Un ictus, un accidente de tráfico, un tumor. Basta un instante para que la vida de una persona cambie por completo. En España viven más de 435.400 personas con daño cerebral adquirido , una condición que transforma de raíz no solo a quien la padece, sino también a su entorno familiar. Hasta ahora, la Comunitat Valenciana carecía de un recurso público especializado en su rehabilitación. Eso está a punto de cambiar.
La Conselleria de Servicios Sociales, Familia e Infancia de la Generalitat Valenciana ha destinado un total de 2.706.164 euros a la atención del daño cerebral adquirido, una inversión que se articula en dos ejes: la puesta en marcha del primer Centro de Rehabilitación, Autonomía Personal y Participación Social (CRAPPS) de la comunidad y la financiación de programas especializados a través de entidades sociales.
Un centro que llega cuando más falta hacía
El primer CRAPPS de la Comunitat Valenciana abrirá sus puertas próximamente en Castelló de la Plana, con una inversión de 750.000 euros destinada a las obras de adecuación. El espacio contará con 1.200 metros cuadrados organizados en salas de rehabilitación física y cognitiva, zonas de entrenamiento neurosaluble y áreas específicas para la formación y el apoyo a familias. Una infraestructura diseñada no solo para tratar, sino para acompañar.
La consellera Elena Albalat, que supervisó personalmente el estado de las obras, confirmó que los trabajos se encuentran muy avanzados: las estancias ya están tabicadas y la instalación eléctrica ha concluido. El servicio, cuando esté operativo, podrá atender a más de 200 personas al año.
"Este nuevo recurso permitirá eliminar la lista de espera y ofrecer una atención especializada en la red pública de servicios sociales a personas que han sufrido lesiones cerebrales derivadas de ictus, traumatismos o tumores" - Elena Albalat, consellera de Servicios Sociales, Familia e Infancia de la Generalitat Valenciana
No es un dato menor lo de la lista de espera. El ictus es la principal causa del daño cerebral adquirido, responsable de más del 80% de los casos, seguido de los traumatismos craneoencefálicos, las anoxias y los tumores cerebrales. El 89% de las personas afectadas presentan alguna discapacidad para realizar actividades básicas de la vida diaria. Con ese peso, cada mes en lista de espera se traduce en oportunidades de recuperación perdidas.
La red que ya existe: entidades sociales y conciertos
Junto a la apertura del CRAPPS, la Conselleria ha reforzado su colaboración con la Federación de Daño Cerebral Adquirido de la Comunitat Valenciana (FEDAVACE), que agrupa a nueve entidades sociales especializadas. A través de la acción concertada y de programas de atención especializada, la Generalitat destina 1.956.164 euros para financiar 142 plazas en cuatro centros de día distribuidos por el territorio valenciano, además de programas de atención, convivencia, formación y sensibilización.
Durante su visita, Albalat también recorrió las instalaciones del Centro de Día de Ateneu Castelló, ubicado en el mismo recinto que el futuro CRAPPS. Este centro cuenta con 40 plazas financiadas íntegramente por la Generalitat mediante un concierto de 508.032 euros. El año pasado, la Conselleria destinó además 94.129 euros a programas de intervención, apoyo y respiro familiar con esta asociación, además de financiar cinco itinerarios individualizados y dos programas de estancias vacacionales.
"La colaboración con las entidades especializadas nos permite ofrecer una respuesta más eficaz y adaptada a las necesidades reales de las personas afectadas y de sus familias" - Elena Albalat, consellera de Servicios Sociales, Familia e Infancia de la Generalitat Valenciana
Más que rehabilitación: un proyecto de vida
El daño cerebral adquirido puede afectar áreas motoras, cognitivas, sensoriales, emocionales y conductuales, con un impacto profundo en las relaciones sociales y la calidad de vida. Su carácter repentino supone una quiebra drástica en la trayectoria personal y familiar , lo que exige recursos de larga duración, no solo intervención de urgencia. Por eso, la apuesta de la Generalitat no se agota en abrir un centro: implica sostener una red que acompañe a las personas en cada fase de su recuperación.
El objetivo declarado de la Conselleria es construir una red pública de recursos especializados que permita a las personas con daño cerebral adquirido desarrollar su proyecto de vida con la mayor autonomía posible. Un propósito que, en la Comunitat Valenciana, empieza a tomar forma concreta entre las paredes aún recién tabicadas de un edificio en Castelló de la Plana.

