Uno de los aspectos que más dudas genera entre los trabajadores que se acercan a la edad de jubilación es cuánto cobrarán cuando dejen de trabajar. La respuesta depende de varios factores, pero hay uno que resulta determinante: los años cotizados a la Seguridad Social.
En 2026, conocer el tiempo de cotización acumulado es más importante que nunca. No solo determina si se tiene derecho a una pensión contributiva, sino también el porcentaje de la base reguladora que se percibirá cada mes. En otras palabras, haber trabajado más años puede traducirse en una pensión más elevada, aunque también influyen las bases de cotización por las que se haya cotizado a lo largo de la vida laboral.
A continuación, repasamos cuál es la pensión que puede corresponder según los años cotizados, qué requisitos exige la normativa vigente y cómo interpretar la tabla de porcentajes aplicable durante 2026.
El mínimo de años cotizados para tener derecho a una pensión contributiva
La legislación española establece un requisito básico para acceder a la pensión contributiva de jubilación: haber cotizado al menos 15 años a la Seguridad Social. Sin ese periodo mínimo no es posible percibir esta prestación, aunque sí podrían existir otras ayudas, como las pensiones no contributivas, siempre que se cumplan sus condiciones específicas.
Ahora bien, esos 15 años solo permiten acceder a una parte de la pensión. Además, al menos dos de esos años deben encontrarse dentro de los quince anteriores al momento de la jubilación. Este requisito pretende garantizar que el trabajador ha mantenido una vinculación relativamente reciente con el sistema.
Por tanto, alcanzar el mínimo legal no significa cobrar la pensión completa. A partir de ese umbral comienza una escala progresiva mediante la que aumenta el porcentaje de la base reguladora hasta alcanzar el 100 %.
Tabla actualizada: porcentaje de pensión según los años cotizados en 2026
El importe definitivo de la pensión se calcula aplicando un porcentaje sobre la base reguladora. Ese porcentaje aumenta conforme se acumulan más años de cotización.
De forma orientativa, esta es la situación en 2026:
Años cotizados Porcentaje aproximado de la base reguladora
15 años 50 %
20 años En torno al 65 %
25 años Alrededor del 80 %
30 años Cerca del 90 %
35 años Más del 96 %
36 años y 6 meses Más 100 %
La escala de cálculo no aumenta de manera uniforme cada año. La normativa aplica incrementos mensuales por cada mes adicional cotizado, por lo que el porcentaje exacto depende del tiempo acumulado con bastante precisión.
Por este motivo, dos personas que hayan trabajado prácticamente el mismo número de años pueden terminar cobrando importes ligeramente diferentes si existe una diferencia de varios meses en su historial de cotización.
No solo importan los años trabajados: la base de cotización también marca la diferencia
Existe una idea muy extendida según la cual basta con cotizar muchos años para garantizar una pensión elevada. Sin embargo, esa afirmación no siempre es correcta.
Además del periodo cotizado, la Seguridad Social calcula la denominada base reguladora, que se obtiene a partir de las bases de cotización de los últimos años de vida laboral. En consecuencia, dos trabajadores con exactamente los mismos años cotizados pueden recibir pensiones muy distintas si durante su carrera profesional tuvieron salarios diferentes.
También influyen circunstancias como periodos de desempleo, reducciones de jornada, cambios de empleo o lagunas de cotización, factores que pueden reducir la cuantía final.
Por ello, conocer únicamente los años cotizados ofrece una estimación útil, pero no permite calcular con exactitud la pensión definitiva.
¿Cuántos años hacen falta para cobrar el 100 % de la pensión?
En 2026, un trabajador necesita haber cotizado 36 años y seis meses para acceder al 100 % de la base reguladora cuando se jubile a la edad ordinaria establecida por la ley.
Quienes no alcancen ese periodo seguirán teniendo derecho a una pensión contributiva siempre que cumplan el mínimo de 15 años, aunque el porcentaje será inferior.
Además, la edad legal de jubilación continúa aumentando de forma gradual como consecuencia de la reforma del sistema de pensiones. En 2026, la edad ordinaria es de 66 años y 10 meses, salvo para quienes acrediten al menos 38 años y tres meses de cotización, que podrán jubilarse con 65 años sin penalización.
Estos requisitos forman parte del calendario de implantación aprobado en las reformas de los últimos años, que culminará en 2027.
Cómo saber cuánto cobrarás realmente cuando te jubiles
Aunque las tablas permiten hacerse una idea aproximada, la forma más fiable de conocer la futura pensión consiste en utilizar el simulador oficial de la Seguridad Social.
Esta herramienta tiene en cuenta la vida laboral completa, las bases de cotización, los años acumulados, la edad prevista de jubilación y otros elementos que afectan al cálculo.
También resulta recomendable revisar periódicamente el informe de vida laboral para comprobar que todas las cotizaciones aparecen correctamente reflejadas. Un error administrativo puede afectar al importe de la futura prestación si no se detecta con tiempo suficiente para corregirlo.
En los últimos años, cada vez más trabajadores consultan estas herramientas varios años antes de jubilarse. De este modo pueden valorar si les conviene retrasar la jubilación, prolongar algunos meses su actividad laboral o planificar mejor el final de su carrera profesional.
La planificación es clave para maximizar la futura pensión
La cuantía de la pensión de jubilación no depende únicamente de la edad a la que una persona deja de trabajar. Los años cotizados, las bases de cotización acumuladas durante la vida laboral y la normativa vigente en el momento del retiro forman un conjunto de elementos que determinan el importe final.
Por eso, conocer con antelación cómo funciona el sistema permite tomar decisiones que pueden tener un impacto económico durante décadas. Revisar la vida laboral, consultar el simulador de la Seguridad Social y entender qué porcentaje corresponde según los años cotizados son pasos sencillos que ayudan a planificar una jubilación con mayor tranquilidad y a evitar sorpresas cuando llegue el momento de solicitar la pensión.

