¿Cuántas veces se cree conocer a alguien con solo mirarlo? Esa pregunta, incómoda y honesta a la vez, es el motor de 'Cambia el filtro', una campaña itinerante impulsada por Fundación Mapfre que ha llegado a Valencia con una unidad móvil instalada frente al Palau de la Música. La iniciativa, que recorre 20 ciudades españolas y 11 comunidades autónomas en apenas dos meses, busca algo más difícil que llamar la atención: modificar la manera en que la sociedad mira a las personas con enfermedades raras y discapacidad intelectual.
La parada valenciana ha contado con la presencia de la consellera de Servicios Sociales, Familia e Infancia, Elena Albalat, y la Infanta Elena, directora de Proyectos de Fundación Mapfre, quienes han recorrido juntas los distintos espacios del autobús solidario. En la Comunitat Valenciana, más de 8.000 personas tienen un diagnóstico de enfermedad rara, una cifra que pone rostro a lo que, demasiado a menudo, queda reducido a estadísticas o categorías médicas.
Mirar más allá del diagnóstico
La consellera Albalat no ha eludido el fondo del asunto. En su intervención, ha reivindicado que las personas no pueden quedar eclipsadas por una etiqueta clínica o una condición funcional.
"Detrás de cada persona hay afectos, capacidades, ilusiones y sueños, y eso no debería quedar nunca oculto detrás de un diagnóstico o de una discapacidad." - Elena Albalat, consellera de Servicios Sociales, Familia e Infancia de la Generalitat Valenciana
Albalat ha subrayado también que la Generalitat entiende la inclusión como "un conjunto de derechos, autonomía y oportunidades", y que esa visión debe traducirse en hechos concretos: en el acceso a la educación, al empleo, a la sanidad y a la posibilidad de participar y decidir sin que cada paso suponga sortear una nueva barrera. No es retórica institucional; es la diferencia entre vivir con libertad o vivir pidiendo permiso.
Una respuesta institucional: la Comisión Mixta Interdepartamental
Más allá del acto simbólico, la visita ha servido para destacar una medida de calado que la Generalitat Valenciana ha puesto en marcha recientemente: la creación de la Comisión Mixta Interdepartamental para la Atención Integral a las Personas Afectadas por Enfermedades Raras o de Baja Prevalencia en la Comunitat Valenciana. El objetivo es garantizar una atención coordinada, equitativa y eficaz tanto para los afectados como para sus familias, que con frecuencia cargan con un peso invisible ante la fragmentación de los sistemas de ayuda.
La colaboración local en esta parada valenciana corre a cargo de la Fundación AHUCE, que dispone de un punto informativo dentro del autobús donde se ofrece información sobre las enfermedades raras y el trabajo diario de la entidad para mejorar la calidad de vida de quienes las padecen.
Dentro del autobús: filtros, testimonios y un mural colectivo
La propuesta ofrece una experiencia inmersiva e interactiva basada en historias reales para mostrar cómo una misma realidad puede percibirse de manera diferente según el filtro con el que se observe. El recorrido arranca en el exterior con juegos visuales que utilizan filtros de colores —una metáfora directa del título de la campaña— y se adentra después en testimonios reales que confrontan dos versiones de una misma historia: la que nace del estereotipo y la que emerge cuando desaparecen las etiquetas.
Los visitantes pueden también participar en el mural digital colectivo 'Miradas que suman', un espacio diseñado para que cualquier persona deje su reflexión sobre la inclusión, el respeto y la igualdad de oportunidades. El público puede acceder de forma gratuita y participar en distintas actividades destinadas a reflexionar sobre las primeras impresiones y las etiquetas.
Una gira que no quiere pasar desapercibida
La campaña se propone sensibilizar sobre la discapacidad intelectual y las enfermedades raras, dar visibilidad a la labor que realizan las asociaciones que acompañan a estas personas y a sus familias, mostrar el valor de la inclusión laboral y fomentar la participación ciudadana en proyectos solidarios. En cada ciudad, cuenta con la colaboración de una asociación local, que muestra la realidad del día a día de estos colectivos.
Salamanca fue la primera parada; Valencia, una de las más recientes. Entre medias, ciudades como A Coruña, Zaragoza y Burgos ya han acogido el autobús solidario. La iniciativa recorre 11 comunidades autónomas en un trayecto que es, también, un ejercicio de memoria colectiva: recordar que la inclusión no empieza en los despachos, sino en la forma en que cada persona decide mirar a quien tiene al lado.


