La reconstrucción de las infraestructuras dañadas por la DANA sigue abriendo el debate sobre cómo debe ser el futuro de la movilidad en l'Horta Sud. En este contexto, los Comités Locales de Emergencia y Reconstrucción (CLER) han puesto sobre la mesa una propuesta que va más allá de reparar los daños: convertir el actual corredor ferroviario de la línea C-3 en un sistema de tren-tram que conecte Valencia con Aldaia y, en una segunda fase, pueda prolongarse hasta Loriguilla.
El planteamiento parte de una idea clara: aprovechar las inversiones previstas tras las inundaciones para modernizar una infraestructura que, según los impulsores del proyecto, lleva años ofreciendo un servicio insuficiente. La línea C-3, de vía única y con limitaciones operativas, es considerada una de las conexiones ferroviarias con mayor margen de mejora del área metropolitana.
Frente al modelo actual, el tren-tram permitiría un transporte más flexible, con una mayor integración en el entorno urbano y la posibilidad de incrementar frecuencias, facilitando además la conexión con puntos estratégicos como el entorno comercial de Bonaire y otras zonas de crecimiento del oeste metropolitano.
Una transformación que va más allá del transporte
La propuesta no se limita al ferrocarril. Los CLER defienden una actuación integral que combine movilidad, regeneración urbana y prevención de inundaciones.
Su alternativa contempla soterrar el barranco de la Saleta en el tramo urbano y crear en superficie un gran parque inundable capaz de absorber episodios de lluvias intensas, además de incorporar infraestructuras de retención de agua para reducir el riesgo de futuras riadas. Todo ello permitiría liberar espacio para nuevos recorridos peatonales, carriles bici y zonas verdes, integrando el futuro tren-tram en un corredor más amable para los vecinos.
El planteamiento llega después de que el Gobierno autorizara la licitación de las obras de protección frente a inundaciones en el barranco de la Saleta, una actuación cuya inversión global superará los 150 millones de euros. Los promotores consideran que este es el momento adecuado para replantear el modelo y ejecutar una solución con visión de largo plazo, en lugar de limitarse a reconstruir las infraestructuras existentes.
Aunque la propuesta deberá superar todavía estudios técnicos y el análisis de las administraciones competentes, el debate ya está abierto. La posibilidad de que Aldaia cuente en el futuro con un tren-tram vuelve a situar la movilidad metropolitana en el centro de la reconstrucción y plantea una pregunta de fondo: si las grandes inversiones tras la DANA pueden servir también para redefinir el transporte y el urbanismo de toda la comarca.


