¿Puede la literatura resucitar una escultura? El próximo 21 de octubre, el Institut Valencià d'Art Modern (IVAM) acogerá una charla singular en la que el escritor y pintor valenciano Manuel Baixauli presentará 'Crit', un relato que nació de un encargo inusual: dialogar con la obra del escultor Julio González a través de la ficción. La cita se enmarca en el ciclo 'Escrituras cactus', una iniciativa que lleva meses tendiendo puentes entre la literatura contemporánea y uno de los artistas más influyentes del siglo XX.
Un viaje imaginario entre esculturas que respiran
En 'Crit', el protagonista emprende un viaje fantástico en busca del propio Julio González. Lo que podría sonar a ejercicio académico se convierte, en manos de Baixauli, en una experiencia donde las esculturas cobran vida y la arquitectura se funde con la obra de arte. El relato no es solo un homenaje estético: es también una declaración de principios. Frente a la obsesión contemporánea por la innovación técnica y la experimentación como fines en sí mismos, el texto reivindica el valor de la calidad estética y la emoción. Una postura que, en tiempos de disrupción tecnológica permanente, resulta casi provocadora.
La charla estará moderada por Berta Ferrer y tendrá lugar en la sala de exposiciones del museo. Será la séptima sesión de 'Escrituras cactus', un ciclo comisariado por el escritor y crítico literario Jorge Carrión que ha reunido a voces tan diversas como María Negroni, Miguel Ángel Hernández, Sara Barquinero, Estela Sanchis, Andrés Neuman y Agustín Fernández Mallo. El programa concluirá el 11 de noviembre con la intervención de la escritora Alicia Kopf.
González, un escultor que merece celebración
Todo el ciclo se inscribe en la programación conmemorativa del 150 aniversario del nacimiento de Julio González, el escultor barcelonés que revolucionó el arte del siglo XX al introducir el hierro forjado como material escultórico de vanguardia. Su influencia sobre figuras como Picasso —con quien colaboró directamente— lo convierte en una referencia ineludible para entender el arte moderno, aunque su nombre siga siendo menos popular que el de otros contemporáneos suyos. Ese es, precisamente, uno de los gestos más valiosos del ciclo: acercar a González al gran público a través de la literatura.
Con motivo de 'Escrituras cactus', el IVAM ha editado una publicación que reúne todos los textos creados por los autores participantes, ofreciendo así una aproximación plural y literaria a la figura del escultor. Un volumen que funciona como documento colectivo de un diálogo entre disciplinas raramente tan bien avenidas.
Baixauli, el escritor que también pinta
Manuel Baixauli es un escritor y pintor español formado en Bellas Artes que se dedica profesionalmente a la enseñanza de la pintura. Esa doble condición —artista visual y literato— lo convierte en un interlocutor especialmente adecuado para un proyecto que transita entre ambas disciplinas. Conocido por ser una de las voces más originales de la literatura contemporánea en lengua valenciana, su obra destaca por su enfoque introspectivo y su capacidad para crear mundos imaginativos, explorando temas como la identidad, la creación artística y la muerte.
Uno de sus trabajos más reconocidos es 'L'home manuscrit' (2007), una novela que combina elementos de realismo mágico con una profunda reflexión sobre el proceso creativo. Le siguió 'La cinquena planta' (2014), y más tarde la antología 'Ningú no ens espera' (2016) y la novela 'Ignot', galardonada con el Premi Llibreter y con siete ediciones publicadas. Su trayectoria reciente culminó con 'Cavall, atleta, ocell' (Periscopi, 2024), con la que ganó el Premi Òmnium a la Millor Novel·la de l'Any 2024.
Entre sus reconocimientos figuran el Premio Mallorca de creación literaria y el Premio de la Crítica de narrativa catalana de la Asociación Española de Críticos Literarios. Una carrera sólida, construida con una obra no muy extensa pero de gran densidad, que ahora encuentra en el IVAM un escenario inédito: el de la literatura que entra en el museo y lo transforma desde dentro.
La sesión del 21 de octubre llega en un momento en el que los museos buscan nuevas formas de conectar con audiencias que no siempre se sienten interpeladas por el arte contemporáneo. Que un escritor como Baixauli, con raíces en la pintura y en la narrativa más exigente, sea quien tienda ese puente dice mucho sobre el tipo de conversación que el IVAM quiere promover: una donde la emoción no es un accidente, sino el objetivo.


