Colegios sin calefacción y aulas a 9 grados en l’Horta Sud de Valencia en pleno invierno

Descubre la situación de los colegios de l'Horta Sud de Valencia que continúan con condiciones de climatización deficientes después de más de un año de la DANA

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Aula de un colegio
Aula de un colegio

La ola de frío que está azotando Valencia ha puesto de manifiesto las condiciones deficientes de gran parte de los centros educativos de la zona DANA. Tal y como ha puesto en conocimiento la Federación de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos (FAMPA-València) la falta de climatización o su mal funcionamiento ha dejado imágenes de cientos de alumnos dando clase con temperaturas muy por debajo de lo que establece la normativa vigente.

“En los centros afectados por la DANA, en la comarca de l’Horta Sud, no les funciona la calefacción o las calderas no han sido sustituidas por unas nuevas tras la riada. Una situación generalizada y vergonzante que continúa produciéndose a pesar de las reiteradas afirmaciones institucionales des de la Conselleria de que las condiciones de los centros han mejorado de forma significativa”, denuncia Rubén Pacheco, presidente de FAMPA-València.

Ante esta situación, el Sindicat de Treballadors i Treballadores de l’Ensenyament del País Valencià (STEPV) ha formalizado una denuncia ante la Inspección de Trabajo y Seguridad Social por las “graves deficiencias en las condiciones ambientales de los centros educativos después de comprobar que, en pleno invierno, se imparten clases con temperaturas de entre 6 y 9 grados, muy por debajo de los mínimos legales que se establecen entre los 17 y los 27 grados”.

Una actuación que da continuidad a las denuncias conjuntas presentadas con anterioridad y que se enmarca en la campaña sostenida del STEPV para visibilizar la situación real de los colegios, también durante los episodios de calor extrema. 

Aula de un centro educativo tras la DANA
Aula de un centro educativo tras la DANA

Catarroja y Alfafar, entre los colegios de Valencia afectados

De acuerdo con lo expresado por FAMPA Valencia, a través de un comunicado:

  • En el IES Berenguer Dalmau de Catarroja, la temperatura en los pasillos es de 9 ºC durante toda la jornada lectiva.
  • En el CEIP Vila Romana de Catarroja tienen dos sistemas de tratamiento del aire (UTA) en los dos sótanos del colegio, que se conectaban con la caldera y daban confort térmico. Con la reconstrucción las retiraron y no las han sustituido. Por este motivo, la temperatura en las aulas apenas alcanza los 13 °C. 
  • En el IES 25 d’Abril de Alfafar están sin calefacción operativa. Además de no poder garantizar una temperatura adecuada, se han producido cinco o seis cortes de suministro eléctrico en una sola mañana, ya que la instalación eléctrica no soporta ni siquiera la utilización de un calefactor por aula.

Las AMPA de los centros afectados por la DANA están “cansadas de promesas incumplidas en materia de infraestructuras, pero lo que ya les parece indignante es que sus hijos estén pasando frío en las aulas con todo lo que eso comporta en el desarrollo normal de las clases”. Así, apunta Pacheco, “estas circunstancias obligan al alumnado y al profesorado a permanecer durante horas sentados, con escasa movilidad, en condiciones térmicas claramente inadecuadas, que no solo dificultan el proceso de enseñanza-aprendizaje, sino que suponen un riesgo evidente para la salud y el bienestar de la comunidad educativa”.

Colegio Berenguer Dalmau Catarroja
Colegio Berenguer Dalmau Catarroja

Exigen medidas urgentes en los colegios de Valencia

Las AMPA exigen a la Conselleria de Educación la adopción inmediata de medidas urgentes, que garanticen unas condiciones térmicas adecuadas en todos los centros afectados, de conformidad con la normativa vigente para garantizar el deber de protección que la administración tiene hacia la infancia y hacia los y las profesionales de la educación.

Por su parte, desde STEPV reclaman a la Conselleria no solo medidas inmediatas para garantizar temperaturas seguras, sino también una actuación prioritaria de los edificios dañados por la DANA y una planificación estructural que evite que, curso tras curso, “el profesorado y el alumnado tengan que soportar condiciones extremas de calor y frío”.