Nueva conexión entre Mislata y Valencia: así será el vial que promete aliviar el tráfico en el área metropolitana

Un proyecto histórico que por fin toma forma: ¿cómo puedes participar en la configuración del nuevo vial Mislata-Valencia y qué impacto tendrá en tu día a día

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Recreación del nuevo vial Mislata-Valencia - Imagen generada por IA
Recreación del nuevo vial Mislata-Valencia - Imagen generada por IA
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Tras más de dos décadas sobre la mesa, uno de los proyectos de movilidad más esperados del área metropolitana de Valencia por fin ha empezado a avanzar. La Generalitat ha iniciado el proceso de participación pública del Estudio de Integración Paisajística de la futura conexión viaria entre la zona norte de Mislata y la capital, un paso administrativo clave antes de la aprobación definitiva.

El nuevo vial pretende convertirse en una alternativa a los actuales accesos, que desde hace años registran problemas de saturación, especialmente en la calle Valencia-San Antonio y en el entorno del puente Nou d'Octubre. La previsión es que la futura carretera permita redistribuir el tráfico, mejorar la movilidad diaria de miles de conductores y reducir tanto la contaminación como el ruido que soportan algunas de las principales vías urbanas.

Un puente sobre el Turia

La documentación sometida a participación pública confirma que la Generalitat apuesta por la denominada alternativa 3, considerada la opción más equilibrada tras analizar diferentes propuestas desde el punto de vista técnico, ambiental, territorial y económico.

El trazado comenzará en la avenida Escultor Navarro, a la altura del camino de Favara, y cruzará el antiguo cauce del río Turia mediante un viaducto de unos 200 metros de longitud. Desde allí enlazará con la glorieta situada entre las avenidas Pío Baroja y General Avilés, en la ciudad de València. No se trata únicamente de una nueva carretera. El proyecto ha sido concebido como un vial urbano pensado para compatibilizar la circulación de vehículos con formas de movilidad más sostenibles.

La infraestructura contará con un carril por sentido de circulación, arcenes y bermas, además de un amplio itinerario para peatones y ciclistas. Este espacio incluirá un carril bici de 2,5 metros de anchura y una acera de entre 2,8 y 3,4 metros equipada con arbolado, mobiliario urbano y alumbrado público. La velocidad máxima será de 50 kilómetros por hora, aunque en los tramos de acceso y salida se reducirá hasta los 30 km/h para reforzar la seguridad.

La elección del trazado no responde únicamente a criterios de movilidad. Según la Conselleria de Medio Ambiente, la alternativa seleccionada presenta ventajas respecto al resto de opciones estudiadas porque aleja el tráfico del núcleo urbano de Mislata, reduce el efecto barrera sobre el Parque de la Canaleta y facilita su integración con el futuro Sistema de Parques Metropolitanos previsto para este entorno.

No obstante, la ejecución del proyecto requerirá adaptar parte del planeamiento urbanístico vigente y la normativa de protección de la Huerta de Valencia. Además, el diseño también contempla la preservación de elementos de elevado valor ambiental y patrimonial como la acequia de Rascanya, el Parque Natural del Turia y el Bien de Interés Cultural del Molí del Sol.

Los vecinos podrán presentar sus propuestas hasta septiembre

El procedimiento abierto ahora no supone todavía el inicio de las obras, pero sí constituye un paso imprescindible para continuar con la tramitación administrativa. Hasta el próximo 15 de septiembre, cualquier ciudadano, asociación o colectivo podrá consultar la documentación del Estudio de Integración Paisajística y presentar observaciones o sugerencias relacionadas con la integración del futuro vial en su entorno.

El vicepresidente tercero del Consell y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y Recuperación, Vicente Martínez Mus, ha recordado que los accesos actuales han quedado completamente superados por el crecimiento del tráfico y advirtió de que la situación continuará empeorando con los futuros desarrollos urbanísticos previstos en la zona norte y la llegada de nuevos equipamientos sanitarios de referencia.

En este sentido, ha defendido que el Consell ha recuperado una actuación que permanecía paralizada desde hace más de dos décadas con el objetivo de ofrecer una solución definitiva a un problema de movilidad que afecta diariamente a miles de personas. Y es que la propuesta original de esta infraestructura fue redactada en 2002.

Más de veinte años después, el proyecto vuelve a cobrar impulso con una nueva filosofía. La administración autonómica sostiene que el objetivo es compatibilizar la mejora de la movilidad con la protección del paisaje agrícola, la huerta y los espacios naturales próximos al recorrido.

Menos tráfico y menos contaminación

Uno de los principales beneficios previstos será la reducción del tráfico de paso que actualmente atraviesa el interior de Mislata para acceder a Valencia. La nueva conexión permitirá descongestionar algunos de los ejes con mayor intensidad circulatoria del municipio, mejorando la seguridad vial y reduciendo tanto las emisiones contaminantes como la contaminación acústica que sufren los vecinos. También se espera que disminuya la presión sobre el puente Nou d'Octubre, uno de los principales puntos de entrada y salida entre ambas ciudades.

Si la tramitación continúa avanzando según lo previsto y se incorporan las alegaciones que resulten viables, la futura conexión viaria entre Mislata y Valencia estará un paso más cerca de convertirse en una realidad para resolver uno de los principales problemas históricos de movilidad del área metropolitana.