¿Qué innovaciones permiten que las carreteras valencianas sean resilientes frente al cambio climático? Esto dicen los expertos

La Cátedra Torrescamara de la UPV muestra cómo la colaboración entre universidad, empresas y administraciones impulsa una red viaria más segura y preparada

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Caída de una carretera por la DANA en Torrent (Matias Chiofalo - Europa Press)
Caída de una carretera por la DANA en Torrent (Matias Chiofalo - Europa Press)

La II Jornada de Innovación en Carreteras, organizada por la Cátedra Torrescamara en la Universitat Politècnica de València (UPV), ha consolidado a la universidad como un punto de encuentro nacional para el debate técnico sobre el futuro de la red viaria española. Celebrada el 4 de marzo, la jornada reunió a responsables institucionales de la Generalitat Valenciana, la Diputación de Valencia, la Comunidad de Madrid, el Ayuntamiento de Madrid y el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, así como a expertos, técnicos, catedráticos y empresarios. El objetivo principal fue analizar cómo transformar la red viaria ante el deterioro estructural, el cambio climático y la necesidad de avanzar hacia una gestión más inteligente y preventiva.

Para Alfredo García, director de la Cátedra Torrescamara, la jornada buscaba impulsar la innovación como herramienta clave para carreteras más seguras, sostenibles y resilientes frente a fenómenos extremos. Durante el evento se compartieron experiencias, se identificaron retos comunes y se debatieron soluciones innovadoras que permiten conservar y modernizar la red viaria, combinando digitalización, sostenibilidad y nuevas formas de movilidad.

La Generalitat Valenciana ante fenómenos extremos

María José Martínez, directora general de Infraestructuras de Transporte Terrestre de la Generalitat Valenciana, subraya que la estrategia del organismo autonómico combina la mejora de las estructuras con criterios de resiliencia y adaptación, pero debe complementarse con intervenciones en cauces y una adecuada gestión hidráulica del territorio, para abordar de manera integral los riesgos asociados al agua. 

Martínez destaca que, aunque más del 52 % de las carreteras españolas requieren reparación, las vías de titularidad de la Generalitat superan la media nacional en calidad y conservación, gracias a contratos de mantenimiento que suponen una inversión anual de 65 millones de euros para los 3.000 kilómetros de red viaria.

La planificación y la innovación tecnológica, explica Martínez, son esenciales para diseñar carreteras que sean funcionales, seguras y adaptadas tanto al entorno como a las necesidades de movilidad actuales y futuras. Además, la coordinación constante entre administraciones estatales, autonómicas y provinciales permite compartir conocimientos, experiencias y buenas prácticas, reforzando la seguridad vial y la capacidad de respuesta ante fenómenos extremos. 

Entre los proyectos concretos que se desarrollarán en los próximos años, destaca el plan ENDAVANT, que contempla estrategias para adaptar las infraestructuras al cambio climático, así como trabajos de conservación que refuerzan puntos críticos de la red.

Detección de daños y soluciones técnicas

Por su parte, Javier Piedra, director del Área de Carreteras de la Diputación de Valencia, explica que los daños en las carreteras valencianas dependen de la geografía y los fenómenos climáticos. En la ribera del Júcar, las lluvias torrenciales provocan inundaciones por estancamiento del agua, mientras que en comarcas montañosas del interior los episodios de sequía seguidos de lluvias intensas generan deslizamientos y caída de bloques, afectando puentes y terraplenes. 

Para garantizar la durabilidad de las infraestructuras, se incorporan cimentaciones profundas, escolleras protegidas con hormigón y otras técnicas de refuerzo. La priorización de reparaciones no depende únicamente del volumen de tráfico, sino también de garantizar que todos los ciudadanos tengan acceso a servicios públicos en condiciones de seguridad, incluyendo territorios poco poblados o en riesgo de despoblación.

 Además, el Área de Carreteras ha impulsado un plan de descarbonización, que combina pavimentos sostenibles, construcción a bajas temperaturas y criterios ambientales en contratos de obras, incluyendo compensaciones que neutralizan el CO2 generado. Un ejemplo de esta experiencia pionera es la mejora de la CV-425 entre Buñol y Alborache, donde se aplican estas medidas de sostenibilidad en plena ejecución.

Inauguración de la II Jornada de Innovación en Carreteras de la Cátedra Torrescamara
Inauguración de la II Jornada de Innovación en Carreteras de la Cátedra Torrescamara

Innovación y carreteras inteligentes

La jornada también sirvió para presentar soluciones innovadoras que permiten a las carreteras resistir inundaciones y fenómenos extremos, combinando la ingeniería tradicional con nuevas tecnologías. Se abordaron sistemas de diseño y drenaje más resilientes frente a lluvias intensas, herramientas digitales para anticipar daños, y enfoques de gestión preventiva que permiten priorizar actuaciones antes de que se produzcan fallos graves. La integración de criterios de adaptación al cambio climático en diseño y mantenimiento se ha convertido en un aspecto cada vez más necesario, sobre todo ante fenómenos como las DANAs.

Alfredo García destacó que la colaboración entre la UPV, Torrescamara y las administraciones públicas permite trasladar de manera más rápida las ideas innovadoras a la práctica y formar a los estudiantes en una ingeniería más multidisciplinar, capaz de integrar ingeniería civil, digitalización, automatización, sostenibilidad y gestión de datos. 

A corto plazo, estas innovaciones mejoran la gestión y el mantenimiento de las carreteras, anticipando problemas y actuando de forma preventiva. Con el tiempo , el objetivo es avanzar hacia carreteras inteligentes, resilientes y capaces de ofrecer mayor seguridad, adaptarse a fenómenos extremos y facilitar una movilidad más sostenible.