Más de 800 nuevas viviendas llegarán a Xàtiva, Carlet o Rafelbunyol en los próximos meses

Los proyectos se concentran en municipios del área metropolitana de Valencia y combinan obra nueva y rehabilitación para aumentar la oferta

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Viviendas en València. GettyImages, foto de Maksim Safianuk
Viviendas en València. GettyImages, foto de Maksim Safianuk

La Comunitat Valenciana sumará en los próximos meses más de 800 nuevas viviendas impulsadas por PropHero, en el marco de un plan que combina obra nueva desde cero y rehabilitación integral de edificios con el objetivo de aumentar la oferta residencial en zonas donde la demanda crece por encima de la disponibilidad actual.

Los proyectos se concentran principalmente en la provincia de Valencia, aunque también tendrán presencia en Alicante y Castellón, y se desarrollan en municipios como Massamagrell, Carlet, Rafelbunyol y Xàtiva, entre otros. Estas ubicaciones responden a criterios de conectividad, crecimiento poblacional y actividad económica vinculada a polos industriales y de servicios.

Hablamos con Jaime Gil, CEO de PropHero, sobre el desarrollo de estos proyectos y su impacto en el mercado de la vivienda dentro del territorio valenciano. 

¿Cuál es el objetivo principal de los nuevos proyectos residenciales impulsados por PropHero en la Comunitat Valenciana?

El objetivo es doble. Por un lado, contribuir a ampliar una oferta residencial que, en la Comunitat Valenciana, como en el resto del país, lleva años sin crecer al ritmo que necesita la demanda. Por otro, hacerlo de forma estratégica: no en los centros urbanos más saturados, donde el suelo es escaso y los costes dificultan la viabilidad, sino en municipios del segundo anillo bien comunicados por carretera y transporte público, con crecimiento demográfico real y una base industrial que genera empleo directo. Son lugares a los que la gente se traslada porque hay trabajo, porque hay proyectos en marcha y donde la demanda de vivienda es alta.

¿Cuántas viviendas se prevé que se pongan en el mercado con estas iniciativas y en qué provincias se concentran principalmente?

En 2026, PropHero tiene previsto poner en marcha proyectos que suman cerca de 3.000 viviendas a nivel nacional. De ellas, alrededor de 2.000 corresponden a la Comunitat Valenciana, con mayor peso en las provincias de Valencia y Castellón. No hablamos de grandes desarrollos concentrados en la capital, sino de actuaciones distribuidas en municipios del segundo anillo, precisamente donde la oferta de vivienda nueva es prácticamente inexistente y la demanda está creciendo por encima de lo que el parque actual puede absorber.

Viviendas en construcción
Viviendas en construcción

¿Qué diferencia hay entre los proyectos de obra nueva y los de rehabilitación integral dentro de este plan?

La diferencia principal está en el punto de partida. En obra nueva concebimos el proyecto desde cero, orientado desde el principio a una serie de perfiles de cliente concretos. En cambio, en los proyectos de rehabilitación integral —lo que llamamos WIPs (Work In Progress)— partimos de un inmueble ya existente.

La imagen más fácil es la de esos esqueletos o edificios a punto de terminar que quedaron paralizados tras la crisis de 2008 y que todavía pueden verse en muchos municipios de España. La envolvente se mantiene, pero el interior es completamente nuevo. También trabajamos con cambios de uso, donde reconvertimos espacios que tenían otra función —locales comerciales, por ejemplo— para transformarlos en residencial.

En los tres casos hay un elemento común: dentro de cada promoción diferenciamos entre la parte destinada al cliente final, que compra, y la parte destinada al cliente inversor, que pone la vivienda en alquiler. Así, en una misma población, el proyecto contribuye a ampliar tanto la oferta de compra como la de alquiler.

¿Por qué se han seleccionado municipios como Massamagrell, Carlet, Rafelbunyol o Xàtiva para estos desarrollos?

Hay dos razones que se combinan. La primera es que jugamos en casa. Aunque PropHero nació en Australia, las operaciones en España arrancaron en L'Horta Nord y los alrededores de Valencia. Es la zona donde está gran parte de nuestro equipo técnico y donde conocemos desde hace años la trayectoria y la profesionalidad de las empresas constructoras y promotoras que hay detrás de cada proyecto. Eso nos da una ventaja real sobre el terreno.

La segunda razón es la data. En PropHero utilizamos modelos de machine learning con inteligencia artificial para detectar zonas de inversión. El modelo analiza variables como la revalorización esperada, la cercanía a ciudades principales o focos industriales, el desarrollo económico y el crecimiento poblacional.

Pero el algoritmo no tiene la última palabra: tras ese análisis, nuestro equipo visita personalmente cada zona y valida el veredicto. Es la combinación de tecnología y conocimiento local lo que nos lleva a municipios como estos, que los datos señalan y que nosotros conocemos.

¿De qué manera estas nuevas viviendas pueden ayudar a reducir la presión sobre la oferta en el mercado inmobiliario?

El problema de acceso a la vivienda en España tiene mucho que ver con dónde se ha construido y dónde no. Las grandes ciudades concentran la demanda, pero también tienen el suelo más agotado y los precios más altos. Mientras tanto, hay municipios con crecimiento real de población y empleo donde prácticamente no existe vivienda nueva. Esa es la brecha que estos proyectos intentan cubrir.

Cuando pones vivienda nueva en una población donde no la había, el efecto es inmediato: amplías la oferta disponible, das opciones de compra y de alquiler en el mismo entorno y reduces la presión que llega desde las grandes ciudades cuando la gente no encuentra dónde vivir en la zona metropolitana, ya sea por precio o por falta de oferta.

Dos personas observan los anuncios de viviendas en venta en una inmobiliaria - Toms Moy - Europa Press
Dos personas observan los anuncios de viviendas en venta en una inmobiliaria - Toms Moy - Europa Press

¿Qué tipo de vivienda se está promoviendo en estos proyectos?

Depende del tipo de proyecto. En obra nueva promovemos viviendas de uno o dos dormitorios, y en ocasiones tipo loft, con superficies de entre 40 y 65 metros cuadrados, pensadas desde el principio para un perfil de usuario concreto.

En los WIPs —esos edificios que quedaron paralizados tras la crisis de 2008— nos adaptamos a la distribución existente, por lo que encontramos viviendas algo más grandes, de dos a cuatro dormitorios.

Y en los cambios de uso, como reconversiones de locales comerciales, predominan las viviendas de un dormitorio y los lofts, aunque generamos viviendas de mayor tamaño cuando la demanda de la zona y las condiciones del inmueble lo permiten.

En cuanto al perfil, hay una diferencia clara entre quién compra y quién alquila. El comprador está dispuesto a pagar más por mejores vistas, mejor distribución y más metros. El inquilino prioriza el precio y, si además la vivienda está a estrenar, como ocurre con la obra nueva, se convierte en un producto muy atractivo en municipios donde ese tipo de inmuebles prácticamente no existía hasta ahora.

El inquilino tipo que estamos viendo es el trabajador de la industria o del sector servicios de la zona —hospitales, logística o manufactura—. Un perfil con una edad media de alrededor de 40 años, que vive sin hijos, y repartido casi a partes iguales entre personas con pareja y personas solteras.