Hacer ciencia implica años de trabajo, ensayo y error. Diseñar la política que la sustenta debería funcionar igual: con rigor, escucha y tiempo. Eso es, al menos, lo que propone la Generalitat Valenciana con la apertura de una consulta pública dirigida a su comunidad científica e investigadora para dar forma al Plan de Ciencia, Innovación y Emprendimiento Científico 2027-2030, el documento que fijará las prioridades del sistema valenciano de investigación durante los próximos años.
El cuestionario ya está disponible y el plazo para participar cierra el próximo viernes 6 de noviembre. A través de él, los investigadores pueden trasladar sus valoraciones, necesidades y propuestas concretas: desde los obstáculos que frenan su trabajo cotidiano hasta las líneas estratégicas que consideran más urgentes. Una oportunidad, en definitiva, para que quienes sostienen el sistema desde dentro tengan algo que decir sobre cómo se construye.
Un plan que llega después de más de una década de vacío
El contexto no es menor. El nuevo Plan será el primero de estas características que tendrá la Comunitat Valenciana desde 2015, lo que supone recuperar una planificación estratégica a largo plazo en este ámbito tras más de una década sin ella. En ese tiempo, el ecosistema investigador valenciano ha operado sin una hoja de ruta propia, una carencia que la Generalitat quiere corregir con un documento que no solo planifique, sino que también conecte la ciencia con la economía y la sociedad.
El objetivo es dotar a la Comunitat Valenciana de un marco de planificación estable, evaluable y consensuado. Y para lograrlo, el Consell ha optado por una fórmula que empieza desde abajo: preguntar antes de redactar.
Tres consejerías, un solo objetivo
La iniciativa está coordinada por la Dirección General de Ciencia e Investigación y tiene un carácter marcadamente transversal. No depende de un solo departamento, sino de tres: la Conselleria de Educación, Cultura y Universidades; la Conselleria de Sanidad; y la Conselleria de Industria, Turismo, Innovación y Comercio. La implicación conjunta de estas tres áreas refleja que la ciencia valenciana no es solo un asunto académico, sino también sanitario y productivo: desde la investigación clínica en hospitales hasta la innovación en el tejido empresarial.
La consellera de Educación, Carmen Ortí, ha defendido que el Plan 2030 "es nuestra hoja de ruta para dar dirección y estabilidad al sistema valenciano de I+D+i y alinearlo con el marco nacional y europeo".
Del Focus Day al cuestionario: un proceso que madura
El cuestionario da continuidad al Focus Day dedicado al Plan de Ciencia e Innovación, celebrado el pasado mes de marzo, y complementa las aportaciones recogidas en aquella jornada. No se trata, por tanto, de una consulta aislada, sino del segundo gran paso de un proceso participativo que comenzó meses atrás y cuya información acumulada servirá para cerrar la versión final del documento. Los resultados del proceso previo y su resumen ejecutivo ya están disponibles en la web de la Dirección General de Ciencia e Investigación.
La Generalitat considera que la participación de la comunidad investigadora permitirá contrastar las propuestas y enriquecer el plan con una visión plural del sistema científico valenciano, construyendo así una hoja de ruta compartida que refuerce la investigación y conecte la generación de conocimiento con la innovación y el emprendimiento científico.
Ciencia con músculo presupuestario
La consulta llega en un momento de impulso institucional a la investigación en la Comunitat. La Generalitat Valenciana ha anunciado una inversión récord de 1.097 millones de euros para las universidades públicas de la Comunitat, la dotación más alta de su historia. En el ámbito de la ciencia, la estrategia culminará este año con la aprobación del Plan 2030, y el presupuesto para este sector crece un 15% hasta los 113 millones de euros, con una veintena de convocatorias competitivas anuales.
Además, el president ha citado el programa ValER, dotado con 17 millones de euros hasta 2029 para la contratación de investigadores distinguidos mediante 30 plazas. El marco que se está construyendo es, en definitiva, el más ambicioso en materia científica que ha tenido la Comunitat Valenciana en los últimos años. La pregunta ahora es si los propios investigadores aprovecharán la ventana abierta hasta el 6 de noviembre para dejar su huella en él. De lo que escriban en ese cuestionario dependerá, en parte, cómo se hace ciencia en Valencia durante los próximos cuatro años.


