Cuando el 29 de octubre de 2024 la DANA arrasó la comarca de l'Horta Sud y se cobró 230 vidas, quedó grabado en la memoria colectiva que València necesitaba algo más que hormigón y canales para protegerse del agua. Casi un año después, la Generalitat Valenciana lleva ese convencimiento a los países que más saben de convivir con las inundaciones: ha presentado ante una delegación de empresas e instituciones de Países Bajos el proyecto de los parques inundables metropolitanos de València, una red verde de 1.500 hectáreas que aspira a convertirse en referente europeo de resiliencia climática.
Un webinar con la élite neerlandesa del agua
El encuentro se celebró en formato de seminario en línea y reunió a representantes de más de una veintena de firmas neerlandesas especializadas en ingeniería, arquitectura y paisajismo. Entre las empresas participantes figuran nombres de primer nivel en el sector como FieldFactors, OKRA, ONE Architecture, West 8, Witteveen+Bos, TU Delft o Cityförster, además de representantes de la Amsterdam University of Applied Science. El acto fue organizado por Netherlands Water Partnership y contó con la presencia del cónsul honorario de Países Bajos en València, Daan Hirs; la embajadora adjunta de Países Bajos en España, Paulina Coronal; y la responsable de la Oficina de Apoyo a Empresas (NBSO) de Valencia, Ilse Wollerich.
El comisionado para la Recuperación, Raúl Mérida, fue el encargado de presentar la propuesta junto a la directora general de Recuperación y Reconstrucción, Sandra Castillo, y el ingeniero responsable del proyecto, Vicente Dómine. No es casualidad que se haya elegido a los neerlandeses como interlocutores: los Países Bajos llevan siglos construyendo su supervivencia sobre el agua y son considerados la referencia mundial en gestión de inundaciones mediante infraestructuras verdes.
"Desde la Generalitat estamos ultimando las bases del concurso internacional para la redacción del proyecto, dotado con 6,6 millones de euros, que publicaremos en las próximas semanas. Queremos atraer las mejores propuestas y el mejor talento internacional para desarrollar una actuación transformadora que marcará el futuro de la resiliencia y la adaptación climática del área metropolitana de València", ha explicado Raúl Mérida, comisionado para la Recuperación de la Generalitat Valenciana
Un concurso internacional con 360.000 euros en premios
El concurso al que se refiere Mérida es uno de los elementos más singulares del proyecto. Un jurado de 12 miembros seleccionará cinco propuestas finalistas, de las cuales surgirá la ganadora, con el objetivo de que el proceso esté resuelto antes de que acabe el año. La dotación económica del concurso es de 6,6 millones de euros para la redacción del proyecto, y se repartirá un premio global de aproximadamente 360.000 euros entre los cinco equipos finalistas. El diseño definitivo podrá incorporar ideas de todas las propuestas seleccionadas, lo que convierte la fase de evaluación en un ejercicio colectivo de inteligencia territorial.
Se trata de una intervención de gran escala que combina función hidráulica, renaturalización ambiental y creación de espacios públicos. El proyecto contempla actuar sobre las riberas del Turia y del barranco del Poyo, creando dos grandes zonas verdes en las cuencas de ambos cauces que actúen también como barrera de protección ante riadas.
1.500 hectáreas que se comportan como una esponja
La iniciativa transformará grandes espacios metropolitanos en áreas de ocio y naturaleza que, en situaciones de lluvias intensas o riadas, podrán actuar como zonas de laminación para retener y canalizar agua. En condiciones normales, estos parques funcionarán como espacios verdes accesibles con senderos, áreas recreativas y corredores naturales. Sin embargo, durante episodios meteorológicos extremos, se convertirán en infraestructuras de defensa capaces de minimizar daños materiales y personales.
La superficie total del proyecto es de unas 1.500 hectáreas articuladas en 18 sectores, lo que lo convierte en el proyecto de este tipo más grande de Europa. Para ponerlo en perspectiva: equivale a más de 2.000 campos de fútbol. El proyecto incluirá 72 kilómetros de recorridos verdes y fluviales, ciclorutas y zonas orientadas también al turismo. Entre sus funciones destacan el laminado y la retención de avenidas, la renaturalización de cauces y riberas, la compatibilidad con usos agrarios y forestales, la creación de nuevos espacios libres y recorridos peatonales y ciclistas, así como su integración con el planeamiento urbano existente.
El propio Mérida ha recordado cómo, durante la DANA, l'Albufera actuó como una gran "esponja" natural que ayudó a reducir la fuerza del agua, y el Consell pretende replicar ese modelo de absorción y regulación hídrica mediante esta nueva red de parques inundables.
Un proyecto con vocación europea
El interés despertado en los Países Bajos no es un caso aislado. El Comisionado para la Recuperación lleva meses recorriendo Europa para presentar el proyecto: Mérida estuvo recientemente en Alemania presentando el proyecto de parques metropolitanos contra inundaciones creado para el entorno de València. También ha habido presentaciones ante el Comité de Regiones de la Unión Europea, con delegaciones alemanas de Baviera y Sajonia Anhalt, y en el Congreso Internacional de Arquitectura de Barcelona.
Mérida ha subrayado que el "elevado interés" mostrado por las empresas y entidades neerlandesas confirma que el proyecto está alineado con las soluciones más innovadoras que se desarrollan en Europa para afrontar el riesgo de inundaciones mediante infraestructuras verdes. Y no exagera: que firmas como West 8 —el estudio responsable de proyectos emblemáticos en Rotterdam y Nueva York— participen en el webinar dice mucho del calibre internacional que ha alcanzado la propuesta valenciana.
Los parques inundables "no son solo una respuesta técnica a la dana, sino una decisión estratégica compartida sobre cómo queremos que sea nuestro territorio en el futuro: más seguro, más verde, más conectado y habitable", en palabras del conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio, Vicente Martínez Mus. Dicho de otro modo, la tragedia de octubre de 2024 puede convertirse, si el proyecto se ejecuta con la ambición que promete, en el punto de partida de una transformación metropolitana sin precedentes en España: una ciudad que aprende a convivir con el agua en lugar de intentar doblegar su fuerza.

