Los mejores roscones para el día de Reyes en València

Descubre los postres más laureados en València para celebrar este día tan especial

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Roscón de Reyes
Roscón de Reyes

Las fiestas están terminando, pero todavía queda el acontecimiento más esperado por los niños y niñas de València. El día de Reyes está a la vuelta de la esquina, y en ninguna mesa pueden faltar los dulces típicos más apetecibles. Tanto si eres más del extendido roscón de Reyes, o de la tradicional casca valenciana, aquí te presentamos su origen y dónde conseguir los mejores de València y sus alrededores.

Roscón de Reyes

Aunque todo apunta a que el origen verdadero del roscón de Reyes no tiene nada que ver con la religión cristiana, es un dulce muy popular en toda España, Francia, Portugal, México y Argentina, que se consume cada 6 de enero. Fueron los romanos los que supuestamente en el siglo II a.C. y en honor al dios Saturno preparaban una torta a base de miel y rellena de frutos. Este dulce fue poco a poco evolucionando y un siglo más tarde se le incluyó la típica haba, que aunque a día de hoy tiene una connotación negativa, en sus inicios era símbolo de fecundidad y prosperidad. En la corte de Felipe V, en el siglo XVII, fue donde se incluyó la tradición de meter una moneda de oro como obsequio.

La tradición del roscón no llegó a València hasta siglos más tarde. Existen evidencias de que en 1899, un confitero valenciano llamado Eugenio Burriel trajo al Cap i Casal un delicioso pastel de origen francés, el ‘gatêau des rois’, que ya se servía en las pastelerías con más renombre de Madrid y Barcelona el día de los Reyes Magos. Pronto el roscón se extendió por toda España, y en València desbancó a la casca, dulce típico que se servía en esta día.

Actualmente, el roscón de Reyes es un postre indispensable el 6 de enero, y en nuestra ciudad encontramos una gran variedad. Este año, el gremio de Maestros Confiteros ha organizado la primera edición de Concurso de Roscones y la clara ganadora ha sido la localidad de Puçol. La pastelería Aixa se ha llevado el premio ‘libre diseño’, por un roscón salado, perfecto para los más innovadores, relleno de rebollones, tomate y crema de queso, y decorado con cecina, tomate cherry y rúcula. Por su parte, la pastelería Notre-Dame, también situada en el municipio de la Horta Nord, ha obtenido el galardón en la modalidad más tradicional, que premia el sabor y la textura de la masa de su roscón.

Tortell salat Aixa Roscón salado de la pastelería Aixa, ganador del premio 'libre diseño'

Para los amantes del dulce, una de las mejores opciones es el roscón del horno La Beata Inés, situado en el Mareny de San Lorenzo y conocido por sus productos gigantes. Sus roscones combinan tradición con vanguardia, así puedes encontrar el de trufa bañado con chocolate blanco y decorado con Kinder Bueno, o el de nata y trufa bañado con chocolate negro y Lacasitos. Otra gran propuesta es la de La más bonita, una de las pastelerías más de moda en València. Además de los tradicionales de nata y trufa, destacan por roscones como el de Ferrero o el de frambuesa, que es original del local.
 
Para los más clásicos, el mejor roscón lo encontraréis en las pastelerías de toda la vida. La Rosa de Jericó, en la calle Hernán Cortés de València, fue de las primeras que elaboraron este postre. Su roscón, que puede ser de nata, trufa o crema, destaca por la gran calidad de sus ingredientes. La Tahona del Abuelo, situado en la calle de Los Ángeles, elabora roscones desde hace casi 100 años. Su secreto está en la masa madre que emplean. El horno tradicional Monpla, en la calle Pizarro, es también una apuesta segura. Hace tres años, su propietario ganó el premio a Pastelero Mundial en la categoría de confitero. Es de esperar, por tanto, que sus roscones sean de los mejores de la ciudad.

La casca valenciana

Antes de la llegada del roscón a finales del XIX, en València se desgustaba otro dulce muy tradicional: la casca. De origen árabe, la casca se elabora con almendra, azúcar y huevos, y puede rellenarse de yema, boniato o calabaza. Tiene forma de rosca, al igual que el roscón. Aunque se piensa que los árabes ya la elaboraban en el siglo XIII, la primera referencia escrita de este dulce la encontramos en el ‘Llibre de Coch’, el primer libro de recetas en valenciano, que data del siglo XVI.

La tradición valenciana marca que la noche de Reyes los padrinos regalaban este dulce tradicional a sus ahijados, o también había niños y niñas que directamente se la pedían a los Reyes Magos la víspera de su llegada. Solo tenían que dejarles un poco de comida y bebida para sus camellos, y recitar “Senyor Rei, jo estic ací. La palla i les garrofes, per al seu rossí, i la Casca per a mi”.

Casca valenciana
Casca valenciana

Poco a poco, y con la expansión del roscón, estas costumbres se fueron perdiendo. Sin embargo, algunas de las pastelerías más antiguas de València elaboran sus cascas y reivindican el valor de la tradición local. Ejemplo de esto es la pastelería La Rosa de Jericó, que prepara una de las mejores cascas de la ciudad, rellena de yema o de boniato. También en el emblemático Mercat Central podemos encontrar cascas, en la parada la Vessana, donde además se ofrecen todo tipo de productos ecológicos. El horno San Bartalomé, que cuenta con cuatro locales en la capital valenciana, o la pastelería Montaner, en la calle de Roteros, entre otros hornos tradicionales, preparan este dulce tan valenciano para celebrar uno de las fechas más especiales en el calendario.

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