A partir de octubre, las retenciones en autovías y autopistas dejarán de ser un caos cuando aparece una ambulancia. El gesto instintivo que miles de conductores realizan - abrirse hacia los lados y dejar un pasillo central - dejará de ser solo una reacción lógica y pasará a ser una obligación. Y es que la DGT ha decidido regular este comportamiento y convertirlo en norma a partir de octubre con el objetivo ganar un tiempo decisivo en situaciones donde cada segundo puede marcar la diferencia.
La medida queda recogida en el Real Decreto 518/2026, que oficializa la creación del llamado carril de emergencia. El texto especifica que, en casos de retención o circulación muy lenta, los vehículos deberán abrir un pasillo central para permitir el avance de ambulancias, camiones de bomberos, patrullas de policía y otros servicios prioritarios.
La medida se inspira en modelos europeos donde este corredor es obligatorio desde hace años y donde se ha demostrado que reduce de forma notable los tiempos de llegada de ambulancias y bomberos. La idea es que el pasillo exista siempre, no solo cuando los conductores “se organizan” por su cuenta.
Alertas anticipadas
La segunda gran novedad llegará también a finales de 2026. Para facilitar el proceso, la DGT enviará alertas anticipadas a los vehículos que circulen cerca de un punto conflictivo, avisando de que una ambulancia, un camión de bomberos o una patrulla de policía se aproxima. El aviso llegará incluso antes de que se escuchen las sirenas o se vean las luces, dando a los conductores unos segundos extra para preparar el carril de emergencia sin improvisaciones. Este sistema será posible gracias a la geolocalización de los vehículos de emergencia y a la plataforma DGT 3.0, que recibirá la posición en tiempo real y enviará la alerta a los coches conectados.
La DGT recuerda que, en una situación de emergencia, la calma es tan importante como la rapidez. Si un conductor duda, lo esencial es evitar movimientos bruscos, reducir la velocidad de manera progresiva y mantener la distancia de seguridad. A la hora de abrir el corredor, cada vehículo debe moverse hacia su lado de la vía sin cruzarse por delante de otros.
Con estas medidas, España se prepara para un nuevo protocolo que busca que las ambulancias y los bomberos lleguen antes, mejor y sin obstáculos, sobre todo en horas punta, cuando las carreteras se convierten en auténticos hervideros de cabeza.


