Cien músicos de todo el mundo llenan el Palau de la Música de València con pasodobles, Broadway y los himnos del orgullo LGTBIQ+

La Banda de los Gay Games reunió a músicos internacionales y locales en una actuación única en la Sala Iturbi del Palau de la Música.

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Palau de la Música
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Un pasodoble valenciano compartiendo escenario con un himno del orgullo y una canción de Broadway. Eso fue, en esencia, lo que ocurrió este jueves en la Sala Iturbi del Palau de la Música de València: un concierto que no suena a nada que se haya hecho antes en la ciudad, y que difícilmente habría podido ocurrir en ninguna otra.

La Banda de los Gay Games, una formación creada expresamente para los Gay Games XII València 2026, reunió sobre el escenario a cerca de un centenar de músicos llegados de decenas de países junto a intérpretes locales vinculados a la Banda Sinfónica de la Universitat Politècnica de València y a otras formaciones de la ciudad. El resultado fue uno de los momentos musicales más singulares de unos Juegos que ya han congregado en la capital del Turia a más de 10.200 participantes de 81 nacionalidades.

Una banda construida desde cero, con un solo propósito

La Banda de los Gay Games no surgió de la suma de varias agrupaciones que simplemente tocaron juntas una tarde. Nació de una convocatoria musical internacional específicamente diseñada para estos Juegos: músicos de distintos países que se presentaron, fueron seleccionados y ensayaron un repertorio común bajo una misma batuta. Francisco José Valero García dirigió la formación, con Chris Green como director invitado en representación de Pride Bands Alliance, la organización internacional que agrupa a bandas inclusivas de todo el mundo y que lleva vinculada a los Gay Games desde su primera ceremonia de apertura, celebrada en 1982.

La colaboración con la Banda Sinfónica de la Universitat Politècnica de València no fue un detalle menor. Permitió que músicos llegados de otros continentes ensayaran y actuaran al lado de una de las formaciones universitarias de referencia de la ciudad, dando al proyecto una dimensión local que lo ancló al territorio sin restarle un ápice de internacionalismo.

Del 'Amparito Roca' a Hairspray: un repertorio que cruza fronteras

Pocas veces un programa de concierto resulta tan revelador como en este caso. Las obras elegidas no fueron un simple muestrario ecléctico: fueron una declaración. Junto al himno oficial de los Gay Games, Rise: A Gay Games Anthem, de Rossano Gallante, y Proud of Me, de Michele Fernández, sonó el pasodoble valenciano Amparito Roca, de Jaume Teixidor, una pieza que cualquier valenciano reconocería al instante. Y después, cerrando el círculo, You Can't Stop the Beat, del musical de Broadway Hairspray, con música de Marc Shaiman.

La selección no fue casual. Unir tradición bandística valenciana, identidad comunitaria LGTBIQ+ e internacionalismo en un mismo programa es exactamente lo que los Gay Games pretenden demostrar que es posible: que la diversidad no diluye la identidad, sino que la enriquece.

València, ciudad de bandas ante el mundo

Hay ciudades que exportan su gastronomía, otras su arquitectura. València lleva décadas exportando también su cultura musical de banda, un tejido profundamente arraigado en barrios, pedanías y sociedades musicales que no tiene parangón en Europa. Los Gay Games son un evento de diez días que celebra el deporte y la cultura con especial atención a las identidades LGTBIQ+ y sus aliados. Que esa celebración pase por el Palau de la Música y por las bandas de la ciudad no es una coincidencia: es una apuesta consciente de València Music City por proyectar esa identidad cultural desde una mirada abierta e inclusiva.

El contexto añade peso a la propuesta. El Certamen Internacional de Bandas de Música 'Ciudad de València' —una de las grandes referencias mundiales del ámbito bandístico— celebra este año su 140 aniversario. En ese marco, el concierto de la Banda de los Gay Games no es un evento paralelo ni menor: es la demostración de que la tradición bandística valenciana tiene capacidad para dialogar con el mundo contemporáneo sin perder ni un compás de su personalidad.

Los Gay Games XII se celebran en València del 27 de junio al 4 de julio de 2026 , un evento internacional celebrado cada cuatro años y construido sobre los valores de la participación, el respeto y la superación personal. En ese contexto, lo que ocurrió este jueves en la Sala Iturbi fue algo más que un concierto: fue la prueba de que la música puede ser, cuando se lo propone, el idioma más universal de todos.

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