Veinte años de encuentros, banderas compartidas y raíces que no se olvidan. Eso es, en esencia, lo que celebró este año la comunidad castellanomanchega residente en la Comunitat Valenciana en la XX edición del Día de Castilla-La Mancha, una cita organizada por la Federación de Casas y Centros Originarios de Castilla-La Mancha que reunió en Paterna a representantes de 16 casas y centros de las provincias de Valencia y Alicante, y que contó con la presencia del propio presidente de la Junta de Comunidades, Emiliano García-Page.
Una historia de emigración que lleva casi un siglo
La presencia manchega en tierras valencianas no es nueva. La Casa Regional de Castilla-La Mancha en Valencia fue constituida en el año 1928, bajo la denominación de "Hogar Manchego Castilla La Mancha en Valencia". Desde entonces, generación tras generación, miles de personas cruzaron la frontera invisible entre las dos regiones vecinas en busca de trabajo y de futuro. Más de 4.000 castellanomanchegos viven, por ejemplo, solo en Dénia y la Marina Alta, fruto del hecho histórico de la emigración masiva de los 400.000 manchegos que llegaron a tierras valencianas desde la época de los años 60. Un movimiento demográfico que, décadas después, ha cristalizado en una red de casas y centros regionales que mantienen viva la identidad de origen sin renunciar a la adoptada.
La consellera de Justicia, Transparencia y Participación, Nuria Martínez, quiso subrayar precisamente eso durante su intervención en el acto. Para la consellera, los castellanomanchegos que decidieron quedarse en la Comunitat Valenciana no se limitaron a adaptarse: construyeron algo más profundo.
"Forman parte inseparable de nuestra sociedad y constituyen un magnífico ejemplo de integración y convivencia, demostrando que sentirse vinculado al lugar de origen es perfectamente compatible con participar activamente en la comunidad en la que uno reside; esa doble pertenencia no divide, sino que enriquece nuestra sociedad y fortalece la convivencia" - Nuria Martínez, consellera de Justicia, Transparencia y Participación de la Generalitat Valenciana
Una reflexión que, en tiempos de debate constante sobre identidad y pertenencia, suena tan sencilla como necesaria. La doble pertenencia no como fractura, sino como suma.
García-Page, 'Manchego de Honor', y la neurobióloga Moratalla, 'Dulcinea 2026'
El momento más simbólico de la jornada fue la entrega de las más altas distinciones institucionales de la Federación. Emiliano García-Page, presidente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, acudió en persona para recibir el reconocimiento de 'Manchego de Honor', un gesto que evidencia el peso que esta comunidad migrante mantiene en la agenda política de su región de origen.
El título de 'Dulcinea' —un guiño literario a la figura cervantina por excelencia— recayó este año en Rosario Moratalla, investigadora conquense natural de Motilla del Palancar y neurobióloga del Instituto Cajal del CSIC, uno de los centros de investigación en neurociencias más reconocidos de España.
La jornada también incluyó el nombramiento de cuatro 'Quijotes de Honor': el general jefe de la Guardia Civil, José Antonio Fernández de Luz, natural de Villalpardo; el director de la Escolanía de la Virgen de los Desamparados, Luis Garrido, con lazos en Mira y Garaballa; la concejala del Ayuntamiento de Alfafar, Josefa Carreño, originaria de Bogarra; y el empresario de restauración de Dénia, Víctor Gallego, con ascendencia de Lezuza. Perfiles diversos —un militar, un músico, una política local, un emprendedor— que reflejan cómo la comunidad manchega ha calado en los más distintos ámbitos de la vida valenciana.
Hellín, el tambor y Paterna: la fiesta también tiene municipio anfitrión
El acto contó con la colaboración de la Generalitat Valenciana, la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y el Ayuntamiento de Paterna, municipio de L'Horta Nord que ejerce de anfitrión esta edición. Al encuentro también asistieron la presidenta de Les Corts, Llanos Massó; el alcalde de Paterna, Juan Antonio Sagredo; y el presidente de la Federación, Jesús Martínez.
Uno de los reconocimientos más emotivos de la jornada fue el que recibió el Ayuntamiento de Hellín como 'Socio de Honor', en reconocimiento a su colaboración con la Asociación de Tamborileros de Hellín en Moncada. Los tambores de Hellín, cuyo redoble ha sido declarado Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, suenan desde hace años en tierra valenciana gracias a esa asociación. Y como colofón simbólico, la vicealcaldesa de Moncada fue nombrada Tamborilera de Honor de 2026.
Veinte ediciones dan para mucho. Fue el 11 de noviembre de 2005 cuando se acordó iniciar las actividades propias de la federación, adhiriéndose la mayoría de las casas y centros culturales castellanomanchegos de la Comunitat Valenciana. Desde entonces, su principal objetivo ha consistido en mantener la unión de todos los centros y casas regionales de Castilla-La Mancha federados, prestándoles el asesoramiento y ayuda necesaria para su buen funcionamiento. Lo que comenzó como un proyecto de sociedad civil para no perder los vínculos con la tierra de origen se ha convertido, dos décadas después, en un espacio de encuentro que la propia Generalitat Valenciana reconoce como un activo para el conjunto de la ciudadanía.

