Hay ciudades que esperan a que el futuro llegue y ciudades que van a buscarlo. Esta semana, València ha optado claramente por lo segundo: una delegación institucional encabezada por la concejala de Turismo, Innovación y Captación de Inversiones, Paula Llobet, se encuentra en San Francisco y Silicon Valley para reunirse con algunas de las organizaciones más influyentes del planeta en inteligencia artificial y tecnología, desde OpenAI y Anthropic hasta NVIDIA, la Universidad de Stanford o la aceleradora Plug and Play.
Una agenda en el epicentro de la IA global
La misión institucional, en la que también participan Startup Valencia y Cámara Valencia, no es un viaje de representación al uso. La agenda incluye encuentros con la GovAI Coalition —impulsada por la ciudad de San José— y reuniones centradas en inteligencia artificial aplicada a servicios públicos, gobernanza tecnológica, atracción de talento, transferencia de conocimiento y emprendimiento. En un momento en que la IA redefine desde cómo se diagnostica una enfermedad hasta cómo se gestiona el tráfico urbano, estar en la misma sala que quienes escriben esas reglas del juego tiene un valor difícilmente cuantificable.
La delegación también se reunirá con empresas españolas establecidas en Silicon Valley y con representantes de la diplomacia económica española, con el objetivo de reforzar la visibilidad internacional del ecosistema valenciano más allá de las fronteras europeas.
"València quiere estar presente allí donde se está definiendo el futuro de la tecnología y de la inteligencia artificial. Esta misión nos permite aprender de los líderes mundiales, compartir nuestro modelo de innovación pública y abrir nuevas vías de colaboración que ayuden a seguir impulsando la competitividad y el bienestar de nuestra ciudad" - Paula Llobet, concejala de Turismo, Innovación y Captación de Inversiones del Ayuntamiento de València
Un ecosistema que ya compite en las grandes ligas
La misión no llega desde el vacío. Detrás hay números que sostienen la ambición. El sector tecnológico de Valencia ha alcanzado 1.689 startups activas, lo que representa un incremento del 11,34% respecto al año anterior. La ciudad cuenta con más de 20.000 empleos cualificados vinculados a la economía innovadora y, durante 2025, superó los 200 millones de euros de inversión captada por startups, reforzando su capacidad de atracción en sectores estratégicos como la inteligencia artificial, la salud, la sostenibilidad, los semiconductores y el videojuego.
En el ranking global GSER 2026, Valencia ha escalado hasta el Top 70 mundial de ecosistemas emergentes —en 2024 ocupaba las posiciones 91-100—, lo que consolida la ciudad como uno de los ecosistemas de innovación de más rápido crecimiento en Europa. El valor económico del ecosistema valenciano alcanza los 3.100 millones de dólares, con un crecimiento del 122% respecto al periodo analizado en la edición de 2021.
El liderazgo en inteligencia artificial es especialmente destacado: el 28,75% de las startups valencianas desarrollan soluciones innovadoras en este campo. No es un dato menor si se tiene en cuenta que la IA es precisamente el sector que más inversión atrajo en España durante 2025, según el informe Dealroom 2026, que también sitúa al país como el tercer ecosistema de inteligencia artificial de mayor crecimiento en Europa.
Las cartas que València lleva en la maleta
Más allá de las cifras, la delegación tiene argumentos concretos que presentar ante sus interlocutores californianos. Entre las iniciativas que València expondrá figura el Centro de IA Aplicada, la primera Aceleradora GovTech de España y el Comité de Ética y Gobernanza de la Inteligencia Artificial (CEGIA), tres palancas que sitúan a la ciudad entre las administraciones europeas más avanzadas en el uso responsable de esta tecnología. No es habitual que una ciudad de tamaño medio cuente con un comité de ética específico para la IA: es el tipo de detalle que abre puertas en conversaciones con organizaciones como Anthropic, precisamente fundada con la gobernanza responsable de la IA como principio fundacional.
El modelo València Innovation Capital se articula integrando universidades, centros de investigación, institutos tecnológicos, empresas, pymes, autónomos, startups, spin-offs y la propia ciudadanía, con el fin de conectar todo el talento con los problemas de la ciudad para darles soluciones innovadoras y transformadoras. Es ese modelo el que se lleva ahora a Silicon Valley como tarjeta de presentación.
¿Por qué Silicon Valley y por qué ahora?
El momento no es casual. La carrera global por definir los estándares de la inteligencia artificial —quién la regula, cómo se aplica en los servicios públicos, qué ética la guía— está en pleno apogeo. Las grandes administraciones del mundo compiten por tener voz en esa conversación antes de que las reglas queden escritas. En el ranking europeo específico de actividad relacionada con la IA, Valencia ya figura entre los 35 primeros ecosistemas del continente, al tiempo que se sitúa entre los 30 mejores en talento asequible y dinamismo de financiación.
Viajar a San Francisco para reunirse con OpenAI o Stanford no es solo una cuestión de visibilidad. Es una apuesta por construir los puentes que, en pocos años, pueden traducirse en proyectos conjuntos, talento atraído o inversiones aterrizadas en la ciudad. El Ayuntamiento de València lleva tiempo trabajando para convertir la ciudad en un referente internacional en emprendimiento tecnológico e innovador , y esta misión a California es, probablemente, el paso más ambicioso dado hasta la fecha en esa dirección. En un mundo donde la geografía importa cada vez menos y las alianzas lo son todo, València ha decidido que su lugar está en la mesa donde se debate el futuro.

