La Generalitat Valenciana lleva a Madrid su hoja de ruta para que la Administración actúe antes de que el ciudadano llame a la puerta

La Comunitat Valenciana presenta en Madrid su modelo de gobierno del dato, clave para ofrecer servicios públicos proactivos y anticipatorios.

 - Actualizado a 05/11/2026 15:39

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Fran Ortega, director general de Simplificación Administrativa de la Comunitat Valenciana,
Fran Ortega, director general de Simplificación Administrativa de la Comunitat Valenciana,
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¿Y si la Administración supiera lo que necesitas antes de que tú mismo lo pidas? No es ciencia ficción ni una promesa electoral: es el horizonte hacia el que apunta el modelo de gobierno del dato que la Generalitat Valenciana ha expuesto esta semana en Madrid. Fran Ortega, director general de Simplificación Administrativa de la Comunitat Valenciana, presentó ante otras administraciones del país el enfoque con el que Valencia aspira a transformar la relación entre el Estado y la ciudadanía.

Una administración que se anticipa, no que espera

El escenario elegido para esta puesta en común fue la jornada 'La Administración Inteligente: de la interoperabilidad a los servicios públicos proactivos', organizada por la revista Sociedad de la Información Digital. No fue un evento menor: alrededor de la misma mesa coincidieron representantes del Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, el Instituto Nacional de Estadística (INE), la Comunidad de Madrid, la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y el Ayuntamiento de Zaragoza.

El concepto de servicio público proactivo puede sonar técnico, pero su impacto es muy concreto. Significa que la Administración, en lugar de esperar a que un ciudadano solicite una ayuda o renueve un trámite, se adelanta y lo gestiona de oficio, usando los datos que ya tiene en su poder. Un ejemplo cercano: que seas tú quien reciba la notificación de una prestación a la que tienes derecho, en lugar de tener que buscarla, solicitarla y justificarla desde cero.

El dato, antes que el servicio

Para llegar ahí, sin embargo, hace falta construir antes los cimientos. Y eso es exactamente lo que defiende la Generalitat Valenciana: que el gobierno del dato no es el destino, sino el punto de partida. Sin una gestión ordenada, coherente y compartida de la información que ya manejan los distintos organismos públicos, cualquier promesa de administración inteligente queda en papel mojado.

Esta visión conecta con una tendencia que lleva años ganando peso en las agendas de transformación digital de toda Europa. El denominado principio de "solo una vez" —que obliga a las administraciones a no pedir al ciudadano datos que ya obran en su poder— es ya una obligación legal en España desde la Ley 39/2015 del Procedimiento Administrativo Común. La transformación digital efectiva exige que los sistemas hablen entre sí para cumplir con este principio, evitando que el ciudadano tenga que aportar documentos que ya están en poder de la administración. La Generalitat valenciana sitúa su modelo de gobierno del dato como la palanca que hace posible ese salto.

Un debate que trasciende fronteras autonómicas

Que la Comunitat Valenciana haya sido invitada a exponer su modelo en un foro con presencia estatal y de varias comunidades autónomas no es un detalle menor. Refleja que el debate sobre cómo gestionar los datos públicos para mejorar los servicios ha dejado de ser un asunto de cada administración por separado para convertirse en una conversación colectiva y urgente.

En la actualidad se avanza hacia escenarios que van a suponer un cambio sin precedentes de la cultura administrativa digital, lo que generará un proceso verdaderamente transformador de la relación de la ciudadanía y las empresas con la Administración, desarrollando servicios públicos digitales más inclusivos, eficientes, personalizados, proactivos y de calidad. En ese contexto, la aportación valenciana al encuentro madrileño cobra un valor añadido: ofrece un modelo concreto, ya en marcha, frente a los debates todavía abstractos que dominan buena parte de los foros institucionales.

El reto que subyace a todo este proceso es también político y cultural, no solo tecnológico. La evolución hacia una nueva administración electrónica no es únicamente una cuestión tecnológica, sino estructural. Cambiar la forma en que las administraciones recogen, comparten y usan los datos exige acuerdos entre organismos que históricamente han funcionado en silos estancos. La Generalitat Valenciana apuesta por liderar ese cambio desde dentro, con un modelo que coloca el dato en el centro antes de lanzar ningún servicio digital. Si lo consigue, el ciudadano quizás deje de sentir que el Estado llega siempre tarde.