Una protesta pone en jaque el proyecto de la nueva carretera entre Mislata y Campanar

Una carretera, un puente y una huerta protegida: el proyecto que provoca rechazo entre Valencia y Mislata

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Huerta de Campanar-Benimàmet
Huerta de Campanar-Benimàmet
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Una nueva carretera entre Mislata y Campanar vuelve a enfrentar a entidades vecinales y ecologistas con la Generalitat Valenciana. Y es que el trazado elegido para esta infraestructura atraviesa dos de los espacios protegidos que las organizaciones consideran de mayor valor en el entorno metropolitano: el parque natural del Turia y la huerta de Campanar.

El proyecto, cuya alternativa seleccionada fue presentada por el Gobierno autonómico antes del verano, continúa ahora su tramitación y se encuentra en periodo de participación pública. Las entidades contrarias al trazado han decidido trasladar su rechazo a la calle con una marcha prevista para este domingo 13 de septiembre.

La protesta comenzará a las 10:00 horas en el parque de bomberos de Campanar y recorrerá el entorno afectado por una infraestructura que, según denuncian las organizaciones convocantes, transformaría de forma permanente parte del paisaje agrícola situado entre Valencia y Mislata.

Un puente sobre el Turia y una carretera por la huerta

Uno de los puntos que más preocupa a las entidades es el paso de la futura carretera por el parque natural del Turia. El proyecto contempla la construcción de un nuevo puente para atravesar este espacio antes de continuar hacia la huerta de Campanar.

La vía llegaría después hasta la Partida de Dalt, una zona agrícola especialmente relevante dentro del área metropolitana. En este espacio se encuentran las acequias de Tormos, Rascanya y Mestalla y se concentra, además, una parte destacada del patrimonio vinculado a los antiguos molinos medievales de la huerta.

Las organizaciones advierten de que el trazado también afectaría directamente a parcelas agrícolas, algunas de las cuales quedarían divididas por la nueva carretera. Su temor es que esta fragmentación haga inviable mantener determinados cultivos y termine provocando el abandono de terrenos.

Las entidades cuestionan que la carretera vaya a solucionar el tráfico de Mislata

El rechazo no se limita al impacto ambiental y paisajístico. La plataforma Per l'Horta considera que la infraestructura tampoco resolverá el problema de movilidad que pretende abordar. Desde esta organización califican la actuación como un “proyecto innecesario, que provocará la llegada de más tráfico hacia Mislata”.

Su argumento es que aumentar la capacidad destinada al vehículo privado puede terminar generando más desplazamientos en coche y, con ello, volver a saturar las nuevas vías. Las entidades sostienen que la elevada densidad edificatoria de Mislata requiere otro tipo de soluciones y sitúan el transporte público metropolitano como una de las principales alternativas.

Las organizaciones advierten además de que una nueva carretera puede incrementar los problemas asociados al tráfico, desde la contaminación atmosférica y acústica hasta el aumento del calor en el entorno urbano y periurbano.

Críticas al proceso de participación

Otro de los motivos de protesta es la forma en la que se está desarrollando el periodo de participación pública, que finaliza el 15 de septiembre. Las entidades consideran especialmente problemático que este proceso se haya desarrollado durante los meses de verano.

También cuestionan que la ciudadanía no pueda decidir entre diferentes alternativas de trazado. A su juicio, el proceso debería permitir valorar distintas opciones antes de consolidar la actuación. En este sentido, defienden que “la participación ciudadana sólo tiene sentido si las aportaciones de la sociedad pueden modificar realmente el proyecto y si todas las alternativas son analizadas con transparencia, rigor técnico y voluntad de escucha”.

Las organizaciones reclaman que se estudien soluciones centradas en mejorar el transporte público, coordinar la movilidad entre los municipios del área metropolitana y reducir el tráfico de paso. También piden que la planificación territorial tenga en cuenta los objetivos de lucha contra el cambio climático. Su posición es que cualquier alternativa que implique ocupar suelo agrícola protegido para favorecer el tráfico motorizado debería descartarse.

La marcha del domingo 13 de septiembre está convocada por Per l'Horta, la Mesa por la Partida, la Coordinadora en Defensa de los Bosques del Turia, la Asociación de Vecinos y Vecinas de Campanar, H2O Mislata, la Asociación Cultural Cantarranes de Benimàmet y los Comités Locales de Defensa y Reconstrucción.