lo han pedido. Parte de lo que queríamos es precisamente eso.

Si la librería funciona, ¿la idea es dedicarte al cien por cien?

Sí, esa es la idea. A mí me gusta mucho operar, yo soy cirujano, y me gusta mucho el quirófano, pero no me gusta todo lo demás. Y aquí soy feliz. 

Podéis seguir todas las novedades de La Llibreria de Campanar a través de su página web (https://www.llibreriacampanar.com/) o de su Instagram (@llibreriacampanar).

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