Quedan menos de dos meses para que miles de estudiantes vuelvan a llenar las aulas de la Comunitat Valenciana, pero el próximo curso no arrancará como cualquier otro. A partir del 9 de septiembre, los colegios e institutos estrenarán nuevas normas que afectarán al día a día de alumnos y profesores. Todo ello mientras el conflicto entre la Conselleria de Educación y parte del profesorado amenaza con convertir el inicio de curso en uno de los más convulsos de los últimos años.
Septiembre comenzará con movilizaciones
Y es que el sindicato STEPV ya ha anunciado un calendario de acciones reivindicativas que comenzará incluso antes de la llegada del alumnado a las aulas. La primera convocatoria tendrá lugar el 1 de septiembre, coincidiendo con la incorporación de los docentes a los centros educativos para preparar el inicio del curso.
A esta protesta se sumarán acciones informativas dirigidas a las familias durante los primeros días lectivos y una manifestación prevista para el 12 de septiembre en las tres capitales de provincia: Valencia, Alicante y Castellón. La organización sindical también estudia mantener una estrategia de presión durante todo el curso mediante concentraciones periódicas e incluso nuevas jornadas de huelga alrededor del día 11 de cada mes, en recuerdo del paro indefinido convocado el curso pasado. El alcance de estas movilizaciones dependerá de la evolución de las negociaciones con la Conselleria.

La inteligencia artificial gana protagonismo
Mientras tanto, la Conselleria prepara uno de los cambios con mayor proyección de futuro: reforzar la formación del profesorado en competencias digitales. Durante el próximo curso se impulsarán acciones formativas relacionadas con el pensamiento computacional, la programación, la robótica y, especialmente, la inteligencia artificial.
La intención es que el profesorado disponga de nuevas herramientas para incorporar estas tecnologías al proceso de enseñanza y responder a una realidad en la que las competencias digitales tendrán un papel cada vez más relevante dentro y fuera del aula. Con esta apuesta, Educación pretende avanzar hacia un modelo educativo más adaptado a los nuevos retos tecnológicos sin perder de vista el desarrollo de las competencias básicas del alumnado.
El próximo curso también mantendrá restricciones sobre el uso de tabletas y otros dispositivos electrónicos en Educación Primaria. Las instrucciones establecen que estos equipos no podrán sustituir a los libros de texto ni al material impreso como recurso habitual de aprendizaje. Solo podrán seguir funcionando con este modelo aquellos centros que ya lo tenían implantado antes del curso 2025-2026.
Reducción de la burocracia
Otra de las novedades llegará al funcionamiento interno de colegios e institutos. La Conselleria quiere reducir la carga administrativa que asumen los equipos directivos y el profesorado. La nueva normativa elimina parte de la documentación y algunos planes que hasta ahora debían elaborar los centros, sustituyéndolos por criterios generales que permitan adaptar la organización a las necesidades de cada comunidad educativa.
Al mismo tiempo, se amplía la autonomía de colegios e institutos para tomar decisiones relacionadas con su funcionamiento diario y se mantienen como prioridades la inclusión educativa, la convivencia escolar, la atención al bienestar emocional del alumnado y la innovación pedagógica. Dentro de este bloque también se incorpora el desarrollo del nuevo decreto de convivencia, que refuerza las medidas de prevención de conflictos y consolida la figura del coordinador de bienestar en los centros educativos.


