¿Cuántas veces hemos oído hablar de transparencia y participación ciudadana sin saber muy bien qué significan en la práctica? La secretaria autonómica de Transparencia y Participación de la Generalitat Valenciana, Carmen Uriol, lanzó un mensaje claro durante la inauguración de una jornada especializada: abrir las instituciones a la ciudadanía no es una tendencia pasajera, sino una herramienta imprescindible de rendición de cuentas e integridad institucional.
El encuentro, titulado 'La participación de la sociedad civil en el ámbito parlamentario. Su contribución a la integridad institucional', reunió a representantes de la Generalitat y del Observatorio de Gobernanza, Transparencia y RSC de la Universidad CEU Cardenal Herrera, un organismo multidisciplinar que lleva años investigando precisamente cómo mejorar el buen gobierno de las organizaciones públicas y privadas en la Comunitat Valenciana.
Más allá del concepto jurídico
Uriol fue directa en su diagnóstico. Para la secretaria autonómica, la participación ciudadana y la transparencia corren el riesgo de quedarse en papel mojado si se tratan únicamente como categorías legales o como estandartes de campaña. Por eso insistió en su dimensión más práctica y política.
"La participación ciudadana y la transparencia son mucho más que derechos y conceptos jurídicos que están de moda" - Carmen Uriol, secretaria autonómica de Transparencia y Participación de la Generalitat Valenciana
En ese sentido, señaló que ambas herramientas "contribuyen a generar una mayor confianza en las políticas públicas" que se llevan a cabo desde los distintos niveles de gobierno, incluyendo expresamente el poder legislativo y la actividad parlamentaria. Una referencia que no es menor: los parlamentos son, con frecuencia, las instituciones percibidas por la ciudadanía como más alejadas de su realidad cotidiana.
Participar para acertar
El argumento central de Uriol no fue filosófico, sino pragmático: cuando la ciudadanía participa, las políticas públicas funcionan mejor. El diálogo, la escucha y la colaboración no son solo un ejercicio de buena voluntad democrática; son, según la secretaria autonómica, un factor que "aumenta el acierto" en las decisiones que afectan a la vida de las personas. Una idea que conecta con décadas de investigación en ciencia política, donde los modelos de gobierno abierto han demostrado reducir el margen de error en la implementación de políticas.
En este contexto, la jornada se planteó como un espacio de análisis sobre las fórmulas concretas de participación de la sociedad civil en las instituciones parlamentarias, con el objetivo de fortalecer la transparencia, la rendición de cuentas y la integridad institucional. El programa incluyó diversas ponencias orientadas a examinar los mecanismos institucionales de apertura y control parlamentario, una agenda que va más allá de la teoría y busca identificar herramientas replicables.
Universidad e institución, aliadas en el debate
El Observatorio de Gobernanza, Transparencia y RSC es un proyecto multidisciplinar que une a investigadores de la Facultad de Derecho, Empresa y Ciencias Políticas y a investigadores de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Comunicación de la Universidad CEU Cardenal Herrera. Su trabajo entiende la transparencia no solo como un valor instrumental al servicio del buen gobierno, sino como un principio en sí mismo que conecta con la participación de la sociedad civil, contribuyendo así a la formación de una ciudadanía activa guiada por valores.
En el acto de apertura participaron, junto a Uriol, el decano de la Facultad de Derecho, Empresa y Ciencias Políticas, Leopoldo García Ruiz; la vicedecana de Ciencias Políticas, Marta Pérez Gabaldón; y la codirectora del Observatorio, Elena Juaristi Besalduch. La presencia de perfiles académicos y de gestión pública en la misma mesa refleja precisamente el tipo de colaboración que la propia jornada reclama: institución y universidad pensando juntas los problemas que afectan a todos.
En un momento en que la desconfianza hacia las instituciones sigue siendo un dato recurrente en los barómetros de opinión, iniciativas como esta apuestan por algo tan sencillo —y tan difícil— como escuchar. Porque si algo deja claro este encuentro es que la transparencia y la participación no son el destino, sino el camino para llegar a políticas públicas que la ciudadanía pueda sentir como propias.

