Los vecinos de Valencia tienen una nueva oportunidad para duplicar el dinero destinado a sus compras en comercios de proximidad. La campaña Bono Compra en Galdós y Giorgeta permite adquirir por 25 € un bono con un valor de 50 euros para gastar en establecimientos adheridos del entorno de dichas avenidas,
La campaña ya está en marcha y los bonos pueden adquirirse desde el pasado 31 de julio. El plazo se mantendrá abierto hasta el próximo 31 de octubre, aunque los bonos se conceden por orden de solicitud y dejarán de venderse cuando se agoten las unidades disponibles. El consumidor aporta solo 25€, mientras que los otros 25 son financiados directamente por el Ayuntamiento municipal con una subvención que permite duplicar el dinero aportado por cada consumidor.
El ámbito del programa está delimitado alrededor del eje Giorgeta-Pérez Galdós y varias calles próximas, con el objetivo de dirigir el gasto hacia los negocios que están afrontando las molestias derivadas de las obras. El área incluye el Paseo de la Petxina, Teruel, San José de la Montaña, González Martí, Martín el Humano, Alberic, Ventura Feliu, San Vicente Mártir, Jesús, plaza de Jesús, avenida del Cid, Archiduque Carlos, Brasil, Olivereta, Poeta Alberola y Baladres, además de las dos principales avenidas.
La campaña está dirigida principalmente a pequeños negocios de alimentación, comercios de productos no alimentarios, determinados establecimientos de hostelería y servicios personales. Entre los negocios de restauración incluidos se encuentran restaurantes, cafeterías, cafés, bares, chocolaterías, heladerías y horchaterías, siempre que cumplan las condiciones fijadas en las bases.
Así se consiguen los 50 euros
El primer paso para conseguir el bono es acceder a la web oficial de la campaña y completar el formulario de solicitud. La convocatoria está abierta a personas mayores de 16 años. Durante el proceso se solicitan los datos necesarios para identificar al beneficiario, entre ellos nombre y apellidos, DNI o NIE, teléfono, dirección postal y correo electrónico.
Una vez cumplimentada la solicitud y aceptadas las bases reguladoras, llega el momento de realizar el pago. Los 25 euros correspondientes a la aportación del consumidor se abonan con tarjeta bancaria a través de la pasarela habilitada en la propia plataforma. Después de formalizar la operación, el bono se envía en formato digital al correo electrónico utilizado durante el proceso.
Existe una limitación importante: cada persona solo puede adquirir un bono. El DNI o NIE únicamente puede vincularse a una dirección de correo electrónico y a un único bono. La adjudicación se realiza por orden de solicitud, de modo que la disponibilidad es limitada.
Una vez adquirido, el bono puede comenzar a utilizarse desde ese mismo momento. Cabe destacar que los 50 euros no tienen por qué utilizarse en una única compra. El usuario puede ir consumiendo el saldo en diferentes operaciones realizadas en comercios adheridos, siempre dentro del periodo de vigencia.

Un código QR y presencialidad obligatoria
El Bono Compra no funciona como una tarjeta bancaria convencional. Una vez adquirido, el beneficiario recibe un bono digital que puede llevar en el teléfono mediante wallet o monedero digital. En el establecimiento puede mostrar el código QR desde el móvil para que el comercio lo valide. También existe la posibilidad de llevarlo impreso en papel.
La gestión de las operaciones se realiza mediante la aplicación Bonos Comercio Cámara, que permite al establecimiento validar el bono y registrar la compra. El sistema también ofrece al consumidor información sobre sus operaciones. El saldo puede consultarse desde la web introduciendo el DNI y los seis últimos dígitos del bono, mientras que la aplicación permite consultar en tiempo real el saldo, la vigencia y el historial de compras.
Es importante recalcar que las compras deben realizarse físicamente en los establecimientos adheridos. No se contempla el uso del bono para compras online, aunque el comercio participante disponga de una tienda por internet. Además, el bono puede combinarse con descuentos, promociones y rebajas que tenga en vigor el comercio.
El dinero que no se gaste se pierde
La fecha del 31 de octubre de 2026 es clave para los beneficiarios. Ese día terminará el periodo de utilización de los bonos y cualquier cantidad que permanezca sin gastar quedará automáticamente sin efecto. No será posible recuperar posteriormente el saldo ni solicitar su renovación. Tampoco se devolverán los 25 euros que pagó el consumidor por adquirir el bono si finalmente decide no utilizarlo o no consigue gastar todo el importe. Por ello, quienes compren uno deberán planificar sus compras para aprovechar los 50 euros antes del final de la campaña.
El bono no impide realizar compras cuyo precio sea superior al saldo disponible. Si el importe de la operación supera la cantidad que queda en el bono, el consumidor puede utilizarlo y pagar por su cuenta la diferencia. La campaña también contempla los cambios de productos, siempre que el establecimiento los autorice. En ese caso, el artículo podrá sustituirse por otro de precio igual o superior, abonando el cliente la diferencia si corresponde. Lo que no se permite es convertir el bono en dinero efectivo o solicitar la devolución del importe de una compra.


