Hay carreras que son mucho más que una carrera. La 48ª Volta a Peu a Sant Marcel·lí i Sant Isidre lleva casi cincuenta años recorriendo las mismas calles del sur de València, desde que en 1977 alguien tuvo la idea de convertir las fiestas del barrio en un evento atlético. Este domingo 20 de septiembre, a las 9.00 horas, la tradición vuelve a ponerse en marcha —literalmente— sobre un trazado de cinco kilómetros que serpentea por los dos barrios que le dan nombre.
La prueba es la séptima cita del XXI Circuit de Carreres Caixa Popular Ciutat de València, que reaparece tras el paréntesis veraniego con una de sus convocatorias más emblemáticas. El circuito vuelve a registrar cifras récord de participación en esta edición: las inscripciones al circuito completo ya alcanzaron alrededor de 8.000 personas, el dato más alto de los últimos años. Y la Volta a Sant Marcel·lí no se queda atrás: las inscripciones han superado el millar de participantes cuando aún restan días para que se cierre el plazo, el jueves 17 de septiembre.
"Retomamos el Circuito de Carreras para afrontar con fuerzas el sprint final de este año" - Rocío Gil, concejala de Deportes del Ayuntamiento de València
Un recorrido que dibuja el alma de dos barrios
La salida y la meta se sitúan en la avenida Tres Creus, junto al aparcamiento del Cementerio General, un enclave que ya forma parte de la memoria colectiva de quienes llevan años participando. Desde allí, el recorrido avanza por la avenida del Doctor Tomàs Sala y se adentra en el corazón de Sant Marcel·lí hasta la calle Sant Vicent Màrtir, para continuar por Salvador Perles y Pius IX bordeando el campo de fútbol del barrio y el parque de La Rambleta. El tramo final discurre por Sant Domènec de Guzmán y regresa a Tres Creus, con cambio de sentido en Mariano de Cavia y Campos Crespo antes de cruzar la línea de llegada.
Cinco kilómetros que, sobre el papel, podrían parecer poca cosa. Pero que, para quien los corre —o los camina— acompañado de cientos de vecinos, tienen un peso específico difícil de cuantificar. La prueba está organizada en colaboración con la Associació de Veïns de Sant Marcel·lí i Sant Isidre, y esa implicación del tejido asociativo del barrio explica en buena medida su longevidad: pocas carreras populares en la ciudad pueden presumir de casi cinco décadas de historia ininterrumpida.
Para todos los ritmos y todas las edades
La Volta no es solo para corredores. Quien lo desee puede apuntarse en la modalidad no competitiva «A tu Ritmo», donde la marcha a pie y la marcha nórdica son las protagonistas, permitiendo a los participantes disfrutar del recorrido de una manera más pausada y con una exigencia física menor. Además, la prueba incluye categorías específicas para menores de 14 años, con distancias adaptadas a cada franja de edad.
En cuanto a la recogida de dorsales, los participantes tienen varias opciones: habrá carreras infantiles para los más pequeños de la casa. El dorsal puede retirarse en la tienda Intersport del Parc Comercial d'Ademús el viernes 18 de septiembre, de 17.30 a 20.30 horas, y el sábado 19, de 10.00 a 20.30 horas. Quienes prefieran dejarlo para el último momento podrán recogerlo directamente en la zona de salida desde 90 minutos antes del pistoletazo.
Cómo llegar sin coche: la EMT adapta sus líneas
La celebración de la carrera afectará a la circulación en la zona, por lo que EMT València ha diseñado un dispositivo especial con nuevos recorridos en siete líneas a partir de las 7.00 horas. Para acceder a la zona de salida y meta se recomiendan las líneas 9, 10, 18, 27, 72, 73 y 99. Toda la información actualizada estará disponible en la sección «Última Hora» de la web de la EMT, en su aplicación y en sus redes sociales.
El final de temporada ya está a la vista
La edición de 2026 mantiene las ocho citas de la edición anterior, cuatro de ellas homologadas, y arrancará el 18 de enero y acabará en octubre. Después de la Volta a Sant Marcel·lí i Sant Isidre, solo quedará una prueba en el calendario: la Volta a Peu de les Falles, prevista para el 4 de octubre, que cerrará la edición. Dos citas en apenas dos semanas para un circuito que, edición tras edición, demuestra que el running popular en València no es una moda pasajera, sino algo que ya forma parte de la identidad de la ciudad.

