¿Qué es exactamente la materia oscura? Los científicos saben que existe porque sus efectos gravitatorios se perciben en el comportamiento de las galaxias, pero nadie ha logrado verla directamente. Es, en cierto modo, la gran pregunta sin respuesta de la física moderna. Y ahora, la Comunitat Valenciana ha decidido apostar fuerte para contribuir a resolverla: el Consell ha autorizado un convenio entre la Fundación ValER y el CSIC, a través del Instituto de Física Corpuscular (IFIC), para incorporar a un investigador de excelencia que centrará su carrera en desentrañar la naturaleza de este esquivo fenómeno cósmico.
Un contrato permanente para investigar lo invisible
El proyecto se enmarca en la convocatoria ValER 2025 de plazas permanentes de Investigador Distinguido, el programa de la Generalitat Valenciana diseñado para captar y retener talento científico internacional de primer nivel. El programa ValER (Valencian Excellence in Research) se ha marcado como objetivo para el periodo 2024-2029 la incorporación de al menos 30 investigadores distinguidos en áreas estratégicas. Una ambición que no es menor, y que sitúa a la Comunitat en el mapa europeo de la investigación de vanguardia.
La convocatoria se dirige a investigadores líderes senior de cualquier edad y nacionalidad con un mínimo de 10 años de experiencia postdoctoral, historial de investigación sobresaliente, trayectoria sólida y experiencia internacional. No se busca, en definitiva, a cualquier científico: se busca a los mejores. Y la primera edición ya dio pruebas del tirón internacional del programa: la convocatoria de 2025 recibió 63 candidaturas procedentes de 25 países y contó con la participación de doce instituciones de acogida, entre universidades, fundaciones y centros.
El investigador seleccionado en esta ocasión desarrollará su actividad en el área de Ciencias Experimentales y Matemáticas, con foco en el estudio de la materia oscura a través de sus efectos gravitatorios en sistemas astrofísicos. El proyecto tendrá una duración inicial de cinco años, prorrogables por un periodo adicional de otros cinco, lo que supone hasta una década de investigación sostenida en uno de los centros más prestigiosos de España.
El IFIC, un laboratorio de referencia mundial
El centro de acogida no es uno cualquiera. El Instituto de Física Corpuscular es un centro mixto del CSIC y la Universitat de València, y constituye uno de los referentes europeos en física nuclear, física de partículas y astropartículas. Que un proyecto sobre materia oscura aterrice allí no es casualidad: el IFIC lleva décadas construyendo la infraestructura científica y humana necesaria para este tipo de investigación de frontera.
El convenio aprobado por el Consell establece el marco jurídico que hace posible una fórmula algo peculiar, pero muy pensada: el investigador mantiene su relación laboral permanente con ValER, pero se adscribe temporalmente al CSIC-IFIC, donde desarrolla su actividad científica. Es decir, la Fundación lo contrata con carácter indefinido y lo "presta" al instituto, que aporta sus instalaciones, equipos y capacidades. Dos instituciones, un mismo objetivo.
El convenio también regula aspectos esenciales como la propiedad intelectual e industrial, la protección de datos y la justificación financiera de los recursos empleados.
150.000 euros para poner en marcha la ciencia
La financiación del proyecto funciona en dos vías paralelas. Por un lado, ValER asume directamente las retribuciones del investigador con cargo a su presupuesto anual. Cada investigador seleccionado percibirá una retribución bruta anual de 80.000 euros. Por otro lado, la fundación transfiere al CSIC-IFIC hasta 150.000 euros destinados a sufragar los gastos de ejecución del proyecto de investigación.
Ese dinero no llega de golpe. El reparto está escalonado en el tiempo para garantizar el cumplimiento de los objetivos: el 50% se transfiere en el momento de la firma y registro del convenio, el 40% en 2029 tras la aprobación de un informe técnico intermedio, y el 10% restante en 2031. Un modelo de financiación por tramos que, en la práctica, actúa también como mecanismo de rendición de cuentas.
ValER, la apuesta valenciana por no perder el tren de la ciencia
Detrás de este acuerdo hay una estrategia más amplia. Durante décadas, España ha visto cómo algunos de sus mejores científicos emigraban a universidades extranjeras en busca de estabilidad y recursos. ValER ofrece contratos permanentes a investigadores de todo el mundo que deseen desarrollar su carrera profesional en la Comunitat Valenciana, al objeto de que se integren en las entidades que forman parte del Sistema Valenciano de Ciencia e Investigación, facilitando su progresiva consolidación.
La Generalitat, a través de la Fundación ValER, ha publicado convocatorias del programa de captación de talento científico internacional con plazas permanentes de Investigador Distinguido, una iniciativa destinada a reforzar el sistema valenciano de investigación, incorporando personal investigador de excelencia en universidades, centros de investigación, fundaciones y entidades científicas de la Comunitat Valenciana mediante contratos indefinidos. En otras palabras: no se trata de financiar proyectos temporales que desaparecen al cabo de cuatro años, sino de crear raíces científicas duraderas.
La materia oscura representa aproximadamente el 27% de la masa y energía del universo conocido, y pese a ello sigue siendo uno de los mayores enigmas de la física. Que un investigador de élite vaya a dedicar los próximos años a estudiarla desde Valencia, en un instituto de referencia internacional como el IFIC, dice mucho de hasta dónde quiere llegar la ciencia valenciana, y de que algunas de las preguntas más grandes del cosmos pueden tener respuesta aquí.


