En un barrio de València donde el suelo vale y el tiempo corre, las grúas ya marcan el ritmo de lo que podría ser una respuesta concreta a uno de los problemas más acuciantes de la Comunitat Valenciana: el acceso a la vivienda. La vicepresidenta primera y consellera de Vivienda, Empleo, Juventud e Igualdad, Susana Camarero, visitó esta semana las obras de una promoción de 91 viviendas protegidas de alquiler asequible en la calle Vicente Miguel Carceller, en el barrio de Malilla, comprobando sobre el terreno el avance de una actuación que empezó el pasado 29 de enero y que, si los plazos se cumplen, entregará sus llaves durante el segundo semestre de 2027.
Un modelo que apuesta por el suelo público sin renunciar a la inversión privada
El proyecto no es solo una obra más. Es la apuesta más visible del Plan VIVE Comunitat Valenciana, un programa que la Generalitat puso en marcha con el objetivo de construir 10.000 viviendas protegidas hasta 2027 y que, según los últimos datos, ya supera las 4.800 unidades activadas en toda la región. Hasta el momento, 284 municipios de la Comunitat se han adherido al Plan VIVE. La fórmula que se emplea en Malilla es especialmente reveladora del enfoque elegido: un derecho de superficie constituido sobre terrenos que el Ayuntamiento de València cedió a la Generalitat, lo que permite atraer inversión privada para construir sin que el suelo deje de ser público en ningún momento.
El derecho de superficie tendrá una duración de 55 años, prorrogable hasta un máximo de 75, tras los cuales la propiedad revertirá íntegramente a la administración. Es decir, el suelo nunca sale del patrimonio público, aunque sea capital privado el que financie la construcción. El uso de estas edificaciones deberá ser únicamente residencial y destinado a vivienda de protección pública en régimen de alquiler asequible.
Casi 10 millones de euros, con apoyo de Europa
La inversión estimada para esta promoción asciende a 9,9 millones de euros, de los que aproximadamente 3,47 millones proceden de fondos europeos Next Generation. No es un detalle menor: que un tercio del presupuesto de este bloque de pisos en un barrio de València venga respaldado por los fondos de recuperación de la Unión Europea sitúa la actuación en un contexto mucho más amplio que el puramente local. El Plan VIVE estipula un parque de 1.101 viviendas mediante concurso de derecho de superficie financiadas con fondos europeos y capital privado destinadas a alquiler asequible.
Camarero estuvo acompañada durante la visita por la directora general de la Entidad Valenciana de Vivienda y Suelo (EVHA), Estefanía Martínez, y por representantes de la empresa constructora. Las obras, según confirmaron in situ, avanzan conforme a la planificación prevista: completada ya la cimentación del edificio, los trabajos se encuentran actualmente en la fase de ejecución de la estructura.
71% de los pisos, de dos dormitorios: pensados para quienes más los necesitan
El edificio que se levanta en Malilla contará con 91 viviendas de uno a tres dormitorios, con 66 plazas de garaje, 35 trasteros, zonas verdes y espacios comunes. El perfil de la promoción está pensado para quienes forman o quieren formar un hogar: cerca del 71% de los pisos serán de dos dormitorios, una tipología que encaja con el perfil de parejas jóvenes, familias con un hijo o personas que buscan un espacio digno sin asumir un alquiler de mercado libre.
¿Quién puede optar a estas viviendas? La respuesta apunta directamente a los colectivos que más dificultades tienen para encontrar piso en la ciudad: jóvenes, familias trabajadoras y personas con ingresos moderados que cumplan los requisitos establecidos para acceder a vivienda protegida. El límite de ingresos se fija en 6,5 veces el IPREM, un umbral que busca llegar a quienes ganan demasiado para acceder a las ayudas sociales, pero demasiado poco para competir en un mercado donde los precios no dejan de subir. En otras promociones del mismo plan, las rentas oscilan entre los 331,80 y los 526,40 euros mensuales, con una reserva del 40% para jóvenes y familias monoparentales.
Malilla, un barrio donde la vivienda asequible tiene mucho que decir
El barrio de Malilla, en el sur de la ciudad, lleva años viviendo de cerca las tensiones del mercado residencial valenciano. En palabras de Camarero, esta fórmula "permite movilizar suelo que llevaba años parado para edificar vivienda asequible que ofrezca tranquilidad y futuro para las familias de la Comunitat Valenciana". La promoción de Malilla es precisamente eso: suelo cedido por el Ayuntamiento que, en lugar de permanecer inactivo, se convierte en 91 hogares concretos, con una dirección real, para personas reales.
En un contexto donde la escasez de vivienda asequible en las grandes ciudades se ha convertido en uno de los debates políticos y sociales más urgentes de España, este tipo de actuaciones plantean una pregunta sencilla pero cargada de implicaciones: ¿puede la colaboración entre administraciones y el capital privado construir la respuesta que el mercado libre no ha sabido dar? En Malilla, las obras ya tienen una fecha de entrega provisional. El resto es historia por escribir.


