No hace falta recorrer cientos de kilómetros para descubrir uno de los rincones con más historia, naturaleza y patrimonio de la Comunitat Valenciana. A una hora de la ciudad de Valencia, Simat de la Valldigna ha sido reconocido por National Geographic como Pueblo Mágico del Mes, una distinción que pone el foco en un destino todavía alejado del turismo masivo y perfecto para una escapada de verano.
Situado en el corazón de la Vall de la Valldigna, entre la Serra de Corbera y el macizo del Mondúver, este pequeño municipio de la Safor combina monumentos centenarios, rutas entre montañas, manantiales naturales y el encanto de un paisaje dominado por los naranjos. Un lugar donde la historia y la naturaleza conviven a pocos kilómetros del Mediterráneo.
Un monasterio con más de siete siglos de historia
Sin duda, el gran emblema de Simat de la Valldigna es el Real Monasterio de Santa María de la Valldigna, considerado uno de los conjuntos monásticos más importantes de la antigua Corona de Aragón. Fundado a finales del siglo XIII por el rey Jaime II, fue durante siglos el centro espiritual, económico y cultural de todo el valle.
Su historia está marcada por terremotos, reformas arquitectónicas, el abandono tras la desamortización de Mendizábal y un largo proceso de recuperación patrimonial que ha permitido devolverle parte de su esplendor. Hoy es posible recorrer sus claustros, la iglesia, el Palacio del Abad o la impresionante Puerta Real, un viaje por más de ochocientos años de historia valenciana.

Pero el patrimonio de Simat no termina aquí. Muy cerca del monasterio se encuentran la Capilla de la Mare de Déu de Gràcia, la antigua Mezquita de la Xara (convertida posteriormente en la ermita de Santa Anna), la iglesia parroquial de San Miguel Arcángel y la popular Font Gran, uno de los nacimientos de agua más conocidos de la comarca.
Tres rutas para descubrir el valle paso a paso
Uno de los grandes atractivos de Simat es que permite combinar cultura con turismo activo. El municipio cuenta con diferentes itinerarios para recorrer algunos de los paisajes más representativos de la Valldigna.
Quienes buscan un paseo tranquilo pueden recorrer la ruta urbana, que enlaza los principales monumentos y plazas históricas del casco antiguo. Para los aficionados al senderismo, los caminos que ascienden hacia la Serra de Corbera o el Mondúver ofrecen miradores naturales con vistas privilegiadas sobre el valle y el Mediterráneo.
Otra de las propuestas más recomendables sigue el recorrido del agua, pasando por fuentes, antiguos lavaderos y espacios naturales que explican la estrecha relación entre este territorio y sus recursos hídricos. Cuevas, barrancos, vegetación mediterránea y caminos entre campos de naranjos completan una experiencia ideal para disfrutar durante los meses de verano sin renunciar al contacto con la naturaleza.

El reconocimiento de National Geographic confirma el creciente interés por un municipio que lleva años apostando por un turismo sostenible, basado en la conservación del patrimonio y la puesta en valor de su entorno natural.
Su ubicación privilegiada permite convertir la visita en una escapada muy completa: en menos de media hora es posible llegar a las playas de Gandia o Cullera, mientras que el interior invita a descubrir otros pueblos de la Valldigna y seguir algunas de las rutas históricas más importantes de la Comunitat Valenciana.


