El incendio de La Vall d'Uixó no da tregua: más de 9.300 hectáreas arrasadas y miles de evacuados sin poder regresar a casa

La Generalitat prorroga evacuaciones y confinamientos hasta las 23:59 del 30 de julio por el incendio de La Vall d'Uixó, con 9.300 ha quemadas.

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Cinco días después de que el fuego prendiera en el término municipal de La Vall d'Uixó, el incendio forestal que asola la comarca de la Plana Baixa en Castellón sigue sin dar señales de rendición. La Generalitat Valenciana ha decidido prorrogar las medidas de evacuación y confinamiento de todos los municipios y urbanizaciones afectadas hasta las 23:59 horas del miércoles 30 de julio, una decisión adoptada tras la reunión del Comité de Coordinación Operativa (CECOPI) celebrada este martes por la tarde. La magnitud del siniestro no deja lugar a la duda: 9.300 hectáreas calcinadas y un perímetro que supera los 82 kilómetros, una distancia que equivale aproximadamente a recorrer en línea recta de Valencia a Castellón de la Plana.

Catorce municipios y varias urbanizaciones, sin sus vecinos

La lista de localidades afectadas es larga y habla por sí sola del alcance territorial del desastre. Se ha prorrogado la evacuación de catorce municipios: Artana, Eslida, Aín, Alcudia de Veo —incluida la pedanía de Veo—, Tales, Alfondeguilla, Fuentes de Ayódar, Ayódar, Torralba del Pinar, Sueras, Villamalur, Chóvar, Azuébar y Almedíjar. A estas localidades se suman las urbanizaciones 'Solaig', 'Montserrat' y 'Peña Negra', en el municipio de Betxí, así como la pedanía de Artesa de Onda. En todos estos enclaves, los vecinos llevan días sin poder dormir en sus propias camas, sin saber exactamente qué estado tiene su barrio o si sus animales domésticos siguen bien.

El caso de la urbanización 'Nueva Onda', en Onda, es diferente al resto: sus residentes no han sido evacuados, sino confinados, lo que implica que deben permanecer en sus viviendas sin salir. Una medida que, aunque menos disruptiva en apariencia, es igualmente dura cuando el humo cubre el horizonte y la incertidumbre se instala en cada hora del día.

Mascotas, agua embotellada y mascarillas: los detalles que marcan la vida cotidiana

El conseller de Emergencias e Interior, Juan Carlos Valderrama, compareció tras el CECOPI para detallar el estado de la situación. Más allá de las cifras, una de las preocupaciones más humanas que trascendió fue la de los animales domésticos abandonados en los municipios evacuados. Para atenderla, se ha acordado que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, en colaboración con los alcaldes, organicen convoyes para permitir el acceso de los residentes a los municipios evacuados con el fin de que puedan recoger, alimentar y abastecer de agua a sus mascotas. Una solución práctica ante una angustia muy real.

Valderrama también insistió en dos recomendaciones sanitarias de especial relevancia para quienes permanecen en las zonas afectadas: el consumo exclusivo de agua embotellada, especialmente en La Vilavella, donde el suministro del grifo se encuentra restringido por motivos de salud pública, y el uso de mascarillas en las zonas de confinamiento.

"La afección del incendio se mantiene en unas 9.300 hectáreas y presenta un perímetro de alrededor de 82 kilómetros" - Juan Carlos Valderrama, conseller de Emergencias e Interior de la Generalitat Valenciana

Más de 300 desalojados reubicados en nuevos alojamientos

Uno de los gestos más visibles del dispositivo de atención a los desplazados ha sido el traslado de los evacuados que hasta ahora se encontraban en instalaciones provisionales de Nules y Onda. La Generalitat ha buscado soluciones más dignas y estables: 149 personas están siendo acogidas en la residencia de estudiantes de la Universitat Jaume I de Castellón, el centro Penyeta Roja de Castellón y el Balneario de La Vilavella. Por su parte, en el Seminario de Segorbe permanecen 128 vecinos desalojados, mientras que en Moncofa hay otras 45 personas refugiadas. En total, más de 300 personas que, por ahora, llaman hogar a un lugar que no es el suyo.

El incendio de La Vall d'Uixó se suma así a una cadena de grandes siniestros forestales que en los últimos años han golpeado con especial dureza la Comunitat Valenciana y el conjunto del territorio español, agravados por olas de calor cada vez más intensas y frecuentes. Para los miles de afectados que esperan noticias desde algún polideportivo, residencia o balneario prestado, la pregunta no es cuántas hectáreas ha quemado el fuego, sino cuándo podrán volver a casa.