La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha calculado que la Comunitat Valenciana tendrá este verano, con “mucha probabilidad”, temperaturas superiores al promedio. Además, ha advertido de que las noches tropicales se han multiplicado y de que las brisas estivales son cada vez más débiles y secas.
Un verano con más calor y posibles tormentas
El delegado de la Aemet en la Comunitat Valenciana, Jorge Tamayo, y el jefe de Climatología, José Ángel Núñez, han ofrecido este martes una rueda de prensa para presentar el resumen climático de la primavera de 2026, el balance de los primeros meses del año hidrológico y la predicción estacional para el verano.
Según han explicado, existe una probabilidad superior al 60 % de que la Comunitat Valenciana registre temperaturas por encima de lo normal. En cuanto a las precipitaciones, han situado en el 50 % la posibilidad de que las lluvias estén por encima del promedio, aunque han matizado que en verano dependerán sobre todo de las tormentas, que suelen repartir la lluvia de manera irregular.
Los meteorólogos han señalado también que “la probabilidad de días más extremos en España se ha multiplicado por cinco”. Han añadido que “entre los años 50 y 80 había un 5 % de días de calor extremo y ahora se ha convertido en un 25 %”, y que ya se están anotando “temperaturas que no se habían registrado antes”.
Noches tropicales y menos brisa
Núñez ha explicado que la subida de temperaturas también se ha reflejado en las noches tropicales. A mitad del siglo XX, ha recordado, se registraban entre 40 y 50 noches tropicales al año, con jornadas de julio y agosto en las que el termómetro sí bajaba de 20 grados. Ahora, “prácticamente todos los días de verano en la Comunitat Valenciana son de noches tropicales”: el promedio ha alcanzado las 96 noches tropicales anuales, cuando el verano dura 62 días.
La serie, según han indicado, ha empezado antes y se ha alargado más, desde finales de mayo hasta septiembre. El año pasado se batió un récord con 114 noches tropicales en la Comunitat Valenciana. Antes del 24 de junio, Aemet ya había contabilizado 15 noches tropicales en Alicante, 11 en Castellón y 19 en Valencia. “Estamos practicamente en los valores máximos del año pasado”, han afirmado, y han apuntado que el resultado son unas “noches poco confortables para poder descansar”.
En cuanto a las brisas, los expertos han explicado que se generan por la diferencia de temperatura entre el aire y el agua. Como el mar está cada vez más cálido, esa diferencia se ha reducido y las brisas “son cada vez más débiles y con un comportamiento muy extraño”. Han puesto como ejemplo la brisa de este lunes, que sopló “muy seca” y con una humedad del 30 %. También han recordado que en junio, mes habitual de brisas más frescas, ya se están notando menos efectos de refresco y que el año pasado en agosto “prácticamente no había brisa”.
“La combinacion de humedad y calor da una sensación de bochorno más alta”, ha advertido Núñez.
Mar más caliente y relación con las danas
Preguntados por la posible relación entre el calentamiento del mar y un mayor riesgo de danas, los responsables de Aemet han indicado que “cuanto más caliente esté el mar, más energía podemos dar a la atmosfera” y más probable es que se produzca un fenómeno de este tipo. No obstante, han aclarado que eso “no quiere decir que vaya a ocurrir”, ya que también dependen de otros factores. Han recordado, además, que el año pasado el mar estuvo “muy cálido” y no se produjeron precipitaciones torrenciales.
Tras la primavera con la temperatura más alta en el mar desde 1940 y unos meses de mayo y junio de “valores máximos absolutos”, Aemet ha señalado que en muchos veranos se están alcanzando ya los 27 y 28 grados en el agua y que se espera que esa situación se mantenga. El año pasado se superaron por primera vez los 27 grados en junio y este año, según han apuntado, probablemente también se superarán, porque el registro ya estaba por encima de los 26 grados.
Tamayo ha sostenido que “no se puede desligar el aumento de temperaturas con el cambio en otros fenómenos” y ha añadido que, aunque las lluvias “ha habido siempre”, ahora se producen “de forma más violenta” y “de más corta duración”.
La primavera ha sido cálida y húmeda
Aemet ha explicado también que la primavera climática de 2026 —marzo, abril y mayo— ha sido muy cálida y húmeda en la Comunitat Valenciana. La temperatura media ha sido de 14,7 °C, es decir, 0,8 °C por encima de la climatología de referencia (13,9 °C). La precipitación acumulada ha alcanzado 167,1 l/m², un 16 % más que el promedio climático del periodo 1991-2020, situado en 143,9 l/m².
Con esos datos, la primavera ha sido la vigésimo sexta más húmeda desde 1950 y la novena más cálida. La agencia ha indicado que han predominado las temperaturas por encima de lo normal: marzo ha sido el único mes de carácter frío, abril ha sido el cuarto más cálido de la serie histórica y mayo ha alternado una primera quincena muy fría con una segunda quincena extremadamente cálida.
La temperatura superficial del mar Balear en el trimestre primaveral ha sido la más alta desde, al menos, 1940, con una anomalía de +1,2 grados. El carácter húmedo del trimestre se ha debido a los dos temporales de la primera decena de marzo, que han acumulado casi el 60 % del total estacional.
Un junio seco y un año hidrológico húmedo
Junio, en cambio, está teniendo un carácter muy seco y, de forma provisional, sería el más seco desde 2019 y el quinto más seco desde, al menos, 1950, con un déficit medio del 83 %.
Con los datos acumulados hasta el 22 de junio, el año hidrológico que comenzó el 1 de octubre de 2025 está teniendo un carácter húmedo, con un 23 % más de precipitación que la del promedio normal. Casi todo el territorio presenta superávit pluviométrico, salvo la Marina Baixa y zonas del interior norte de Valencia e interior sur de Castellón.


